sábado, 12 de marzo de 2011

EL ARZOBISPADO DE MADRID, CONTRA LA UNIVERSIDAD POR UNA CAPILLA

La institución religiosa presenta una queja por una acción de protesta estudiantil contra la Iglesia que varias estudiantes realizaron en la capilla del campus

Patricia Campelo

Una protesta estudiantil por la presencia de la Iglesia en la universidad pública madrileña ha incomodado al Arzobispado de la capital, que ha elevado una queja ante el rectorado de la Universidad Complutense (UCM) por unos "ataques" a la capilla que la institución religiosa posee en el campus de Somosaguas.

El jueves, un grupo de unos 50 estudiantes —en su mayoría mujeres— realizó un acto simbólico en la capilla del recinto para denunciar que la Iglesia, como institución privada "con unos determinados valores", posea instalaciones en un centro público de enseñanza.

El "ataque" que ha sido motivo de la queja del Arzobispado consistía en leer un manifiesto de rechazo a la doctrina eclesiástica mientras las estudiantes se retiraban unos velos y con las camisetas levantadas mostraban consignas pintadas en su abdomen. Todo ello, ante el capellán y dos estudiantes que rezaban en ese momento.

Según ha denunciado la institución católica en su web, este grupo de jóvenes, "entró irrespetuosamente en la capilla gritando eslóganes ofensivos contra el santo Padre acompañados de blasfemias". El Arzobispado considera "reprobable" la actitud de los jóvenes a quienes ha recordado que los hechos "son motivo de delito por profanar un lugar sagrado" y un "atentado contra la libertad de culto".

Las jóvenes estudiantes se defienden de las acusaciones asegurando que se trató de "un acto pacífico" en el que tan sólo se limitaron a "expresar su disconformidad" con el hecho de que la institución religiosa mantenga unas instalaciones en la universidad pública. En la performance simbólica realizada afirman no haber "agredido a nadie"ni haber "destrozado nada" y denuncian que determinados medios de comunicación de extrema derecha aprovechen estos actos para "tergiversar la realidad y mentir", dentro de la "campaña mediática de criminalización" de la UCM.

"Defendemos el derecho individual de cada uno a tener la creencia que considere oportuna, pero nos parece intolerable la presencia de una institución religiosa, sea cual sea, en una universidad pública", han comunicado a Público.es fuentes próximas a los estudiantes.

Sobre la permanencia de la capilla en el recinto, los alumnos de la UCM consideran que se debe a la dependencia económica que tiene la universidad con la Iglesia. "La capilla no recibe fondos públicos, pero la Iglesia financia proyectos de investigación en la Complutense, de ahí que se mantenga en el campus", denuncian esas mismas fuentes, un extremo que niegan desde el rectorado. "La relación con la Iglesia es de colaboración y respeto y no va más allá de las cuatro capillas que quedan en toda la Universidad", han asegurado a la vez que condenan lo sucedido y reiteran la "necesidad de mantener el respeto a la pluralidad de cultos y creencias religiosas".

La UCM ha abierto un expediente informativo para delimitar responsabilidades.



viernes, 11 de marzo de 2011

INDIGNAOS Y DANZAD


Joxe Arregi

Hace unos días me llegó un mail sobre Stéphane Hessel, ese anciano francés de 93 años que ha agitado a su refinado e ilustrado país con un folleto vehemente –algunos lo llaman panfleto– de 30 páginas titulado “¡Indignaos!”, “Indignez-vous!”.

Ese mismo día recibí otro mail de una amiga, maestra –más que profesora– de danza, que es como decir de todas las artes; crea danzas y con sus danzas recrea el mundo, y en su casa tiene un joven olivo, una gran palmera y un verde laurel que ha crecido gracias a su hijo afrocubano y que ya debe de estar floreciendo para la Pascua. Ella me escribía: “Está lloviendo, y los pájaros cantan a la lluvia entre el olivo, la palmera y el laurel”.

Y yo me dije: “Sí, señor: la indignación y la danza. Dos manifestaciones del único Espíritu de Dios que habita en todos los seres y renueva la faz de la tierra. Dos formas de espiritualidad que demandan por igual nuestra alma y nuestro mundo”.

Stéphane Hessel es de origen judío sefardí, prisionero evadido de Buchenwald, y diplomático de profesión. Pero le ha podido siempre el viejo espíritu de los profetas judíos y cuanto más mayor, más rebelde se ha ido volviendo, y más infatigable en favor de “sin papeles”, gitanos e inmigrantes…

“Cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible”, escribe.

