domingo, 13 de febrero de 2011

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN FRENTE A LA CRISIS DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL

Benjamín Forcano

Previo a la exposición que voy a hacer, considero importante señalar la actualidad y oportunidad del tema. Porque si bien es cierto que, desde antiguo, en el llamado "régimen de cristiandad” existía una teología legitimadora de los poderes imperialistas y colonizadores, lo es también que en esas situaciones existían raíces y semillas de una teología cuetionadora y profética, liberadora, que adquirió carta de ciudadanía en los años inmediatamente posteriores al concilio Vaticano II. Podemos señalar como propio de la teología de la liberación el período que va de los años 60 hasta nuestros días.

Probablemente, no ha existido en el período posconciliar, un fenómeno religioso tan fuerte y novedoso y que haya suscitado tanta preocupación en las esferas del poder religioso y político. Políticamente, se lo vió enseguida como un hecho peligroso y religiosamente se la catalogó como sospechoso de herejía.

En 1968, Rockefeller , después de una gira por Latinoamérica, dijo: "Si la Iglesia latinoamericana cumple los acuerdos de Medellín, los intereses de Estados Unidos, están en peligro en América Latina”. Y, en tiempos del presidente Regan, la alarma se tornó en toque de guerra en el Documento de Santa Fe: "La política exterior de Estados Unidos debe comenzar a enfrentar (y no simplemente a reaccionar con posterioridad) la teología de la liberación, tal como es utilizada en América latina por el clero de la teología de la liberación”.

Eclesiásticamente, el movimiento de la teología de la liberación cobró impulso con el Vaticano II y recibió consagración oficial en la reunión del episcopado latinoamericano en Medellín. Pero, no tardó en llegar la restauración y comenzaron a sonar voces de la curia romana y de la alta jerarquía que veían peligros y errores en la teología de la liberación. Fue Ratzinger, hoy Papa, pero entonces teólogo y cardenal de la Congregación para la doctrina de la fe, quien en 1984 escribe un documento en el que señala graves errores en la teología de la liberación. Lógicamente fueron muchos los teólogos que contestaron a este documento mostrando la falsedad de sus observaciones y argumentos.

No ha sido, pues, casual que la teología de la liberación haya suscitado alarma. Naciendo en las periferias sociales cristianas de América Latina, traía el clamor de millones de pobres, de pueblos enteros dominados y explotados. Y a su lado contaban con teólogos que, solidarios con su situación, elaboraban una teología nueva, que acogía su grito, alentaba el despertar de sus conciencias y patrocinaba el levantamiento de su dignidad con un nuevo modo de actuar en la sociedad en conformidad con el Evangelio.

Está aquí, creo, la clave para el que quiera entender la teología de la liberación. Desmontaba el viejo edificio del sistema opresor, construido por una teología cómplice, legitimadora de clases, de monopolios, de privilegios y de imperios.

La religión cristiana daba un giro radical: en lugar de seguir ejerciendo de opio, de resignación, de humillación y de fatalismo pasaba a ejercer de inteligencia, de rebeldía, de solidaridad, de emancipación y de esperanza. La teología de la liberación ponía al descubierto las complicidades del poder eclesiástico y político. ¡Y eso no se perdona!

Esta posición ha sido común en los teólogos de la liberación. Como muestra traigo unas palabras del famosos teólogo J.B. Metz, inspirador de la teología política y que pronunció en 1981, en Nicaragua: "Yo vengo de una cultura cristiana y teológica en la que los procesos revolucionarios se han hecho o contra la Iglesia y la Religión, o sin ellas, como la Reforma, la Ilustración, la Revolución francesa y la Revolución rusa...Entre nosotros, la identidad cristiana está marcada, no exclusivamente, pero sí fundamentalmente, por lo que llamaría la religión burguesa. Nosotros sólo tenemos experiencia de una Iglesia que ha legitimado y apoyado a los poderes estatales... El tiempo en el cual la Iglesia legitima a los poderosos habría pasado y habría llegado la época de la liberación y de la función subversiva de la Iglesia. El tiempo de la legitimación estaría superado y habría empezado la época de la liberación” (Servicio del Centro Ecuménico Valdivieso, Entrevista sobre "La Iglesia en el proceso revolucionario de Nicaragua”, Managua, 1981).

No es de extrañar que, en este contexto, la reacción tratase de organizarse para neutralizar sino obstruir el camino de esta nueva teología.

En este sentido, la teología de la liberación estaba sentenciada, se la iba a denigrar bárbaramente y conocería la persecución dentro y fuera de la Iglesia. Han sido centenares y aun miles los mártires de la teología de la liberación en los continentes de la miseria: campesinos, maestros, educadores, líderes sindicales, catequistas, religiosos y religiosas, sacerdotes, obispos...

En el año 1978, a las ocho de la mañana, en la catedral de El Salvador, escuchaba yo, en medio de centenares de campesinos la voz profética de Mons. Romero, que denunciaba los desmanes de los gobernantes contra su pueblo. Fue una hora y cuarto de homilía y el pueblo aplaudía. Aquélla voz, unos meses después, el 24 de marzo, quedaba enmudecida por una bala mientras celebraba la santa misa. Y el golpe más brutal de esta persecución se asestó contra los jesuitas de El Salvador, adalides de la teología de la liberación. Cayeron acribillados por las balas de un ejército y de un gobierno apadrinado por la política del Pentágono.

¡Era muy peligrosa, cómo no, la teología de la liberación! Aquella religión no casaba con la religión tradicional, justificadora de los intereses de los ricos, de los latifundistas, de las familias adineradas, de la burguesía, acostumbradas a a que les bendijera sus conciencias y sus mansiones.

Pero, qué es la teología de la liberación

1. Pensar el destino de la humanidad desde los pobres

Entiendo perfectamente que Leonardo Boff haya escrito: "La teología de la Liberación es la primera teología moderna que ha asumido este objetivo global: pensar el destino de la humanidad desde la condición las víctimas. En consecuencia, su primera opción es comprometerse con los pobres, la vida y la libertad para todos”.

Y sigue: "La pobreza entendida como opresión revela muchos rostros: el de los indígenas que desde su sabiduría ancestral concibieron una fecunda teología de la liberación indígena; la teología negra de la liberación que resiente las marcas dolorosas dejadas en las naciones que fueron esclavistas; el de las mujeres sometidas desde la era neolítica a la dominación patriarcal; la de los obreros utilizados como combustible de la maquinaria productiva. A cada opresión concreta corresponde una liberación concreta”.

2. La irrupción de los pobres en el mundo de la teología

Ya hoy es común admitir que la pobreza no es fruto del azar o del fatalismo sino de la lógica del sistema neoliberal, hoy predominante y globalizado.

Se trata en primer lugar de concebir la pobreza no como un elemento individual, separado de la historia y de la colectividad, sino como un elemento comunitario. La pobreza es un fenómeno colectivo generado por factores socioeconómicos y culturales.

En largos sectores de la sociedad se ha mantenido por mucho tiempo la idea de que el hecho de la pobreza era irremediable, efecto de causas extrañas o misteriosas, y que inducían a pasiva resignación.

Religiosamente se puede confirmar con cantidad de documentos este estado de cosas bastante generalizado.

El interés de la teología por los pobres es relativamente reciente y todavía hoy no es compartido por todos los téologos. En las décadas anteriores al Vaticano II se habla mucho de la " pobreza espiritual” pero nada de los pobres sociológicos.

La irrupción de los pobres en la Teología se realiza de verdad en el ámbito de los países del Tercer mundo, concretamente en América Latina, a partir del 68 (Medellín y Puebla), bajo los auspicios de la teología de la liberación. (Cfr. Victor Codina, Congreso de Teología y Pobreza, La irrupción de los pobres en la Teología contemporánea, en Misión Abierta, Noviembre, 1981).

3. La pobreza parte integrante del sistema capitalista

A quien estudie el tema verá que la realidad de la pobreza en nuestro tiempo aparece como parte integrante del sistema capitalista. El capitalismo se presenta como generador e irradiador de una riqueza que jamás antes existió, pero oculta el recorrido tortuoso hasta llegar a ella y las víctimas sin cuento que va dejando en el camino. Paradójicamente, se va cumpliendo, pero con abultada crueldad, el diagnóstico de Marx. Cualquiera que sea la superestructura cultural de una sociedad, hay que contar en primer lugar con la estructura económica que la sustenta.

El factor económico no es el único pero es el básico y es lo que explica que la economía nacional y mundial adquiera un carácter rígido, de enorme peso e influencia, casi imposible de sustituir por otro que corrija sus perversiones y abusos.

