viernes, 17 de febrero de 2012

NO 'FORMICARÁS'

Juan Parrilla Canales, en 'Diario digital de Linares'


Un sabio jesuita ya fallecido experto, entre otras cosas, en asuntos de cocina, decía con cierta sorna cordobesa: “el primer mandamiento de una buena comida es no formicar”. ¿Y qué es eso de formicar? No lo entiendo. “Pues muy fácil: el primer mandamiento que debe cumplir una buena comida es no formicarás; es decir no se puede gustar unas buenas viandas en mesa de formica… “

Comer bien exige un escenario, una preparación, un ritual, un mantel, unos platos y unas copas que sean dignas. Un pavo a la andaluza servido en una mesa cutre, sin lujo pero con cariño, sabe a pollo de goma comprado en las rebajas.

Y mira por donde, esto me ha hecho recordar al inefable don Demetrio, obispo de Córdoba cuyo alegato contra la fornicación merecería una denuncia por parte de la Delegación de Educación por presunta calumnia. Porque afirmar que en los centros educativos se incita a los críos a fornicar (con “ene”), es demasiado grave para que pase como si nada.
Hacía muchos años que no oía esta palabra. Tanto que, para recordarla tengo que acudir a la anécdota de la formica. He acudido a la ya clásica Wikipedia: “La fornicación (del latín fornicari, que significa “tener relaciones sexuales con una prostituta”; que deriva de: fornix, zona abovedada —donde habitualmente se apostaban las prostitutas romanas—, burdel) es un término usado en referencia a la relación sexual fuera del ámbito matrimonial, es decir, aquella relación sexual que se dé entre dos personas que no están unidas por este vínculo conyugal. En ciertos ámbitos, y por su sentido originario —lo que se hace bajo el fornix —, se conoce como fornicación a la relación sexual a cambio de dinero.
A los que actúan de este modo, se los ha denominado como fornicarios”. ¿Se refería a esto el ilustre prelado?
El obispo en Córdoba (porque procede de las tierras hirsutas de Toledo y llegó de “cunero” a Córdoba tras pasar por Tarazona) insiste en su misiva, dirigida a los fieles cordobeses, en que “la incitación a la fornicación es continua en los medios de comunicación, en el cine, en la televisión, incluso en algunas escuelas de Secundaria”. Aunque diga “algunas”, no excluye a los centros religiosos concertados.
Demetrio Fernández, con la contundencia que le corresponde, asegura que la “fornicación” significa “una sexualidad desorganizada” y que esto es “como una bomba de mano que puede explotar en cualquier momento y herir al que la lleva consigo”. ¿Cómo son esas heridas? El obispo las explica: “La castidad es la virtud que educa la sexualidad haciéndola humana y sacándola de su más brutal animalidad”. Es decir, aquellos que se dedican al fornicio por el fornicio se convierten sencillamente en animales. El obispo continúa: “Cuando la sexualidad está bien encauzada, la persona vive en armonía, evitando toda provocación o violencia”. La idea no está mal. Pero la explicación que sigue parece surgida de otros tiempos: para el prelado cordobés la sexualidad tiene tres estados.
Primero, cuando una persona está soltera “no hay lugar para su ejercicio”. Segundo, cuando está casada tiene que saber “administrar sus impulsos en aras del amor auténtico”. Tercero, cuando una persona está consagrada, su sexualidad está “sublimada en un amor más puro y oblativo”.
El obispo cordobés concluye su carta, que la basa a su vez en una misiva de San Pablo, citando el caso de una candidata a Miss Venezuela, que ha escrito un libro titulado Virgen a los treinta. Demetrio Fernández se refiere al caso de Vivian Sleiman, una modelo que está orgullosa de seguir con su himen intacto y que en su libro denuncia cómo renunció al concurso de Miss Venezuela cuando un miembro del jurado intentó llevársela a la cama a condición de darle la corona.
Para el obispo de Córdoba, “la propuesta de fornicación era una condición (no escrita) del concurso”. Por eso, concluye que “es posible llegar virgen al matrimonio aunque el ambiente no sea favorable. Es posible vivir una consagración total, de alma y cuerpo, al Señor como una ofrenda al Señor que beneficia a los demás”.
Lo más preocupante es el concepto que de la sexualidad, mantiene el señor obispo, al que respeto pero que requiere una corrección fraterna o tirón de orejas. Es la idea medieval del sexo como algo sucio, algo que nos animaliza porque rebaja al ser humano a sus impulsos más primitivos. Da la impresión de que el uso del sexo es un mal menor cuyo objetivo es la procreación solamente y no un lenguaje que humaniza. Parece que no ha leído al Concilio Vaticano II. Lo cual no estaría mal después de 50 años.
Evidentemente, la sexualidad se ha banalizado. Es como comer el pollo a la andaluza con vino de envase de cartón. Requiere un marco, un proceso. Algo que hay que enseñar a las generaciones más jóvenes.
Ahora que los coleguillas carcas, pero que muy carcas, han “purificado” de ideología la Educación para la Ciudadanía”, ¿quién va a decir a las nuevas generaciones que la sexualidad es un don de Dios cuyo uso no debe ser “aquí te pillo aquí te mato”, sino un maravilloso lenguaje que abre responsablemente a las personas maduras a la intimidad con el otro? ¿Van a ser los padres? Con la mano en el corazón ¿cuántos padres educan a sus hijos en una sexualidad sana y no en “no te toques ahí que es pecado”? Ahí queda la cosa.