La causa de su indignación, que debiera ser la nuestra, es “la dictadura internacional de los mercados internacionales” y que “nunca el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado”.

Yo no puedo imaginar a Jesús sino haciendo suya la indignación de Stéphane Hessel.

Cuando un día subió a la montaña y, en lugar de todos los mandamientos, gritó: “¡Bienaventurados los pobres, porque dejaréis de serlo!”. Y también gritó: “¡Bienaventurados los pobres de espíritu, que es como decir los amigos de los pobres, porque así seréis de verdad bienaventurados!”.

Y cuando un día contó la parábola del rico epulón y del pobre Lázaro. Y cuando otro día, en el atrio del templo, volcó las mesas de los cambistas, cosa que le costó el arresto y, a la postre, la cruz.

La pasión de Dios le conmovía y no pocas veces le revolvía las entrañas. La pasión de Dios fue su paz y su ira, su cruz y su pascua.

El Espíritu apasionado, que es como decir Dios, el Espíritu que es la pasión de Dios rebelde y feliz, el mismo Espíritu de Dios que hace danzar a las galaxias en el cosmos y a los electrones en el átomo, impulsaba a Jesús.

Y a veces se manifestaba como indignación y otras veces como fiesta y danza. Porque ¿acaso puede alguien imaginar que Jesús no bailara en todas las formas? Sí, seguro que la música y el ritmo del Espíritu vibraban en sus entrañas, y le hacían mover las piernas y los brazos, la cadera y los hombros, al igual que los labios.

Seguro que Jesús ya practicaba a su manera la danza espiral de Ana Mendiola, que ahora llama “Danzo para ti”. ¿Acaso no irritó a la gente intachable y a los sacerdotes desabridos saltándose las normas de pureza, rompiendo el ayuno, comiendo alegremente con odiados publicanos y prostitutas despreciadas, hasta el punto de ser llamado “comilón y borracho”?

Un día quiso explicarse y dijo: “Cuando la gente está de boda, no ayuna, sino que come y bebe y baila. ¿No os dais cuenta? Estamos en tiempo de boda, se casan el cielo y la tierra, la realidad y el sueño, están a punto de desaparecer de esta tierra el hambre y todas sus enfermedades, las del cuerpo y las del alma. Es hora de comer y beber y bailar. Gritad, vitoread, tocad, como está escrito en el Salmo 98”.

Y como la gente intachable y el clero desabrido no lo entendían, otro día Jesús les dijo:

“Sois como niños caprichosos que dicen ‘Pues no juego’, y ni Dios puede acertar con ellos. Hemos tocado la flauta y no habéis bailado, hemos cantado endechas y no habéis hecho duelo.

Pues enteraos, ahora es momento de bailar, y bailemos. El Reino de Dios, el mundo nuevo, no hay quien nos lo quite. Mirad los pájaros del cielo que cantan a la lluvia. Mirad los lirios del campo, ¡cómo los viste Dios!

Cuando hay que indignarse y hacer duelo, indignaos y haced duelo. Y cuando hay que danzar, danzad.

Y no tengáis miedo, pues Dios os cuida. Cuidaos del miedo. Y si por cualquier razón o sin razón alguna os aflige la angustia, danzad en espiral con el cuerpo y el alma, y ayudad a Dios a liberaros o a liberarse de la angustia en vosotros.

Yo danzo para ti. Dios danza en ti para ti. Danza también tú en Dios para Dios”.

Necesitamos esa espiritualidad de la indignación y de la danza. La indignación cuando hay que indignarse contra la impiedad. La danza cuando hay que dar rienda suelta a la vida y la dicha, a la paz y la confianza, a la bondad y la belleza. Necesitamos la espiritualidad de la indignación que sabe resolverse en danza. La danza, ese arte integral que libera el impulso originario de la vida que late en las entrañas del hombre, en las entrañas de la mujer, en las entrañas de la Tierra, en las entrañas de Dios.

Necesitamos recuperar esa espiritualidad. No quiero decir que necesitamos recuperar la espiritualidad perdida, como si la hubiéramos tenido en el pasado, como si el tiempo pasado hubiera sido mejor.

Necesitamos espiritualidad, espíritu, respiro. Necesitamos espiritualidad en esta sociedad perpleja que somos, en este tiempo incierto que vivimos, en este planeta amenazado que habitamos, mejor, que somos.