Si es verdad , como dice Ignacio Ellacuría, que los pobres no pueden identificarse con cualquier otro tipo de sufrientes y dolientes, nos encontramos sin embargo con el dato aplastante de la pobreza tal como la están viviendo hoy mayorías populares de muchos países (Cfr. Los pobres lugar teológico en América Latina, en Misión Abierta, Noviembre, 1981, vol. 74, p.227). Y ese dato nos dice que es dentro de la estructura económica neoliberal donde vamos a encontrar la clave que explique su funcionamiento y los resultados, positivos para unos y negativos para otros.
Resulta por tanto que la pobreza existe como una realidad dialéctica y política. Dialéctica porque en nuestra situación hay pobres porque hay ricos, hay una mayoría de pobres porque hay una minoría de ricos. Una pobreza fruto de escasos recursos no nos permitiría hablar propiamente de pobres. La verdad es que los ricos se han hecho tales desposeyendo a los pobres de lo que era suyo, de su salario, de sus tierras, de su trabajo, etc. Por eso, si los ricos son los empobrecedores, los pobres son los empobrecidos; si los ricos son los desposeedores, los pobres son los desposeídos; si lo ricos son los opresores y represores, los pobres son los oprimidos y reprimidos (Ibidem, p.227)

Ciertamente, la pobreza no es efecto de la escasez de recursos. El hecho de que el Norte tenga seis veces más que el Sur, no es fruto de la escasez; el hecho de que el Norte (1/4 parte de la humanidad) consuma el 75 % de los recursos terrestres, no es fruto de la escasez; ni el hecho de que tenga el 80 % del comercio y el 93 % de la industria no es fruto de la escasez; el hecho de que el PNB per capita sea de 3, 60 dólares al año en el Sur de Asia, o de 8 en Africa y de 206 en Norteamérica, no es fruto de la escasez; el hecho de que en Africa haya un médico por cada 50.000 habitantes y en los países industrializados uno por cada 450 habitantes, no es fruto de la escasez; el hecho de que Estados Unidos y otros países industrializados dediquen miles de millones de dólares (y aquí uno renuncia a dar cifras) al armamentismo y nimios porcentajes a resolver las necesidades básicas de la humanidad, no es fruto de la escasez. Es fruto simplemente de una relación de causalidad entre ricos y pobres.

Con ocasión de los 500 años de la llegada de los europeos a América Latina, pudimos recoger escritos e informes estremecedores de la situación de miseria y opresión de esos pueblos. Uno de esos escritos es éste de Rigoberta Menchú:

"Con amargura y tristeza constatamos que el etnocidio y el genocidio continúan. El robo de tierras y recursos naturales no ha terminado. La militarización de pueblos indígenas continúa. Asimismo, tierras y territorios indígenas siguen siendo utilizados con fines militares que nada tienen que ver con los intereses de los indígenas. La represión generalizada, la discriminación en todos los aspectos, la tortura y la muerte hacen parte de lo cotidiano de nuestros pueblos. Se sigue practicando la destrucción y contaminación de los territorios tradicionales . Tierras indias están siendo o pretenden ser utilizadas como basureros químicos, industriales o radiactivos. Se generaliza el saqueo de los recursos indispensables para la vida de los pueblos indígenas. En nombre de un supuesto desarrollo se destruyen y se desacralizan lugares de ceremonias y sitios sagrados. Nuestras culturas, lenguas, religiones, ceremonias , valores, contribuciones y creatividad son pisoteados regularmente” (R. Menchú, Consideraciones ante la II Cumbre ).

Con dolorida razón escribía Sami Naïr:

"Los capitales circulan del Sur hacia el Norte y no en sentido contrario. La deuda exterior de los países pobres es del orden de 2,5 billones de dólares. La devuelven con un cuchillo en la garganta. La de Estados Unidos es de seis billones de dólares. ¡Y nadie obliga a Estados Unidos a devolverla!” (El País, 12 de Febrero de 2002, pg. 12).

Es decir, que el pobre en nuestro tiempo no es una persona aislada, ni grupos que son objeto de asistencia o beneficencia social. Los pobres son, en palabras de Gustavo Gutiérrez, "las clases explotadas, las razas marginadas, las culturas despreciadas” que, con conciencia de su postración aspiran a conquistar el protagonismo que les corresponde para poder actuar como sujetos de la historia.

4. Los mecanismos del sistema para perpetuar esta situación

Han sido muchas las formas de colonialismo, pero en todas ellas hay una constante, fortalecida hoy por el modelo económico neoliberal.

El neoliberalismo -mera expresión del neocolonialismo-no hace sino implantar su dominación mediante la penetración del capital extranjero y transnacional, mediante la brutal competencia del libre comercio, mediante los ajustes y privatización que imponen, mediante la transferencia de recursos naturales a cambio de una disminución de la deuda externa.

Esto se revela especialmente en la dimensión ecológica. La dominación del sistema actúa invadiendo territorios, saqueando recursos naturales, con el único objetivo del lucro y dejando por doquier desolación y muerte. Este arrasamiento habría que tipificarlo jurídicamente como delito de "ecocidio”.

La Declaración de Managua, tras señalar cómo el saqueo y explotación capitalista ha convertido a estos pueblos en fuerza inagotable de acumulación capitalista y de desarrollo industrial y tecnológico, afirma: "Cargamos sobre nuestras espaldas los fardos de una deuda creciente, que no es más que nuestra riqueza convertida en préstamo. Como antes, de nuestras vetas sale el oro; de nuestras entrañas, el petróleo; de nuestro sudor, los capitales; de nuestros sueños, las pesadillas de la represión y el hambre.

5. El capitalismo no tiene soluciones

Todo un pensamiento pseudocientífico pretende enmascarar la realidad del problema de la pobreza. La pobreza sería efecto de una desigualdad natural irremediable, ajena al funcionamiento interno de la economía y, en todo caso, habría que considerarla como un mal menor, pues frente al capitalismo no hay otro sistema mejor.

Sobre este punto, conviene afirmar sin ninguna ambigüedad que la realidad histórica expresa todo lo contrario: 1º) Una economía , que no sirve al hombre, es un error. 2º) Una economía de mercado competitivo monopolista, sustraída al control del Bien Común ejercido por el Estado, es un error. 3º) Una economía que produce resultados positivos únicamente para unas minorías y negativos para las mayorías, es un error. 4º Una economía que se rige por la dinámica propia del egoísmo, del lucro, de la ley del más fuerte, y que impide unas relaciones individuales y comunitarias basadas en la justicia, el amor y la solidaridad, es un error.
No hay duda de que la sociedad capitalista es una sociedad enferma, llena de contradicciones. Pero la raíz del mal está en que el capitalismo hace imposible una ética personal y comunitaria y corrompe las actitudes y los valores más genuinos del ser humano.

Todos sabemos cómo la orientación hoy más arraigada en sociedad y en la cultura es la que pretende hacernos creer que la felicidad consiste en tener: adquirir propiedades, cosas, lucrar, conseguir poder. Eso es producto de la estructura y cultura más estrictamente capitalistas y, sin embargo, lo consideramos como lo más natural. Ser egoístas, avaros, soberbios, dominantes, lo consideramos indicadores de nuestra identidad humana.

Pienso que esta orientación es antinatural, pues la realización de la persona no está en el tener sino en el ser. Los grandes valores no se desarrollan en el servicio al dinero sino en ser justos y fraternos, crear relaciones de amor y liberación, no ser frívolos ni insensibles al sufrimiento ajeno, no vivir pendientes del reconocimiento y del aplauso social, dedicarse a satisfacer las necesidades primarias de los seres humanos y luchar para suprimir todo cuanto los hace sufrir. Esas son las señas que constituyen la auténtica identidad humana.

6. El momento actual de la crisis neoliberal globalizada

Creo que todos, de una manera u otra, venimos siguiendo el curso y efectos de la crisis económica actual. Es, se nos dice, la crisis más grave desde los años 1930, tienen carácter mundial y no hay país que escape a ella.

Poco a poco nos hacen creer que la crisis se va superando. Pero suena cada vez más en nuestros oídos una cantinela inquietante: esta crisis la están resolviendo no los gobernantes sino los oligarcas y economistas. Ha habido un tiempo en Europa en que el principio político, representativo de la voluntad popular, actuaba con arreglo a las necesidades y derechos de la sociedad; ahora quien gobierna es el principio económico, guiado por objetivos que nada tienen que ver con los de la sociedad en general. Los propósitos del principio económico doblegan a sus intereses a los propósitos del principio político.