jueves, 16 de febrero de 2012

PERDER LA FE EN EL CAPITALISMO

En memoria de don Samuel Ruiz García a un año de su muerte.

Maciek Wisniewski


Como subraya Susan Buck-Morss, destacada filósofa e historiadora de ideas, cuando a finales del siglo XIX Werner Sombart empezó a hablar del capitalismo(Marx sólo hablaba del capital), éste, aparte del sistema económico, se convirtió en un sistema de creencias.

La crisis en curso cuestionó sus dogmas, como el de los mercados autorregulados, y los sacerdotes del capitalismo recurrieron a los rituales de austeridad, sacrificando las generaciones futuras en un altar del Mammón, para restaurar la confianza de los mercados. A la vez llamaron a los fieles a seguir creyendo.

Pero la ola de la indignación y las ocupaciones en el mundo fue una muestra de la pérdida significante de la fe.

Me acuerdo de que en una plática –y en una entrevista no publicada– que fue a finales de 2007 (antes de la crisis) con don Samuel Ruiz, obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, éste ya se mostraba preocupado por la situación de este sistema social dominador, que ha ido concentrando más poder económico en menos manos, generando miseria y que vivíamos un clima de la conflictividad y violencia, casi de una guerra, a causa de la creciente polarización social.

Cité su carta pastoral Una nueva hora de gracia (2004), donde él insistía en las causas globales del conflicto en Chiapas y en la urgencia de un cambio profundo en el sistema económico y político dominante, preguntando si veía en los conflictos sociales la rabia generada por el capitalismo y contestó: Sí. Es una respuesta a esto.

En esta carta anunciaba incluso quela estatua del sistema ya se derrumba, imagen tomada del profeta Daniel. Le pregunté por las señales de este derrumbe e indicó inmediatamente la generalización de la toma de conciencia donde se va descubriendo que la conflictividad que se vive no es individual, sino consecuencia de un sistema concreto, que ya llega a su límite y se necesita pasar al otro.

¿Y qué sustituirá al capitalismo?, pregunté. No lo sabemos. No tiene nombre todavía. Pero como quiera que se llame el nuevo sistema, la aspiración social es que haya una restauración de la justicia y fraternidad, contestó.

Me llamó mucho la atención esta intuición acerca del fin del sistema (lo analizan, por ejemplo, los pensadores del sistema-mundo). Es que don Samuel no ha sido sólo un pastor, sino también político, luchador e impulsor de pensamiento que influía en las transformaciones sociales, me dijo Jorge Santiago, un colaborador de don Samuel que lo acompañó a lo largo de su obispado, cuando reflexionábamos acerca de la mirada anticapitalista delJ’tatik, fruto de su adhesión a la teología de liberación e india.

Para él, el fundamento fue laopción preferencial por los pobres y la convicción de que la pobreza no es un resultado de la decisión individual, sino de los mecanismos sistémicos, al igual que la explotación. Un análisis que hacía con las herramientas adquiridas en espacios internos de estudio y en intercambios intelectuales.Don Samuel hacía su tarea: se formaba para hacer un ministerio significativo, subraya Jorge Santiago. Pero añade: Él no ha sido marxista por Marx, sino por lógica: la lucha por la tierra y problemas en Chiapas requerían según él transformaciones sistémicas.