Digo “necesitamos”, yo el primero, y toda religión institucionalizada la primera, y la Iglesia católica la primera. Sí, y la jerarquía católica la primera. No hay más que mirar a la Conferencia Episcopal española reunida en Asamblea esta pasada semana. Reunida y enzarzada en complicadas, nunca confesadas maniobras, a ver cuál de los sectores consigue nombrar a cuál de los cardenales como presidente de la Conferencia.

Un cardenal amigo del Papa y adicto del poder, y a punto de cumplir la edad canónica de cese episcopal, viaja a Roma para tejer allí los hilos de la voluntad de Dios: “Santidad, yo le organizo la más brillante Jornada Mundial de la Juventud si me concede una prórroga de 3 años en mi sede episcopal y, de paso, en la presidencia de la Conferencia Episcopal Española”.

Y así se ha hecho, pero no sin secretas y feroces luchas de mitrados. Prebendas y trueques, ambiciones, escalafones. Como en todos los partidos políticos, pero guardando la compostura clerical. Ante tal espectáculo, Jesús no sabría si indignarse o danzar; creo que se indignaría, pero acabaría danzando, porque ante todo creía en el Espíritu que renueva la faz de la tierra y remueve los cimientos de la Iglesia.

Ser de una religión o ser de otra, o no ser de ninguna, eso no importa. Importa seguir respirando y dando aliento. Tanto importa, que de lo contrario nos morimos de asfixia o nos matamos de miedo. Está en juego el respiro, la esperanza, el futuro de la VIDA.

Necesitamos espiritualidad. Necesitamos indignarnos para una revolución pacífica, como dice S. Hessel. Y necesitamos pacificar nuestra indignación en la danza, danzando en la espiral de la vida y los unos para los otros, como dice Ana Mendiola.

Necesitamos el Espíritu que gime y danza, el Espíritu que es “descanso en nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos”. Necesitamos la paz del olivo, la luz de la palmera, la sombra del laurel.



jueves, 10 de marzo de 2011

COLECCIONAMOS EXCUSAS PARA SENTIRNOS INFELICES


  


ENTREVISTA A PAZ TORRABADELLA, autora de 'Estupidez Emocional'

El enemigo interior

Para esta especialista en comunicación interpersonal la estupidez es una enfermedad curiosa, pues no la sufre quien la padece, sino quienes le rodean, y su fundamento es el tiempo: si alguien repite una estupidez el suficiente número de veces, acabará considerando que esta actitud es lo normal, la defenderá y la incorporará, definitivamente, en su día a día. Tiene un interesante ensayo sobre ella (Estupidez emocional, editorial Vía Libro), recomendable para afrontarla en nuestro interior, en las relaciones próximas y en lo social. Organiza grupos -allegados desconocidos- que se reúnen con la única finalidad de comprenderse ellos mismos para ser menos estúpidos (www.torrabadella.com)

La felicidad como objetivo funciona mal. Toda vida tiene una dosis de sufrimiento ineludible como la frustración, la enfermedad y la muerte. Decirle a un niño que tiene como objetivo ser feliz es estafarle.


¿Entonces, qué hay que decirle?

Que la felicidad sucederá, pero que no es la norma. Lo cabal es saber y aceptar el sufrimiento inevitable (porque mucho sufrimiento procede de no aceptarlo), y evitar al máximo el innecesario. Estamos siempre coleccionando excusas para ser infelices.


Sí, qué estupidez.

Todo el sufrimiento inútil que padece el género humano, y que es mucho, procede de la estupidez emocional: falta de empatía, intolerancia a la frustración, crítica gratuita indiscriminada, victimismo, autodesprecio, envidia, compulsión, obstinación, agresividad, adicción a la infelicidad...


¿La estupidez engendra todas esas cosas y se alimenta de ellas?

Sí, pero una vez la detectas y reconoces, puedes prevenirla. Lo primero que hay que saber es que nadie está exento de ella, todos cometemos estupideces alguna vez.


Bien, mensaje recibido.

La estupidez es muy común. Como sociedad la vemos en las guerras o en la destrucción del planeta; en la familia, cuando nos atacamos psicológicamente o somos poco empáticos, y eso lo veo mucho en terapia de pareja: uno se queja del otro, cuando con pensar en el otro todo se solucionaría.


¿El estúpido se sabe estúpido?