Este cambo de tendencia le hace escribir a Jorge M. Reverte: "Una nueva ideología, la primacía del fantasma llamado "los mercados” ha venido a sustituir a la de los avances en la democracia. Con un grave efecto: que nadie conoce al nuevo sujeto y nadie, por tanto, es capaz de negociar con él. Pero se habla de ese sujeto con auténtica devoción. Se escuchan sus mensajes como se escuchaban antes los del Señor. Los mercados nos envían castigos en forma de plagas, nos avisan y los sacerdotes se encargan de interpretar sus recados con ineficiencia humana. Unos aciertan y otros no. Ha habido un trasvase de las responsabilidad de las decisiones políticas a las decisiones no siempre bien explicadas de los gurús de las finanzas” (El País, Europa acorchada, 26 enero 2001).

¿Quién es ese nuevo sujeto? ¿Son agentes de instituciones vacías de legitimidad, delincuentes de cuello blanco con los técnicos ajenos a los deseos de los ciudadanos?

Este nuevo sujeto transcurre y se organiza al margen de lo político, al margen de la ética, al margen del consenso de los ciudadanos, al margen de un proyecto ético de igualdad, justicia y libertad universales. Una economía humana globalizada debe estar supeditada a las necesidades básicas de la población y no a los intereses de unas minorías que, envueltas en el egoísmo de su opulencia, viven de espaldas a la sociedad.

Aparece entonces el punto preciso de esta crisis: no se trata como es obvio de una crisis económica sino ética, la economía no está en crisis o, si lo está, es por la ausencia de ética. Es una crisis ética, humanista, espiritual la que padecemos y, por negar las exigencias de esa ética, resolveremos vanamente la crisis. La crisis se trata de apuntalarla con el fín de que este nuevo sujeto vuelva a conducir el rumbo de la humanidad, pero en realidad se la oculta de nuevo en sus verdaderas causas, dejando herida la realidad, con tendencia a una mayor desigualdad e injusticia. No se la resuelve.

La teología de la liberación frente al fenómeno de la globalización neoliberal

1. El momento primero de la teología

Como escribe el teólogo mártir Ignacio Ellacuría: "El punto de partida de la Teología de la Liberación es la experiencia humana que, ante el atroz espectáculo de la maldad humana, que pone a la mayoría de la humanidad a la orilla de la muerte y de la desesperación, se rebela y busca corregirla. Y la experiencia cristiana que, basada en la misma realidad, ve, desde el Dios cristiano revelado en Jesús, que esa atroz situación de maldad e injusticia es la negación misma de la salvación anunciada y prometida por Jesús, una situación que ha hecho, de lo que debiera ser reino de gracia, reino de pecado” (Téologo mártir por la liberación del pueblo, Nueva Utopía, 1990, pp.153-154).

Es lo primero.

Me gusta citar, a este respecto, el testimonio del obispo Pedro Casaldáliga: "Después de vivir tres años aquí, andando por esos ríos y sertaos, encontrando a unos y a muchos peones, sintiendo la amargura de unos y muchos posseiros, y después de acudir a las autoridades de aquí o de Barra dos Garzas, de Cuiabá, o de Brasilia, después de gritar, de llorar (y he llorado algunas veces enterrando peones en ese cementerio de Sao Félix, ahí a la orilla del Araguaia) después de todo eso, estoy sintiendo hoy como a la persona más importante de este día, a ese peón, a ese muchacho de 17 años que hemos enterrado esta mañana ahí, a orillas del Araguaia, sin nombre y sin caja.

Sintiendo eso, viviendo eso día a día, el que tenga un poco de fe, el que quiera ser fiel a Jesucristo y quiera ser sincero con ustedes tiene que rebelarse, tiene que gritar, tiene que llorar, tiene que luchar” ( Cabestrero, T., Una iglesia que lucha contra la injusticia, Misión Abierta, 1973, p.186).

2. El momento segundo de la teología

Estoy convencido de que son muchos entre cristianos los comportamientos individuales y muchas las prácticas institucionales que no responden al espíritu del Evangelio. Por unas u otras razones, al Evangelio lo tenemos secuestrado o desvalorizado.

Resulta más que claro que entre Evangelio y capitalismo, teología y globalización neoliberal no hay coincidencia, sino oposición. Son dos proyectos, dos dinámicas, y dos escatologías distintas. La del capitalismo apuesta por el egoísmo, el lucro, la ambición, el poder y el éxito. La del Evangelio apuesta por el amor, la justicia, la generosidad, el compartir, el servicio fraternal y la humildad.

El capitalismo cuenta con los que buscan la seguridad y felicidad del dinero, con los que aspiran a enriquecerse ignorando la miseria y el sufrimiento de los otros, con los que no quieren cambiar por defender sus privilegios, con los que persiguen a los que intentan hacer una sociedad más justa.

El Evangelio cuenta con los desposeídos, los misericordiosos, los sinceros, los que trabajan por la paz, los que son perseguidos por no servir a los intereses del dinero. ¿Algunos criterios que ayuden a preservar la identidad del cristiano?

Indico tres:

1. El reino de Dios es ya para este mundo y tiene que ver grandemente con la política

La utopía de Jesús es que el reinado de Dios se instaure progresivamente en la vida e historia de los hombres. Los imperativos de la justicia, del amor, de la libertad, de la paz y de la felicidad son imperativos para el momento presente. Si El hubiera renunciado a hacer efectivo su programa, no hubiera cuestionado el contenido de otros programas – el político y religioso de entonces- y no hubiera sido censurado, perseguido ni ejecutado. La ambición de los poderes que no sirven al pueblo utiliza siempre la política y la religión no para asegurar el bien y los derechos del pueblo, sino para defender su propio bienestar y privilegios, lo cual les lleva a tergiversar o vaciar la religión de su verdadero sentido.

Los evangelios nos dicen que Jesús anuncia una "buena noticia” o, lo que es lo mismo, la cercanía del "proyecto o reinado de Dios”. Ambas expresiones quieren decir que Jesús anuncia una sociedad alternativa, que exige un cambio individual y un cambio de las relaciones humanas sociales. Surgirá así el hombre nuevo.

2. El programa del reino: las bienaventuranzas

Jesús deja bien claro cómo constituir la nueva sociedad. Su programa lo explicita en las llamadas Bienaventuranzas. Hay quien, como Ghandi, considera las bienventuranzas como la quintaesencia del Evangelio y hay quien, como Nietsche, las considera como una maldición por ir contra la dignidad humana.

Ciertamente, en una sociedad como la nuestra escuchar que quien vive en la pobreza, y sufre, y llora, y pasa hambre, y es perseguido debe considerarse feliz, resulta absurdo. Racionalmente no es fácil comprender este mensaje.

Cuando Jesús habla de los pobres se está refiriendo a la realidad concreta de su país, donde hay muchos que sufren privación, marginación y exclusión por la injusticia de los ricos según denuncian los profetas. En nuestra sociedad hay también pobres, muchos, a causa del egoísmo de los ricos. No sólo eso, todos nosotros somos pobres, tenemos muchas limitaciones que nos hacen sufrir y llorar, bien sea por causa de la naturaleza, bien por las acciones injustas de los demás.

4. Ante esa situación de pobreza, Jesús, que es sabio, que nos conoce y sabe lo que nos lleva a la felicidad, hace una propuesta y nos marca un estilo de vida para alcanzar la meta de la felicidad. No impone, ni dicta leyes; invita, propone, señala un camino que, resumido, podría ser éste:

Mirad, se trata de que me sigáis, obrando como yo, y esto significa:

-Que en la convivencia sepáis comportaros con solidaridad con los demás, con los que menos tienen o más sufren, no os encerréis en vosotros mismos, poneros en su lugar y veréis cómo podéis ayudarlos.

-Significa que miréis la tierra y sus bienes como cosas de todos, no os los apropiéis, no vayáis a la conquista de nada, pues todo lo habéis recibido como un regalo y debéis regalar. Así viviréis en ella sin violencia y sembraréis paz.

-Significa que en todo ser humano hay como un doble de vuestro yo, hacedles lo que os gustaría que hicieran con vosotros, ved además que en ellos está presente el Señor, dad cauce a ese vuestro deseo de ser justos y solidarios, remediad el hambre y otras necesidades, prestad un servicio.