Y nunca puso su fe en el capitalismo: porque él no creía en la injusticia, en la guerra, ni en la pobreza como destino, asegura Santiago. La puso en Jesús Cristo, la fe que transforma y exige relaciones justas.

Según Susan Buck-Morss, para cuestionar las creencias del capitalismo hay que atacar sus estrategias sicológicas, que se apoyan en el interés privado y en laracionalidad (aunque el capitalismo está lleno de irracionalidad; de hecho para David Harvey la crisis es la racionalización de un sistema irracional).

La gente en las calles, manifestando su pérdida de fe, apelaba justamente al interés común (99 por ciento) y cuestionaba la racionalidad del capitalismo, donde la incesante acumulación del capital no significa el bienestar de la humanidad, sino su sufrimiento y la depredación del planeta. Y ponía al desnudo las falsas promesas del sistema que en vez de justicia trae despojo; en vez de riqueza abundante, pobreza y vida precaria para la mayoría, y en vez de igualdad, la creciente brecha social.

Ha sido una gran operación y muestra de la concientización. Algo que mencionaba J’tatik y algo que él impulsó en el ámbito de las comunidades indígenas, que nos pueden servir de ejemplo: “Creo que del indígena podemos mirar que tiene conciencia y valores, como la dimensión comunitaria, necesarios para la transformación e incluso para la persistencia de la humanidad. Hay una esperanza en esta ‘toma de conciencia’ del indígena, de ser sujetos de su propia historia y de poseer valores que pueden aportar para la transformación del sistema”, me dijo.

La imagen presentada por Daniel encaja con la dimensión cuasi-religiosa del capitalismo: una vez perdida la fe, la estatua del sistema se derrumbará.


miércoles, 15 de febrero de 2012

ANTE LOS RECORTES SOCIALES Y EL AUMENTO DEL PARO

Comunidades Cristianas Populares de Andalucía

Estamos viendo con preocupación cómo aumenta cada día más el número de personas en paro llegando a niveles verdaderamente insoportables. Se contabilizan 5.273.600 (22,85%) personas en España y 1.248.500 en Andalucía (31,23%). Aumenta el número de familias con todos sus miembros en paro, llegando ya a 1.500.000.

Nos sentimos muy cercanos y muy solidarios con todas esas familias y personas que carecen de perspectivas de futuro y que se ven abocadas a la incertidumbre y a la desesperación.

La situación es más indignante por un doble motivo. Por una parte, esta crisis aplasta de forma creciente a los estratos sociales más bajos e incluso a las clases medias que se ven abocadas a la pobreza por la pérdida del empleo y la imposibilidad de pagar las hipotecas. Y, por otra parte, los responsables directos de la crisis, es decir, los grandes bancos y las gigantescas fortunas especulativas, conservan una absoluta impunidad con la pasividad y hasta el apoyo de los gobiernos.

Denunciamos con tristeza e indignación los recortes que se van haciendo desde los distintos gobiernos cuando esos recortes inciden directamente sobre aspectos fundamentales del estado de bienestar: educación, sanidad y protección social.

Unimos nuestra denuncia y nuestra protesta a la de tantas personas que se manifiestan de muy diversas maneras contra estas medidas antisociales.

Recordamos de modo muy especial a Jesús de Nazaret, quien siempre se situó decididamente en favor de los que menos tenían y en defensa de los excluidos de la sociedad.

Animamos a los responsables de la Iglesia a que sean especialmente valientes en estos momentos de crisis: que renuncien a privilegios en el pago de impuestos y que pongan al servicio de los que menos tienen algunas de las muchas propiedades que posee la Iglesia en España.

Exigimos a los responsables públicos que no hagan recaer los recortes sobre los de siempre, las clases medias y bajas, sino que imponga impuestos más justos sobre los que más ganan: las grandes corporaciones bancarias y los grandes capitales. Que establezcan un impuesto a las transacciones financieras especulativas y que sean exigentes y eficaces contra el fraude fiscal y los paraísos fiscales entre otras medidas.

Pensamos que es hora de salir a la calle para protestar de modo público en unión con todas las personas y colectivos que se movilizan en España por estos motivos.

Animamos a toda la ciudadanía a que exprese su protesta y su desacuerdo uniéndose a las manifestaciones convocadas por los sindicatos para el próximo día 29 de Febrero.