Por naturaleza la estupidez se blinda, el estúpido emocional se especializa en criticar, ve la estupidez ajena y se concentra en ella: es más cómodo. Son personas rígidas en su pensamiento que se mueven en dicotomías del tipo bueno-malo, y muy susceptibles.


¿La estupidez aumenta con la práctica?

Sí. Para justificar una estupidez se suele incurrir en otra, y es muy contagiosa.


¿?

Si respondo a un bocinazo (una estupidez, porque está generando un sentimiento negativo), me estoy contagiando de su estupidez.


Entiendo.

La única manera de no contagiarse es reconociéndola. Debería existir la asignatura de estupidología, porque dedicamos muy poca energía a un fenómeno que condiciona nuestras vidas y sociedades.


No me parece una idea descabellada.

La estupidez es irracional como la crítica gratuita. Yo diría que tanto critica una persona a los ausentes, tanto está instaurada en la estupidez. Y hay grandes mentes muy estúpidas que siembran a su alrededor sentimientos negativos innecesarios.


¿Cómo detectarla?

Cuando causamos o padecemos un sufrimiento inútil. Por ejemplo, el hombre o la mujer que ante una separación utiliza a sus hijos en contra del otro haciendo sufrir a todo el mundo. Semejante estupidez hay que reconocerla y evitar entrar en una escala de estupideces.


Deme claves.

La conciencia de los propios sentimientos, darse un espacio para observar los pensamientos, porque si soy consciente de cómo me siento puedo controlar.


El autocontrol es difícil.

Una gran herramienta es compartir, poder poner en común temas personales con otros. Es impactante ver como terceros pueden intuirte y darte buenos consejos. Somos mucho más transparentes de lo que creemos, lo que pasa es que nos han enseñado a desoír esa inteligencia intuitiva, lástima, porque todo eso que no se dice es más importante que lo que se dice.


¿El autoengaño es la mayor estupidez?

Sí, y contra eso sólo podemos autoeducarnos día tras día. Albert Ellis, creador de la terapia racional emotiva, decía que todo el sufrimiento humano procedía de las ideas irracionales que no son más que exigencias: “Los demás tienen que comprenderme...”.


Pero la cosa funciona al revés...

Exacto, para los demás nuestros problemas son de una levedad inconmensurable. Hasta que aceptamos esto, nos vamos neurotizando cada vez más.


Solemos ser víctimas de nuestra propia manera de pensar.

Sí, nos tomamos muy en serio. Además, nuestra colección de excusas para sufrir se retroalimentan. La verdadera causa de la perpetuación de cada discurso es que se obtiene algo de él aunque sea insatisfactorio, por ejemplo: que las cosas me vayan mal me permite seguir quejándome.


Hablemos de la paradoja: si persigues el sombrero, él insiste en irse volando.

Así son las relaciones humanas: es nuestra pretensión la que genera el problema. Nuestra propia insistencia genera la reacción contraria. Pero la paradoja es la base del humor, y la estrategia más inteligente y airosa de superar una forma de relacionarse estúpida es el sentido del humor.


¿Se le ocurre cómo cultivarlo?

Estando con personas que lo tienen, porque el sentido del humor es un deporte de dos.


Hay quien teme pasar por estúpido.

Tolerar algo no significa que nos parezca bien, sino sencillamente que sabemos que sucede y mientras sucede no lo negamos.


¿Qué pregunta debo hacerme a diario?

Cuánto hay en mi vida que estorba o enmaraña: pensamientos, costumbres, ruido. Alexander Lowen decía que la felicidad es la conciencia de la propia mejora.



martes, 8 de marzo de 2011

CLAVES PARA ENTENDER EL CONFLICTO EN LIBIA

Raimundo Gregoire

Las tribus, el petróleo, los tuaregs, los bereberes, el rol del islamismo. Mucho factores confluyen para descifrar lo que sucede en Libia bajo el poder que ejerce Muammar Al Gaddafi.

Tras varias semanas de lucha, las fuerzas rebeldes han logrado dominar buena parte del territorio libio, aunque aún no pueden dar el paso final en Sirte y Trípoli, principales bastiones deMuammar Al Gaddafi.

Junto con preguntarse qué irá a pasar en el futuro, también es bueno recordar algunos puntos esenciales que permiten entender de mejor forma el grave problema que afecta a este importante país magrebí.