-Significa que nadie es mejor ni peor que tú, no los juzgues con rigor cuando los veas excluidos o postrados, sé misericordioso, comparte su suerte, ayúdales. Significa que tengas un corazón limpio y abierto para todos, sin límites ni barreras, que veas a todos como personas y no como enemigos, ámalos y verás cómo aniquilas la guerra y haces crecer la paz.

-Ese es el camino que lleva a la paz, sin orgullo, sin menosprecio, sin venganza, sin coacción, `pero sí con mucho amor.

Dicho de otra manera: entrar en el espíritu de las bienaventuranzas quiere decir: 1. Es preferible ser pobre, que ser rico opresor. 2. Es preferible llorar a hacer llorar al otro. 3. Es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros mueran de hambre. 4. Dichosos no por ser pobres, sino por no ser ricos egoístas. 5. Dichosos, no por ser oprimidos, sino por no ser opresores.

La clave es ésta: todo esto que digo está en tí, es lo mejor de ti, es tu dignidad y valía, y es la dignidad y valía de cada ser humano. Lo que propongo no es, pues, una quimera, sino algo realmente posible.

Caminar por aquí es seguirme, dejar a un lado el afán del dinero, renunciar a la injusticia, abrir caminos de humanidad, de amor y de paz. Por paradójico que pueda parecer, mi exaltación de la pobreza tiene como objetivo el que deje de haber pobres.

El enemigo número uno del Reino de Dios es la ambición, el afán de poder, la necesidad de oprimir al otro. Recordad mis palabras: "no podéis servir a Dios y al dinero”.

Mi evangelio anuncia que toda acumulación de bienes, mientras haya un solo ser humano que muera de hambre, es injusta. Los economistas dirán que no puede haber progreso sin acumulación de capital. Los sociólogos dirán que la organización de la sociedad sería imposible, si no hubiera alguien que mandara y alguien que obedeciera. Las bienaventuranzas que yo propongo denuncian que la sociedad tal como está hoy montada a nivel mundial es radicalmente inhumana e injusta, aunque se cumplan al pie de la letra todas las normas legales establecidas. Mis bienaventuranzas dicen que otro mundo es posible.

Un mundo que no esté basado en el egoísmo sino en el amor. ¿Puede ser justo que tú estés pensando en vivir cada vez mejor (entiéndase consumir más), mientras millones de personas están muriendo, por no tener un puñado de arroz que llevarse a la boca? Si no quieres ser cómplice de la injusticia, escoge la pobreza.

Por tanto, estas son las condiciones para ser bienaventurado:

- Renunciar a toda ambición optando por la pobreza (Mt 5,3) y mantener fidelidad a esa renuncia a pesar de la oposición que suscita (Mt 5,10).

- Estimular desde esas condiciones un movimiento liberador. Los que se sientan oprimidos, sometidos y aspiren a la justicia encontrarán consuelo, libertad y verán colmadas sus aspiraciones.

- Crear relaciones regidas por solidaridad (Mt 5, 7), la sinceridad (Mt 5,8) y por el trabajo por la paz (Mt 5,))s

- Proceder convencidos de que la verdadera felicidad estriba en el amor y la entrega y no en el egoísmo y triunfo personal.

3. Ungido para dar la buena noticia a los pobres (Lc. 4, 18)

El programa de Jesús, encuadrado siempre en el marco de su seguimiento, puede ser analizado desde diversos principios: la justicia, el amor, la fraternidad, la predilección por los últimos, etc.

Si hemos cobrado conciencia de que los pobres no son fruto del fatalismo sino de causas y sistemas bien determinados, no menos claro resulta que el Dios de Jesús es el Dios antítesis de la pobreza, consecuencia a su vez de la injusticia y que conduce a la muerte.

Los pobres, y quienes con ellos se solidarizan, ya se sabe con quiénes van a entrar en conflicto. La materialidad de la pobreza es condición necesaria para la pobreza evangélica, que exige ir coronada por una espiritualidad que tome conciencia de esa pobreza dialéctica, que obstaculiza el cumplimiento de la voluntad de Dios sobre los bienes de este mundo y hace imposible el ideal histórico del reino de Dios, imposibilitando el cumplimiento del mandamiento del amor y de la fraternidad.

Frente a la filosofía clasista y menospreciadora del capitalismo, la teología cristiana afirma que los pobres son un lugar teológico, que constituyen la máxima y más escandalosa presencia de Dios en la sociedad. En Jesús de Nazaret, Dios se manifiesta haciéndose uno de nosotros, adoptando una vida desde la justicia y el amor a favor de los desheredados, contra la explotación de los poderosos y, por eso, acaba en fracaso y asesinato. Dios, en Jesús de Nazaret, abandona toda suerte de neutralismo y toma partido contra los empobrecedores.

Confesar que Jesús es Dios, es hacerlo desde su opción por los pobres, lo cual resulta escandaloso para los judíos y para los griegos, para los piadosos y para los intelectuales.

Cuando se acusa a los teólogos de la liberación de querer privar a Jesús de su divinidad, lo que se esconde tras esa acusación es la pretensión de querer anular el escándalo de un Dios impotente y crucificado. Un escándalo que sigue vivo en la historia. Escribe I. Ellacuría: "Los pobres se convierten en lugar donde se hace historia la Palabra y donde el espíritu la recrea. Y en esa historización y recreación es donde ´connaturalmente´ se da la praxis cristiana correcta, de la cual la teología es, en cierto sentido, su momento ideológico” (Idem, p. 52). "De ahí que la práctica teológica fundamental de los teólogos de la liberación…intenta ante todo ayudar al pueblo empobrecido en su práctica activa y pasiva de salvación” (I. Ellacuría, Idem, 152-153).

Consiguientemente si los pobres ocupan esta importancia en el cristianismo se entiende que a la Iglesia se la pueda llamar con toda propiedad Iglesia de los pobres. Son ellos los que deben darle orientación fundamental a su estructura, a su jerarquía, a sus enseñanzas y a su pastoral. Y si la iglesia está subordinada al Reino, debe estarlo también a los pobres. Los caminos de los pobres y los de Dios van unidos en este mundo.

La Iglesia, por tanto, debe estar allí donde están los pobres, no donde está la riqueza. Lo cual quiere decir que debe estar donde estuvo su Fundador, es decir, en el lugar social de los pobres.

Epílogo

La denuncia de un economista (Stiglitz)
y de un profeta (Casaldáliga)
Cualquiera que lea el libro de Joseph E. Stiglitz, catedrático, profesor y Premio Nobel de Economía, encontrará que las cosas de la globalización, tal como él las juzga, andan muy a la vera de lo que nosotros hemos dicho.

Subrayo unos textos suyos que reivindican tres puntos básicos: "Mis investigaciones plantean dudas sobre la idea de que el libre comercio tiene que aumentar por necesidad el bienestar” (Cómo hacer que funcione la globalización, Taurus, 2006, p.16). "Me parecía terriblemente injusto que en un mundo con tanta riqueza y abundancia haya tanta gente que viva con pobreza…Había visto países en los que la pobreza iba en aumento en lugar de descender y había observado lo que esto significaba” (Idem, p. 17) " Los países ricos crearon un régimen comercial global al servicio de sus propios intereses corporativos y financieros, con lo cual perjudicaron a los países más pobres del mundo” (Idem, p.18) "Sin regulación e intervención estatales, los mercados no conducen a la eficiencia económica” (Idem, p. 21).”La globalización pone en peligro valores culturales fundamentales” (Idem, p. 25).

Podría yo haber expuesto esta conferencia refiriéndome simplemente a la vida del obispo Casaldáliga, como camino y programa para combatir la injusticia global y transformar la vida de los pobres. Sería el resultado de una teología profética, liberadora, hecha a pie de vida. Siempre Casaldáliga tuvo en su corazón y en su mente la causa de los pobres. Y viene estando con ellos desde hace 42 años en el Mato Grosso del Brasil en su Prelatura de Sao Félix do Araguaia.

Dos textos de Pedro Casaldáliga:

"La blasfemia de nuestros días, la herejía suprema, que acaba siendo siempre idolatría, es la macroidolatría del mercado total. Y es, puede ser, la omisión de la Iglesia, la insensibilidad de las religiones frente a la macroinjusticia institucionalizada hoy en el neoliberalismo, que por esencia es pecado, pecado mortal, asesino y suicida” - "El capitalismo colonialista crea necesariamente dependencia y divide al mundo. El capitalismo es la culebra aquella primera, siempre astuta. Jesús dijo abiertamente que el antidiós es el dinero. Esto no es de ningún marxista ni de ningún teólogo de la liberación. Es del Señor Jesús” –

"Creo que el capitalismo es intrínsecamente malo: porque es el egoísmo socialmente institucionalizado, la idolatría pública del lucro, el reconocimiento oficial de la explotación del hombre por el hombre, la esclavitud de los muchos al yugo del interés y la prosperidad de los pocos. Una cosa he entendido claramente con la vida: Las derechas son reaccionarias por naturaleza, fanáticamente inmovilistas cuando se trata de salvaguardar el propio tajo, solidariamente interesadas en aquel orden que es el bien… de la minoría de siempre”.