Historia del país

Tras obtener su independencia, en 1951,Libia alcanzó a tener una monarquía, con Idriss I como monarca. Sin embargo, 18 años después, en 1969, el entonces joven coronel Muammar Al Gaddafi se tomó el poder mediante un golpe de estado. En 1977, Gaddafi oficializó la creación de la Jamahiriya, que es la “república de las masas”, la cual contaba, como principal estandarte, con el “Libro Verde”, un texto dividido en tres tomos. Bajo el mandato de Gaddafi no hay Constitución Política, ni partidos políticos. Sólo existen unos comités y otros organismos sin mayor peso políticos. Nunca se han llevado a cabo elecciones presidenciales y legislativas. La población del país es cercana a 6.500.000, de las cual cerca del 25% corresponde a extranjeros. Su economía se basa en las exportaciones del petróleo y es el país norafricano con mejor ingreso per cápita.

Muammar Al Gaddafi

De origen bereber –una minoría étnica en Libia-, este excéntrico líder panarabista y panafricano lleva 42 años en el poder, en los cuales ha ido cambiando sus posturas tal cual lo haría un camaleón. Durante los años 70 tuvo problemas con países vecinos como Chad, Túnez, Níger y Marruecos, pero también con estados europeos. Su afinidad con la órbita soviética y su discurso anti-imperialista y anti-occidente fue minando su participación en la política mundial. En los 80 estuvo fuertemente involucrado en actos terroristas y eso le costó transformarse en un paria internacional. En los 90 comenzó, lentamente, a acercarse hacia Occidente, lo cual derivó que en 2004 fuese levantado el embargo que la Unión Europea y Estados Unidos mantenían sobre Libia.

Relaciones con Italia

Los nexos con su ex colonia fueron consolidándose durante la primera década del siglo XXI, lo cual quedó de manifiesto con la firma, en 2008, del Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países. La gran empresa italiana ENI firmó en 2008 un millonario contrato con Libia, asegurándose el suministro de gas y petróleo hasta 2047 y 2042, respectivamente. El 32% de las exportaciones petroleras libias van hacia Italia, mientras que el 10% de los recursos gasíferos italianos provienen de Libia.

Petróleo

A nivel africano, es el país con mayor cantidad de reservas petroleras y el tercer productor de este elemento, sólo superado por Angola y Argelia. Libia produce el 1.8% del total mundial.

Las tribus

Existen cerca de 140 tribus en todo el país, de las cuales no más de 30 ó 35 tienen peso político. La más numerosa de todas es la Warfallah, con cerca de 1.000.000 de habitantes y se ubica en las cercanías de Trípoli.

Los tuaregs

Son nómades del desierto –muchos pertenecientes a la raíz bereber- y que normalmente transitan por el Sahel, que es una de las regiones más complicadas de África, pues Al Qaeda del Magreb Islámico usa este territorio para entrenar a sus milicias, pero también para esconder a quienes secuestra. El Sahel tiene una gran extensión y es difícil delimitarla, pero involucra a países como Argelia, Malí, Burkina Faso, Chad, Níger y Libia. Durante años, los tuareg han luchado por sus derechos.

Los bereberes

Son los habitantes nativos del Magreb y que fueron islamizados con la progresiva llegada de los árabes, a partir del siglo VII DC. En Marruecos son cerca del 50% a 60% y en Argelia del 35% al 40%, pero en los demás países magrebíes son minorías que no superan el 15%. En Libia, se ubican, mayormente, en las zonas costeras del oeste.

Los islamistas

Fuertemente reprimidos durante la década de 1990, desaparecieron del mapa político-social libio. Sin embargo, cabe preguntarse qué ocurrirá con ellos una vez que Muammar Al Gaddafi caiga o deje el poder. En su lucha contra el terrorismo, la cual comenzó luego que él mismo abandonara estas prácticas, le ha significado tener apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea en los últimos años.

lunes, 7 de marzo de 2011

SOBRE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

FORO “CURAS DE MADRID”

 1. Benedicto XVI expresa de este modo el objetivo de la JMJ -2011 de Madrid: "Quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo y de su amor por cada uno de nosotros" (del Mensaje papal para JMJ de Madrid).

Creemos que las circunstancias que rodean la próxima J.M.J. no conducen adecuadamente al objetivo propuesto.

2. Nosotros vemos que los y las jóvenes, en general, están desanimados y apagados en una sociedad en crisis (económica, ética, social, de valores...) en la que no ven futuro.

En la misma Iglesia, constatamos su poca participación y no encontramos cauces adecuados para la pastoral juvenil. Muchos jóvenes nos ven desfasados, apegados a los privilegios del dinero y del poder, sin respuesta válida para sus vidas.

3.- Como miembros de la sociedad en la que vivimos y curas en la Iglesia a la que pertenecemos nos preguntamos: ¿qué es lo que nosotros mismos estamos haciendo mal en la sociedad y en la Iglesia para que la percepción que tienen los jóvenes sea ésta? ¿Qué está haciendo mal la jerarquía? ¿Qué tipo de Iglesia estamos construyendo, manteniendo? ¿Por qué no estamos siendo capaces de motivar a los jóvenes de hoy para participar en el Movimiento de Jesús?

4. En este contexto, han surgido algunas iniciativas, habitualmente desde la jerarquía, que se concretan en grandes eventos esporádicos como el de J.M.J. Vemos que, de hecho, son acontecimientos que dejan poca huella. ¿Dónde están los jóvenes que participaron en otros espectáculos similares, como el de Cuatro Vientos o de la Misión Joven?

Por lo que, frente a los que se muestran entusiasmados ante la próxima J.M.J. a celebrar en Madrid, porque lo consideran una oportunidad para evangelizar a los jóvenes, otros mantenemos una actitud más crítica. Nuestra postura se debe tanto a las características generales de las celebraciones masivas como a las concretas de la JMJ-2011 de Madrid.

5. Estimamos que la JMJ de Madrid tiene importantes aspectos ambiguos o negativos:

-El costo económico del evento es muy alto, más en tiempo de crisis, y creemos que no se compagina con el estilo de Jesús en el Evangelio.

-Para hacerla posible, ha sido necesario un pacto con las fuerzas económicas y políticas que refuerza la imagen de la Iglesia como institución privilegiada y cercana al poder, con el escándalo social que ello supone, particularmente en las circunstancias actuales.

-Escándalo originado al comparar la facilidad con que los poderes públicos financian este acontecimiento con tantos recortes en recursos económicos y en derechos sociales como se está exigiendo a la mayoría de los ciudadanos.

-Presenta un modelo de Iglesia triunfalista, que utiliza medios espectaculares, que confía demasiado en la fuerza de los números y las multitudes, mostrando una figura deslumbradora del Papa y de la Iglesia que consideramos poco evangélica.

-Los acentos de la Jornada están marcados por una visión demasiado conservadora de la fe. Parece pensada para ciertos grupos eclesiales más que para el conjunto más plural de los jóvenes católicos.

-A pesar de algunos esfuerzos en la preparación por evitarlo, se presenta como un acto puntual, masivo y de difícil continuidad.

-En consecuencia nos tememos que la JMJ será un bluf para quien pueda buscar notoriedad, éxito, números, triunfalismo, negocio o validación de su postura eclesial.

6. Reconocemos, con todo, que para algunos jóvenes y educadores la JMJ pueda ser ocasión de una experiencia religiosa sincera y honesta. Pero creemos que, como planteamiento general, este marco en que se va a desarrollar no es el más adecuado para “vivir esa experiencia del Señor Jesús resucitado" de que habla el Papa.

7. Por nuestra parte, en el camino hacia la experiencia del Dios de Jesús, objeto primordial de Ia educación cristiana, nos parecen irrenunciables algunos criterios como los siguientes:

-El lugar social y teológico de los pobres como fuente permanente de evangelización.

-La humildad o sencillez de medios, pues el evangelio está reñido con la ostentación, la arrogancia, la riqueza y el poder.

-El protagonismo de los sujetos en su educación que haga posible un proceso horizontal y participativo desde la base.

-Se trata de caminar con ellos para descubrir los valores que la acción del Espíritu está despertando hoy en estas sociedades y en estas generaciones de jóvenes, incorporarnos con nuestra tarea educativa, paciente y cotidiana a esa acción y hacerla fructificar para la vida del mundo. 8. En resumen, como nos propone Benedicto XVI, queremos vivir y contagiar "la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo y de su amor para cada uno de nosotros". Pero estimamos que la JMJ-Madrid-2011 no es un medio adecuado ni por los condicionamientos que la rodean ni por la pedagogía que emplea.

miércoles, 2 de marzo de 2011

EL ARTE DE SEDUCIR

Frei Betto 

Toda dictadura es megalómana. Y la que gobernó el Brasil a base de botas y fusiles, desde 1964 a 1985, no fue diferente. La construcción de la autopista Transamazónica simboliza la arrogancia del régimen militar. 