Y concluyo con este poema del mismo P. Casaldáliga:

Yo me atengo a lo dicho:
La justicia:
a pesar de la ley y la costumbre,
a pesar del dinero y la limosna.

La humildad,
Para ser yo, verdadero.

La libertad,
para ser hombre.

Y la pobreza,
para ser libre.

La fe, cristiana,
para andar de noche,
y, sobre todo, para andar de día.

Y, en todo caso, hermanos,
yo me atengo a lo dicho: a la esperanza.


sábado, 12 de febrero de 2011

EL DIFÍCIL ESPACIO DEL FEMINISMO, Foro Social Mundial

Thandi Winston

(IPS) - Aunque el camino hacia la gran tienda verde era polvoriento y bastante confuso, al llegar allí fue fácil sumirse en la versión sonora de la Torre de Babel. Las voces femeninas buscaban su lugar en el Foro Social Mundial.

La tienda de campaña, oculta entre el viento y el polvo, a cierta distancia de los principales acontecimientos del Foro, se volvió la sede no oficial de las mujeres en el encuentro de la sociedad civil que finalizó este viernes en Dakar.

Llevó unos días instalarla. El espacio físico era un tema polémico, dada la cancelación de muchos de los lugares destinados a las reuniones. Fue así que las activistas lideradas por la Marcha Mundial de las Mujeres sintieron la necesidad de reclamar un sitio donde poder hablar libremente, sin tener que negociar un espacio discursivo.

Jóvenes y no tanto se hicieron presentes con frecuencia en este punto a veces caótico. Algunas mujeres gritaban fervorosamente o tocaban tambores, mientras que otras escuchaban atentamente los temas en discusión.

Bajo esta tela verde, un debate colorido y vibrante versó sobre la situación de las mujeres en la conflictiva región de Casamance, en el sur de Senegal, la violencia de género, el VIH/sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) y otros desafíos que enfrentan en las sociedades patriarcales, así como la marginación que se percibe sobre los temas femeninos en el propio Foro Social Mundial (FSM).

Aunque algunas aplaudieron el espíritu de la tienda, a otras les preocupó que se convirtiera en un símbolo de que los asuntos de las mujeres eran marginados en el contexto más amplio del Foro.

La asamblea donde se leyó una declaración fue muy criticada por considerarse que no representaba plenamente la voz de todas las mujeres.

"Me impresionó el tipo de discusión. Por primera vez África debate sobre el imperialismo y la crisis del capitalismo (y sus efectos) sobre la población", dijo Fatima Aloo, una veterana feminista de Tanzania, señalando que el FSM fue una gran plataforma para las mujeres que querían plantear cuestiones específicas.

Aloo agregó que el feminismo siempre estuvo arraigado en el continente y que ahora se hace sentir más "porque las mujeres africanas han fijado su propia agenda".

Para Amina Mama, en cambio, la mayoría de los debates del FSM sobre crear una solidaridad entre el mundo en desarrollo han "ignorado casi completamente lo que ocurre con el feminismo".

"Tuvimos personas interesantes de Egipto, con presentaciones muy interesantes, y listaron a todas las fuerzas sociales que tenían que movilizarse, menos al movimiento de mujeres", dijo la feminista nigeriana.

Mama, del Fondo Global para Mujeres, contrastó la experiencia del FSM con la del Foro Feminista Africano realizado en octubre de 2010, también en Dakar.

"Por momentos sentí que experimentaba una alteración temporal. Pienso que los movimientos sociales tienen que tomarse esto más en serio", dijo.

La zimbabwense Tendai Makanza, de la organización Alternativas al Neoliberalismo en África Austral, coincidió. "Si miro la cantidad de acontecimientos que tienen lugar en el FSM, no tengo la idea de que las cuestiones de género sean parte del debate. Es muy decepcionante", opinó.

La brasileña Julia Di Giovanni, activista de la Marcha Mundial de las Mujeres, admitió que es difícil organizar reuniones que se centren en el movimiento feminista.

"Tuvimos que trabajar muy duramente para asegurarnos de que se oyeran las voces de la sociedad civil. Trajimos mujeres de Colombia y de la República Democrática del Congo para que hablaran sobre la violencia de género y el impacto de las fuerzas armadas sobre las mujeres", relató.

El FSM brindó "un espacio seguro para que las mujeres hablaran" sobre estos temas, señaló.

La activista italiana Francesca Rossi dijo a IPS que le resultó gratificante escuchar los testimonios de mujeres africanas hablando sobre violencia de género.

Sara Longwe, una feminista de Zambia, destacó que "la violencia con base en el género todavía es vista como un problema de salud y de bienestar".

"Tenemos que hablar sobre ella desde el punto de vista del poder. Se trata de relaciones de poder. Las mujeres están hablando sobre esto y las leyes de los diferentes países no hacen frente a la violencia", dijo.

Las mujeres jóvenes presentes en el FSM dijeron haberse sentido excluidas y marginadas.

Cristina Calvo Alamillo, de la española Fundación Mujeres, declaró: "Las jóvenes no son escuchadas en el FSM. Pero también están luchando para lograrlo, o por lo menos para que se les dé el espacio para plantear sus preocupaciones".

"Las mujeres jóvenes tienen muchas ideas, pero es difícil (darlas a conocer) a causa de la presión social para casarse o tener hijos", sostuvo.

La estudiante estadounidense Colleen Brewster dijo a IPS que el FSM le resultó interesante por la variedad de debates que tuvieron lugar.

Mama resumió su experiencia: "Venir al FSM es una manera de reabastecerse, y de desafiar a los hermanos, recordarles qué está ocurriendo con las mujeres e intentar hacerlos participar".(FIN/2011)

JÓVENES, MONJAS Y... ULTRAS

Jesús Bastante, en 'Público'

Son jóvenes, guapas, con estudios y hasta hoy por la tarde, clarisas. A las 17.00, en una catedral de Burgos abarrotada, y con la presencia del Nuncio, el arzobispo de Burgos y probablemente la de Rouco Varela, 177 religiosas de los monasterios burgaleses de Lerma y La Aguilera abandonarán la orden de las clarisas para abrazar una nueva congregación, Iesu Communio, con todas las bendiciones vaticanas y del sector más ultra del episcopado español, que ve en estas monjas un nuevo estilo de vida religiosa, más cercano a la espiritualidad de la"nueva evangelización" que al trabajo en las fronteras de la pobreza y la desigualdad.

Al frente de las mismas, sor Verónica Berzosa, de 44 años, hermana del obispo de Ciudad Rodrigo y una de las mujeres con mayor poder en la Iglesia católica. Berzosa tiene hilo directo con el papa y cuenta con un carisma arrollador, que le ha permitido crear una masiva e influyente congregación de la nada y en tiempo récord.

Y es que la erección canónica de Iesu Communio se ha llevado a cabo en el más estricto de los secretos. El "milagro de Lerma" esconde el proyecto de una gran congregación religiosa afín a los movimientos más conservadores. De hecho, muchas de las religiosas provienen de los Kikos, Comunión y Liberación o el Opus Dei. Todas ellas juraron fidelidad al carisma franciscano (como clarisas), que ahora cambian por el de un nuevo instituto que tendrá su primer gran acto social en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, donde esperan multiplicar las novicias.

Sus hasta ahora hermanas, las clarisas, y los franciscanos, están molestos. Tanto, que no se espera que acuda representante alguno a Burgos. Durante casi una década, el fenómeno de Lerma (y después, del monasterio de La Aguilera) concitó, de manera sorprendente, a casi todas las aspirantes a religiosas en España. Pese a las reiteradas peticiones de algunos conventos de clarisas que se quedaban sin monjas, sor Verónica se negó a enviar a sus jóvenes profesas. Sí acogieron a algunas religiosas mayores, a cambio de quedarse con el convento. De hecho, dos de estos monasterios, ya vacíos, serán vendidos a Patrimonio Nacional, que los convertirá en Paradores.