Se cortó la selva de este a oeste. Se abrió la carretera en paralelo a caudalosas vías fluviales. En lugar de mejorar el sistema de navegación por el río Amazonas y sus afluentes, la dictadura prefirió obligar a la selva a arrodillarse a sus pies. Máquinas poderosas tumbaron árboles milenarios de inestimables maderas nobles, destruyeron preciosos ecosistemas y alteraron el equilibrio ecológico de la región. 

Todo ello en nombre de una palabra tan publicitada y sin embargo vacía de significado: desarrollo. Léase: explotación depredatoria del mayor bosque tropical del mundo, abierto a la voracidad de las compañías mineras, madereras y, sobre todo, del latifundio depredador, casi siempre terminando en trabajo esclavo. 

"En medio del camino había una piedra”, repetirá Drummond. Los pueblos indígenas. ¿Cómo impedir que ofreciesen resistencia? Sencillo: a través del arte de seducir. La Funai levantó tapini (cabañas de hojas). Pusieron dentro utensilios de caza y de cocina, herramientas, etc. Los indios, encantados con dichos objetos, acogían gentilmente a los rostros-pálidos. E ingenuamente eran cooptados por las relaciones mercantilistas. Y a cambio de bagatelas perdían la salud, las tierras, la libertad y la vida. Un detalle: la selva, no el gato, se comió la Transamazónica, fuente de riqueza y de poder de unas cuantas compañías de obras públicas. 

Hoy los indios somos todos nosotros. Los tapini, los centros comerciales, la publicidad, las bagatelas que nos agregan valor. Lo inhumano imprime sentido a lo humano, como hacían los dioses de oro denunciados por los profetas bíblicos: tenían boca pero no hablaban, tenían ojos pero no veían, tenían oídos pero no escuchaban, tenían pies pero no andaban… 

Estamos todos bajo el efecto hipnótico del consumismo. No importa si el producto es frágil o de mala calidad. Su apariencia nos cautiva. Su publicidad nos hace creer que estamos comprando la octava maravilla del mundo. E, ingenuamente, que se trata de un producto duradero, incluso conscientes de que el capitalismo no se importa con el derecho del consumidor sino con el margen de ganancia del productor. 

¿Cómo librarse del laberinto consumista que, en verdad, se consume consumiéndonos? No veo otra puerta de salida fuera de la espiritualidad, unida a una visión del mundo. Sin espiritualidad corremos el peligro -sobre todo los más jóvenes- de dar importancia a lo que no la tiene. Atenazados por la baja autoestima que nos inculca la publicidad ("tú no eres nadie porque no tienes este auto, no vistes esta ropa, no haces este viaje…”), miramos la mercancía como algo que nos añade valor. No basta la camisa, el bolso o los tenis. Tienen que ser de marca, con la etiqueta visible por fuera. Para que, de este modo, todos los que nos rodean tengan que reconocer nuestro estatus. Y quizás envidiarnos. Mientras la persona que, al lado, carece de productos refinados, es vista como carente de importancia. Pues no se encuadra en el actual principio poscartesiano: "Consumo luego existo”. 

Es espiritualizada toda persona cuyo sentido de la vida echa raíces en su subjetividad y cuyas opciones son movidas por ideales altruistas. Pues no hace de lo que posee -cuenta bancaria, títulos, casa, auto…- su factor de autoestima. Porque sabe que tiene valor en sí, que no es alimentado por la posesión de bienes sino por su capacidad de hacer el bien a los demás. Su autoestima se basa en la generosidad, solidaridad y compasión. Y es feliz porque sabe hacer felices a otras personas. 

El mercado ofrece de todo. Todos sus productos nos llegan envueltos en papel de regalo: si compramos este auto seremos felices; si bebemos aquella cerveza estaremos alegres; si adquirimos tal ropa nos sentiremos joviales. El único bien que el mercado no ofrece nunca es precisamente el que más buscamos: la felicidad. Como máximo el mercado trata de convencernos de que la felicidad es el resultado de la suma de placeres. 

Pero la felicidad es un bien del espíritu, nunca de los sentidos, de la codicia o de la arrogancia. Es feliz quien trata de desvelar el propio ego y conectarse con el Transcendente, el prójimo y la naturaleza. Esa irrupción hacia fuera de sí mismo tiene nombre: amor. Y se manifiesta en las dimensiones personal, en el don de sí al otro, y social, en el empeño por construir un mundo mejor.



martes, 1 de marzo de 2011

UN NUEVO COLEGIO DE JESUITAS PARA LOS GITANOS

József Hofher SJ, Budapest, Hungría

Un cuento húngaro narra la historia de la amistad de un joven húngaro, Dani, con un Gitano de su misma edad. El padrino del joven húngaro pregunta a los padres de Dani por qué le permiten ser amigo de Lajos, un Gitano “malo”.

Afortunadamente, nada cambia en la amistad entre los dos chicos. Una vez Dani pregunta a Krabi – abuela de Lajos – por qué los Húngaros dicen que los Gitanos son “malos”. Y la abuela Krabi no contesta nada, pero emite un mágico silbido. Y pide al chico que silbe de nuevo cuando su tío le habla de los Gitanos diciéndole que son “malos”. Durante otra visita, se oye el sonido del silbido. E inmediatamente las paredes empiezan a hablar: “¿No sabes que el abuelo de Lajos nos hizo a todos con barro?” Y después el horno, los platos, los tenedores y los cuchillos, los arreos de los caballos, el papel de empapelar … hablan. Y al final el tomate dice desde la mesa, “a nosotros nos ha crecido la madre de Lajos.” Después de esto, nadie en la familia de Dani se atrevió a decir que los Gitanos son “malos”.

Después de haber dedicado diez años de mi vida a la pastoral gitana, puedo decir que esta historia expresa la esencia y el espíritu de nuestro trabajo. El elemento más importante de este servicio es que tratamos de fomentar entre los Gitanos su auto-estima, revelar la dignidad personal del ser humano. Para los Gitanos, la carga más pesada que deben aguantar no es la pobreza, sino el ser ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría, marcados por la etiqueta de “inútiles”.

Nuestro servicio prioritario entre los Gitanos es la enseñanza y la educación. Creo que hoy los Gitanos pueden afirmarse en el mundo sólo si su conocimiento es útil para el mercado. Las largas décadas de políticas educativas y de orden económico que se han vivido hasta ahora han hecho que miles y miles de Húngaros y Gitanos no tengan hoy trabajo por falta de preparación.

Por ello, estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para erradicar el analfabetismo puro o funcional. Solamente quien sabe leer y escribir puede vivir con dignidad en el mundo de hoy. Estamos tratando de contribuir a través de la “Escuela de Amor” que hemos fundado.

Consideramos sumamente importante entrar en contacto con grupos intelectuales para sostenerlos a la hora de tomar en sus manos el liderazgo de su gente. Durante años, hemos estado en contacto con un grupo de intelectuales gitanos. Uno de los frutos de este contacto será que en este año 2011 se abrirá un Colegio Jesuita Rom, donde los internos pueden vivir y aprender, no solamente idiomas sino todo lo necesario para vivir una vida digna.

A menudo pensamos que vivir una vida decente es un problema sólo para los Gitanos que viven en una profunda pobreza. Pero la discriminación tiene el mismo impacto sobre cada ser humano y sobre cada Gitano. Es posible ser un Gitano cultivado o un Rom con muchos diplomas, pero si en un bus lleno de gente el asiento a su lado queda vacío – y ocurre muy a menudo – esto deja heridas muy profundas.

Un joven Gitano me dijo un día que no espera que la Iglesia le ayude, en lo social, porque según él esta tarea le incumbe al Estado y al Gobierno. Pero sí que espera que las parroquias y los curas acepten a los Gitanos con cariño. Deberían ser considerados con respeto como cualquier otro cristiano bautizado. Y espera que la Iglesia sea la voz de los humillados, de los heridos en su dignidad humana, especialmente en lugares donde hasta políticos gitanos se portan como prostitutas de partidos políticos más que como representantes de su gente.

Tratamos de ser consecuentes con nuestra misión y, al igual que Dani, procuramos estar cerca de Lajos, vivir como hermanos, para que prevalezcan gestos de cercanía y de aceptación y no de rechazo.

József Hofher SJ
Budapest, Hungría
hofher.jozsef@gmail.com

PS. Para los Rom de Hungría, es normal usare el término “Gitano”, ya que algunos hasta rechazan la palabra “Rom”. El término “Gitano” no tiene connotaciones negativas, como en muchos países europeos. Por ejemplo, en Hungría no se habla de “música Rom”, sino de música “gitana” o de “música gitana húngara”, y esta doble identidad es considerada como un signo de profundo respeto.