Ahora, todas excepto cuatro se marchan, dejando a las hermanas de Santa Clara sin relevo generacional. Sin previo aviso y sin pedir permiso. Y lo que es más grave: según las constituciones, los conventos pertenecen a las religiosas, no a la congregación, de modo que tanto el convento de Lerma como el de San Pedro Regalado (cedido por los franciscanos)pasan a manos de la nueva congregación.

Para simbolizar el nuevo carisma y la ruptura con el pasado, las exclarisas presentan esta tarde su nuevo hábito, de tela vaquera, con un cordón blanco. En la cabeza, lucirán una especie de pañoleta a modo de velo, también azul, con una medalla al cuello.

Según los estatutos aprobados por la Santa Sede, el nuevo instituto nace con la misión de "ser comunión de Jesús". Aunque siguen denominándose "religiosas contemplativas", todo parece indicar que la nueva congregación se convertirá en una "cantera de vocaciones" al sacerdocio según el modelo más conservador.

viernes, 11 de febrero de 2011

LAS NORMAS RELIGIOSAS SON COMO ANDADERAS

Fray Marcos

No he venido a abolir la ley o los profetas, sino a darles plenitud.

Seguimos en el sermón del monte de Mateo. La lectura de hoy afronta un tema complicado para los primeros cristianos que eran todos judíos. Cómo armonizar la predicación y la praxis de Jesús con la Ley, que para ellos era lo más sagrado.

Como en el caso de las bienaventuranzas no se trata de examinar casos concretos sino de descubrir el nuevo espíritu que tiene que abrirnos un horizonte nuevo en nuestra religiosidad. Hace muy pocos años, confesaba yo a un niño que acababa de hacer la primera comunión. Empezó su confesión diciendo: “No, robar no robo. No, matar no mato”. Se me cayó el alma a los pies.

Habéis oído que se dijo... pero yo os digo…

No matarás... El que se enfade con su hermano será condenado
No cometerás adulterio... El que mira con malos deseos a una mujer.
No jurarás en falso... No juréis en modo alguno.
Ojo por ojo y diente... No os enfrentéis al que os hace mal.
Ama a tu prójimo y odia... Amad a vuestros enemigos.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que Dios no ha dado nunca ninguna ley a nadie. El montaje que hace el libro del Éxodo de las Tablas de la Ley, no es más que eso: un montaje.

El verano pasado se salió una persona de la iglesia por oírme decir que Dios no había dado ninguna tabla de piedra a Moisés. Es una pena, pero ese es el nivel de formación de la mayoría de los cristianos. Si Jesús y los primeros cristianos hubieran tenido la misma idea de la Biblia que muchos cristianos de hoy tienen, no se hubieran atrevido a rectificarla.

Cuando hablamos de ley de Dios, no queremos decir que en un momento determinado, Dios haya comunicado directamente a un ser humano su voluntad en forma de preceptos, ni por medio de unas tablas de piedra, ni por medio de palabras. Dios no se comunica a través de signos externos, sino a través del ser.

La voluntad de Dios no es algo distinto de su esencia. Los genitivos referidos a Dios, no significan nunca posesión: Dios no posee nada, simplemente es. Dios sólo puede comunicar su voluntad a través del ser en la creación. En todos los seres está la impronta de Dios. Esa presencia es su “voluntad”

Si fuésemos capaces de bajar hasta lo hondo del ser y comprenderlo en lo esencial, descubri­ríamos allí esa voluntad de Dios; ahí me está diciendo lo que quiere y espera de mí. La voluntad de Dios no es nada distinto o añadido a mi propio ser, no me viene de fuera, sino que está siempre ahí. Pero por vivir fuera de nosotros, no somos capaces de verla.

Esta es la razón por la que tenemos que echar mano de lo que nos han dicho algunos hombres que sí fueron capaces de bajar hasta la impronta de su ser y descubrir lo que Dios espera de un ser humano. De esta manera nos llega de fuera lo que tenía que venir de dentro.

Para nosotros el caso paradigmático de este provecho de la experiencia de otra persona, es Moisés. Utilizando todos los medios que tenía a su alcance, supo descubrir lo que era bueno para el pueblo que estaba tratando de aglutinar, y por tanto lo que era bueno para cada uno de sus miembros. No es que Dios se le hubiera manifes­tado de una manera especial, es que él supo aprove­char las circunstan­cias especia­les para profundi­zar en su propio ser.

La expresión de esta experiencia es voluntad de Dios, porque lo único que Él quiere de cada uno de nosotros es que seamos nosotros mismos, es decir que lleguemos al máximo de nuestras posibilidades.

¿Qué significaría entonces cumplir la ley? Algo muy distinto de lo que estamos acostumbrados a pensar. Una ley de tráfico, se puede cumplir perfectamente sólo externamente, aunque esté convencido de que el "stop" está mal colocado, yo lo cumplo y consigo el objetivo de la ley, que no me la pegue con el que viene por otro lado y evitar una multa.

En lo que llamamos ley de Dios, las cosas no funcionan así. El objetivo de esta ley es el cambio profundo de mi ser hasta adecuarlo a lo que Dios espera de mí. Si no descubro que eso que la ley me ordena, es lo que exige mi propio ser; es decir, si no interiorizo ese precepto hasta el punto de dejar de ser precepto y convertirse en convencimiento total de que eso es lo mejor para mí, el cumplimiento de la ley me deja como estaba, no me enriquece ni me hace mejor.

Fijaros en lo que dice Jesús en el evangelio, "si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Ellos cumplían la ley escrupulo­samente, pero solo externamente, y eso no les hacía mejores sino mezquinos.

Desde esta perspectiva, podemos entender lo que Jesús hizo en su tiempo con la Ley de Moisés. Si dijo que no venía a abolir la ley, sino a darle plenitud, es porque muchos le acusaron de saltarse la Ley de Moisés a la torera. Jesús no fue contra la ley, sino más allá de la Ley.

Quiso decirnos que toda ley se queda siempre corta, que siempre tenemos que ir más allá de la letra, de la pura formulación, hasta descubrir el espíritu. Esa actitud de Jesús es la que tenemos que adoptar todos en cualquier época. Siempre la voluntad de Dios estará más allá de cualquier formulación, por eso tenemos que seguir perfeccionándolas.

Toda ley es humana y además, nada más promulgada, está anticuada. La Biblia es palabra de Dios, pero es, a la vez, palabra humana y como tal, nunca podrá ser definitiva. Sobre Dios nunca podremos decir la última palabra.

Esto, bien entendido, es el punto de partida indispensable para superar cualquier callejón sin salida. En realidad, el ser humano siempre tiene que estar diciendo:habéis oído que se dijo, pero yo os digo, porque conocemos cada vez mejor las exigencias de nuestro ser.

El empeño de Jesús consistió en hacer pasar a la gente de una religiosidad externa a una religiosidad interna, es decir, pasar de un cumplimiento de leyes a un descubrimiento de las exigencias de mi propio ser. Esa revolución que intentó Jesús, está aún sin hacer.

No solo no hemos avanzado nada en los dos mil años de cristianismo, sino que en cuanto pasó la primera generación de cristianos hemos ido en la dirección contraria. Todas las indicaciones del evangelio en el sentido de vivir en el espíritu y no en la letra, han sido ignoradas olímpicamente. Todavía seguimos pensado en un dios legislador, que no solo nos impone una ley, sino que nos pedirá cuentas si no la cumplimos.

Vamos a comentar solo el primer contraste:

“Habéis oído que se dijo a nuestros antepasados: no matarás, y si uno mata, será condenado. Pero yo os digo: todo el que está enfadado con su hermano será procesado”.

No son alternativas, es decir o una o la otra. No queda abolido el mandamiento antiguo sino catapultado a niveles increíblemente más profundos. Nos enseña a ir más allá de las acciones externas para poder descubrir su auténtico valor. Una actitud interna negativa, es ya un fallo contra tu propio ser, aunque no se manifieste en una acción concreta contra el hermano.

No es difícil de comprender lo que quiere decir; además lo explica muy bien a continuación:

“Si cuando vas a presentar tu ofrenda, te acuerdas de que tu hermano tiene queja contra ti, deja allí tu ofrenda y vete a reconciliarte con tu hermano…”

En contra de lo que acabamos de leer, se nos ha dicho por activa y por pasiva que lo importante era nuestra relación con Dios. Toda nuestra religiosidad, sobre todo la confesión tal como se nos ha enseñado, está orientada desde esta perspectiva equivocada. El evangelio nos dice que más importante que nuestra supuesta relación con Dios, es nuestra relación efectiva con los demás. No queremos enterarnos.

Hay un matiz que solemos pasar por alto y que es la esencia de la propuesta. No dice el texto: si tú tienes queja contra tu hermano sino “si tu hermano tiene queja contra ti”.

¡Qué difícil es que yo me detenga a examinar si mi actitud pudo defraudar al hermano! Damos por supuesto que el que falla es siempre el otro. Incluso cuando me enfado con él, es porque me ha hecho algo que me saca de quicio. La culpa la tienen siempre los demás.

Es impresionante, si no fuera tan sabido:

“Deja allí tu ofrenda y vete antes a reconciliarte con tu hermano”.

Las ofrendas, los sacrificios, las limosnas, las oraciones no sirven de nada si otro ser humano tiene pendiente la más mínima cuenta contigo. Solo lo que hagas con relación a los demás lo estás haciendo con relación a Dios.

En nuestros días estaríamos muy de acuerdo en eliminar todas las leyes que obligan desde el exterior, y de hecho las estamos eliminando. Pero nos hemos olvidado de que eso no puede funcionar si no suplimos esa ausencia de normas con un compromiso de vivencia interior que no solo supera la ley por obsoleta, sino que va mucho más allá de ella.

Las leyes solo se pueden tirar por la borda cuando la persona ha llegado a un conocimiento profundo de su propio ser. Ya no necesita apoyaturas externas para caminar hacia su verdadera meta. “Ama y haz lo que quieras” o “el que ama ha cumplido el resto de la Ley”.


Meditación-contemplación

Cumplir la Ley solo evita el castigo. Eso no es buena noticia.
El amor te hace humano y esa es su verdadera recompensa.
El amor no es un medio para alcanzar un premio.
Es el camino y la meta de todos los caminos.
…………………..
La voluntad de Dios eres tú mismo.
Si la buscas en otra parte, trabajarás en vano.
Todos los mandamientos son corsés que te impiden crecer,
porque pondrán limites a tu desarrollo interior.
…………………
Las normas religiosas son andaderas que impedirán una caída.
Las puedes necesitar durante mucho tiempo.
Pero el día que aprendas a andar, serán un gran estorbo.
Y si un día pretendes correr, será imposible.



jueves, 10 de febrero de 2011

BONHOEFFER, AGENTE DE GRACIA. película

Acercamiento al pastor y teólogo luterano Dietrich Bonhoeffer que además de importante intelectual y renovador espiritual fue militante de la resistencia al nacionalsocialismo y especialmente opuesto a la colaboración de las iglesias con el nazismo.

Parte la historia en su estancia en EEUU en los momentos previos al comienzo de la Guerra Mundial ya en pleno ascenso de Hitler. Pronto Bonhoeffer (Ulrich Tukur) siente la llamada de regresar a su patria para luchar contra la barbarie que se avecinaba. Conocemos su entorno familiar y su servicio en el seminario para pastores de la Iglesia Confesante así como su relación con Maria von Wedemeyer (Johanna Klante) que será su prometida. Pronto al conocer la persecución a los judíos se une a un grupo clandestino de la resistencia, que incluía militares de alto rango encabezados por el almirante Wilhelm Canaris y el general Hans Oster (Christian Doermer) , querían derrocar el régimen nacionalsocialista matando a Hitler. El complot se descubre y es arrestado en abril de 1943. Acusado de conspiración, es encerrado en la cárcel de Tegel, en Berlín, durante un año y medio. Allí le vemos infundir ánimos y escribir sin descanso. Descubierta su vinculación a la resistencia es conminado a traicionar a sus amigos o a escaparse poniendo en riesgo a su familia. Todo ellos lo rechaza para no dañar a otros. Ya a punto de acabar la guerra es ahorcado desnudo pero convencido que aquel final será un principio.

Eric Till , un especialista en series televisivas, dirige esta cinta (2000) por encargo de grupos protestantes alemanes como más tarde lo hará con Lutero (2003). Siguiendo la estela de las miniseries italianas de Lux Vide, el guionista Gareth Jones ha trabajado en las películas sobre los amigos de Jesús en concreto en los capítulos sobre Tomás, Pablo de Tarso, María Magdalena y José Nazaret nos ofrecen un productor sencillo pero digno para la finalidad que pretende: dar a conocer al gran público la vida de este intelectual protestante que termino convirtiéndose en opositor al régimen nazi desde la coherencia de su fe.

La figura de Bonhoeffer va desvelándose progresivamente. Al principio, aparece dubitativo en un tiempo confuso, profundo a la vez que ingenuo. Pero poco a poco, las pruebas y dificultades van mostrando una fe profunda, arraigada en Dios pero atrevida y lúcida para afrontar las luchas y la prisión a la que se ve sometido. Su coherencia ética está arraigada en su experiencia orante. La escena de la oración con el texto de una carta del 16 de Julio de 1944 es excepcional. Recordemos sus palabras:

"¿Quién soy yo? Me dicen a menudo
que salía del encierro de mi celda
sereno, alegre, con firmeza,
cual hacendado de su rural vivienda.

¿Quién soy yo? Me dicen a menudo
cuando hablaba a mis guardianes
libre y amigable, claramente,
como si fuese yo quien diera las ordenes.

¿Quién soy yo? También me dicen
que soportaba los días de infortunio
tranquilo, sonriente, dignamente,
como acostumbrado a ganar siempre.

Pero ¿soy realmente lo que otros dicen que soy?
¿O soy solamente lo que yo mismo conozco de mí,
inquieto y anhelante y enfermo, cual pájaro enjaulado,
luchando por respirar, como si unas manos
me oprimieran la garganta,
suspirando por los colores, las flores, el canto de los pájaros,
sediento de palabras cariñosas, de compañía,
moviéndome agitado, a la espera de grandes acontecimientos,
temblando impotente por amigos infinitamente alejados,
cansado y vacío al orar, al pensar, al actuar,
débil y presto a despedirme de todo?

¿Quién soy yo? ¿Éste o el otro?
¿Soy una persona un día y otra al siguiente?
¿Soy las dos al mismo tiempo? ¿Soy un hipócrita ante otros
y ante mí mismo un infortunado y despreciable cobarde?
¿O hay algo aún en mí, parecido a un ejército vencido
que huye desordenado de una victoria ya alcanzada?

¿Quién soy yo? De mí se burlan estas solitarias preguntas mías.
Quienquiera que yo sea, tú lo sabes, oh Dios, soy tuyo."

Otro de los logros de la película es la actuación de Ulrich Tukur que va ganando en credibilidad tras el paso del intelectual sorprendido por una historia desbocada y dramática al creyente cuyo coraje llega a superar sus propias fuerzas. Lo mismo podemos decir de su prometida interpretada por Johanna Klante que sirve de contrapunto para mostrar afectiva del personaje y al final se erige en el testigo del futuro.

Del guión hemos de destacar la voluntad de trasponer al momento actual la aportación teológica de Bonhoffer. Su confesión de Dios en medio de la prueba y el sufrimiento se convierte en una sugerente predicación postrera a un grupo variopinto de condenados, un ateo ruso, un flemático inglés y un arrepentido médico nazi. Sus palabras son pronunciadas en una iglesia destruida y hablan de un nuevo cristianismo que es un testimonio para enfrentar el sufrimiento en un mundo que vive sin Dios. Propone un nuevo lenguaje para presentar la centralidad de la salvación de Jesucristo y ofrecer futuro a una humanidad necesitada más que nunca de esperanza. Así pues una presentación moderada de su propuesta de un cristianismo sin religión.

Concluyendo, se trata de una producción que ofrece una buena pista para conocer la actualidad de la vida, el testimonio y la teología de Bonhoeffer. Realizada para el gran público es atractiva y puede invitar a profundizar en la lectura de textos importantes como "Vida en comunidad", "El precio de la gracia" o "Resistencia y sumisión", recopilación de sus cartas en la prisión.

Se puede ver en youtube en ocho partes de unos diez minutos cada una. Este es el link de la primera:
http://www.youtube.com/watch?v=HHdff0BRfpI&feature=related

miércoles, 9 de febrero de 2011

Y, A PESAR DE TODO, ESTAMOS VIVIENDO MOMENTOS FASCINANTES

Federico Mayor Zaragoza

Porque, por primera vez, los cambios radicales que la responsabilidad ciudadana exige son posibles.

Es cierto que nunca como ahora ha existido tal concentración de poder (económico, militar, energético, mediático...) que se ha traducido, en poco tiempo, en situaciones y sucesos que constituyen auténticos -y a veces inéditos- desafíos, como el acoso de los mercados y de los especuladores a la acción de los políticos; el consumo de petróleo que, a pesar del efecto nocivo del anhídrido carbónico en el medio ambiente, sigue aumentando, al igual que su precio, poniendo de nuevo en peligro los tímidos avances de la regulación financiera a escala mundial; no se ha detenido la explotación de los recursos naturales de tantos países del Sur, progresivamente empobrecidos por la codicia sin límites de consorcios multinacionales (el coltán en el Congo, sigue siendo por desgracia un detestable ejemplo); los paraísos fiscales no sólo no han desaparecido sino que se hallan colmados; de los tráficos a escala supranacional, que se realizan en medio de la mayor impunidad, el de las drogas es particularmente nocivo, por resistirse a aceptar que el precio no tiene el menor carácter disuasorio, llegando su impacto a desencadenar un auténtica guerra civil en algunas regiones del mundo...

Y todo ello acompañado de la marginación progresiva de las Naciones Unidas y su sustitución por grupos plutocráticos carentes de una mínima organización institucional; de una deslocalización productiva con graves repercusiones laborales en tantos países; de un poder mediático que nos reduce a la condición de simples espectadores atemorizados y uniformizados...

Como trágico balance, hambre, hasta el punto de morir de inanición más de 70.000 personas al día, al tiempo que, ya armados hasta los dientes, seguimos aumentando la vergonzosa cifra de 4.000 millones de dólares al día en gastos militares, aviones, tanques, cohetes y ojivas ...

Pero, por primera vez en la historia, los ciudadanos van adquiriendo conciencia global, conocen la "realidad real", como diría Gabriel García Márquez, que les permite comparar y apreciar lo que tienen, y lo que les falta a ellos y a los demás. Esta "visión global" tiene un efecto transformador extraordinario a escala personal. Los seres humanos son progresivamente, habitantes "enterados" del mundo en el que viven. Y, también, muchos en pocos años, gracias a la moderna tecnología de la comunicación, van siendo capaces de expresarse, de implicarse, de actuar, de participar. Ya he dicho en muchas ocasiones que esta participación no presencial produciría, muy rápidamente una mejora sustantiva de la democracia y de la capacidad activa y proactiva de los ciudadanos y, sobre todo, de la juventud. Acabamos de ver lo que ya habíamos contemplado con singular esperanza en el caso de Irán: la movilización que puede efectuarse pacíficamente desde el ciberespacio.

Sí: vamos dejando de ser testigos impasibles para provocar los cambios que eran nuestro anhelo, nuestro sueño. Procuraremos una rápida modificación de los "grandes poderes" actuales. Tomen nota: la "marea" de la movilización a través de Internet y de la telefonía móvil no sólo se dedicará a cambiar situaciones de particular agravio, de tiranías, de sistemas opresivos. Irá mucho más lejos, hasta conseguir transformaciones tan necesarias y apremiantes para la dignidad humana, como la reparación de los desgarros sociales, una adecuada calidad de vida para todos (acceso al agua, a los alimentos, a la salud, a la vivienda digna...), con la reducción urgente del peligro nuclear y de los desaforados gastos militares correspondientes a guerras pretéritas...

Pero, sobre todo, fomentaremos la prevención, la adopción de medidas antes de que los llamamientos a la justicia, a la libertad y a la solidaridad puedan transformarse en ira, en violencia. En muy poco tiempo, a través del ciberespacio se promoverá la adopción de medidas anticipadas, la imaginación. Porque frente a los que no quieren cambiar nada, la única forma de procurar el cambio es lo inesperado, es la invención del futuro. Lo inesperado es nuestra esperanza. Me gusta repetir la recomendación de Amin Maalouf: "Situaciones sin precedentes requieren soluciones sin precedentes". La Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo en el acto de su toma de posesión que para convertir los sueños en realidad era necesario "sobrepasar los límites de lo imposible". Los imposibles de hoy pueden ser posibles mañana cuando seamos capaces de vencer la inercia y facilitar la evolución, es decir, conservar lo que debe conservarse y cambiar rápidamente todo lo que debe modificarse.

Estamos viviendo momentos fascinantes: tenemos la posibilidad de participar; presidentes de raza negra se hallan al frente de los destinos de Norteamérica y de Sudáfrica; se ha incrementado la longevidad, especialmente en los barrios más prósperos de la tierra, que ahora se extenderá sin pausa a todos los demás; se desmoronó la Unión Soviética, carente de libertad; se ha desmoronado ahora el capitalismo, carente de igualdad y de justicia...

Ya percibimos una aire nuevo, el del siglo de la gente. Se inicia una nueva era. Un nuevo comienzo.



FORO SOCIAL MUNDIAL EN DAKAR

Día 5 visita a la Isla de Goré

Habia olvidado lo acogedores que son los habitantes de Senegal.

Ayer bastantes problemas de organización, aunque hay jovenes con la camiseta del Foro que te facilitan la vida posible.

Asi que fuimos de visita a la Isla Goré donde se almacenaban a los esclavos para selección y transporte a los mercados (18, 20 millones de personas, son solo estimaciones de las que la mitad se quedaron en la clasificación y en el transporte. Restauraron la última casa de una familia traficante holandesa. Arriba vivienda con parquet, chimenea, salones y abajo los cubiculos donde amontonaban a los esclavos segun sexo hombres, mujeres, segun edad, peso y talla, y la hipotesis de virginidad por el tamaño de los senos. Para los rebeldes(recalcitrantes) , tenian celdas especiales donde no podían ponerse de pie.

Cuentan los guias que las que se quedaban embarazadas retrasaban el viaje y que se convirtío en promoción incierta.

Naturalmente la isla que se parece al mapa de África en miniatura tiene una playa en lo que sería el golfo de guinea y un acantilado en el cuerno de africa.

Hoy hay la apertura: una manifestación a las 15 horas desde el palacio de la Radiotelevisión hasta la Universidad Cheick Anta Diop un sabio senegales pluridisciplinar y con gran conocimiento de los pueblos africanos.

Día 6 Manifestación

Día 7 ( del Le Monde)


La reunión anual del altermondialistes se presentó, el domingo, 6 de febrero en Dakar con el 11 Foro social mundial (FSM). Una muchedumbre de personalidades del mundo entero debatirán allí durante dos días las maneras de construir alternativas a un capitalismo "en crisis": los presidentes boliviano Evo Morales, venezolano Hugo Chavez, beninés Beneficio Yayi, guineano Alfa Condé, de la Unión africana (UA) Jean Ping, el antiguo dirigente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva.

Para Francia, la dirigente del Partido socialista, Martine Aubry, hizo el viaje, un gesto inocente muy salvado en el período de primario en el PS. No será la única. Númerosos líderes de izquierda realizarán el viaje, entre los que destacan: Pierre Laurent (PCF), Eva Joly (Europa Ecología Verdes) u Olivier Besancenot (NPA).

Martine Aubry prometió aprovechar la ocasión para " mostrar una África con éxito ", según Jean-Christophe Cambadélis, secretario nacional del partido de lo internacional. Marine va para intentar : " romper con este inconsciente poscolonial francés que condujo a discursos desgraciados " como el pronunciado por Nicolas Sarkozy en Dakar sobre " el hombre africano ", en julio de 2007.

Ella intenta eliminar la ambigüedad nacida del apoyo de númerosas personalidades socialistas a Laurent Ggagbo, que se mantiene al poder en Costa de Marfil a pesar de la victoria de su adversario Alassane Ouattara.

UN FORO MARCADO POR LA ACTUALIDAD DEMOCRÁTICA DEL CONTINENTE

Es la segunda vez en once años que el FSM se celebra sobre el continente africano. Una elección oportuna a la vista la actualidad democrática. El continente conoció desde el otoño una serie de levantamientos populares en Túnez, en Egipto, y también en Yemen y en Argelia.

" África ilustra uno de los fracasos más grandes de tres décadas de las políticas neoliberales ", indica el dossier de prensa del FSM. " En reacción, los movimientos sociales y los ciudadanos del mundo se reunen con los pueblos africanos que se niegan a pagar el precio de las crisis actuales sobre las que no tienen ninguna responsabilidad ".

Aunque Senegal, que acoge la cumbre, es considerado más liberal que otros regímenes, el poder de Abdoulaye Wade, 83 años, está también confrontado desde hace meses con manifestaciones regulares y a menudo violentas de jóvenes parados.