Febrero de 2012



martes, 14 de febrero de 2012

EL RETO DE DEFINIR EL MODO DE CONVIVENCIA EN EL SIGLO XXI

Begoña Olabarrieta

 Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística referidos a enero de 2011, en España el 12,2% de la población es extranjera. Es decir, 5,7 millones de mujeres y de hombres que están inscritos en el padrón de alguno de los municipios españoles. Del total, menos de la mitad (2,4 millones) pertenece a alguno de los 27 países que conforman la Unión Europea, mientras que 3,3 millones provienen de otros países. Una segmentación que, a simple vista, parece gratuita pero que conlleva una diferenciación de derechos. Mientras que las personas nacidas en alguno de los países de la UE, incluyendo España, tienen derecho a circular, residir y trabajar dentro del marco de la Unión, las del resto, esos más de tres millones, no.

Discriminación en la Unión europea 

Hasta aquí la norma; pero encontramos ya la primera excepción con una población a la que se discrimina: la rumana. Aún siendo ciudadanos comunitarios, los rumanos tienen desde el pasado mes de julio limitado su derecho al trabajo en España. Aduciendo “consideraciones internas generadas por la situación del mercado laboral” el Consejo de Ministros decidía que aquellos ciudadanos y ciudadanas de esa nacionalidad que no estuvieran dados de alta en el sistema de Seguridad Social español antes de 22 de julio debían tramitar una autorización de trabajo –al igual que los extracomunitarios- basada en la existencia de un contrato de trabajo.

La realidad es que el rumano es el colectivo de extranjeros más numeroso en nuestro país. Supone el 15,1% del total, seguido por el marroquí (13,4%), ecuatoriano (6,8%) y colombiano (4,7%). Aunque si lo vemos por continentes, el 41% proceden de Europa, el 24,8 vienen de Latinoamérica, el 18,8% son de África (incluyendo a quienes vienen de países del Magreb) y tan sólo un 6% han llegado desde Asia.

Mano de obra de usar y tirar 

Esta disparidad geográfica genera también distintos estados de opinión. Según se publicaba en el estudio El Pulso de España 2010, realizado por Metroscopia, todavía prevalece una actitud pasivamente tolerante ante la población extranjera pero se observa un aumento de las actitudes ambivalentes. Así, una amplia mayoría de españoles y españolas (71%) cree que las personas inmigrantes “deben tener los mismos derechos que los españoles”, pero solo un 4% piensa que “tienen derecho a conservar íntegramente su cultura y sus costumbres, sean las que sean”.

Este grado de rechazo aumenta si entramos en el terreno laboral. A la pregunta de si una persona extranjera que ha venido a vivir aquí se queda en paro durante mucho tiempo debería ser devuelta a su país, un 39% de las personas encuestadas dijo estar de acuerdo, considerando a los y las inmigrantes tan solo como mano de obra, no como ciudadanos y ciudadanas que pueden sufrir desempleo de larga duración; un hecho por el que la población española no es amonestada.

"Nos quitan el trabajo" 

Tal vez una de las frases más repetidas referidas a la población inmigrante es la de “nos quitan el trabajo”, en una España con la mayor cifra de parados de toda Europa. Sin embargo, la tasa de paro entre la población extranjera es del 32,71%, trece puntos superior a la de la población española, tal y como se refleja en la Encuesta de Población Activa referida al tercer trimestre de 2011.

Una precariedad laboral que, además, tiene otras consecuencias. Un estudio del Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones, titulado “La Influencia de la crisis económica en la situación laboral de los inmigrantes: el desempleo”, referido a toda España destaca cuatro realidades que vive la población inmigrante en el ámbito laboral.

En primer lugar, tiene fuertes desventajas en cuanto a la probabilidad de estar ocupada, dada su mayor tasa de paro. Además, esta desventaja tiene “denominación de origen”, ya que aumenta para las personas extranjeras que no son miembros de la UE, especialmente para quienes vienen de África, que tienen un 78% menos de probabilidades que la población española de evitar el desempleo.

En segundo lugar, a igual edad e igual formación las personas inmigrantes tienen una probabilidad significativamente mayor de estar en paro. La tercera conclusión es que el haber encasillado a la mano de obra inmigrante en puestos del estatus ocupacional medio-bajo, como la construcción (un 40% del total de extranjeros empleados a finales de 2007) se ha acentuado su vulnerabilidad. Por último, se pone de manifiesto que antes de la crisis el hecho de llevar más tiempo residiendo en España daba una probabilidad mayor de estar ocupado. Ahora esa pequeña ventaja relativa se ha desvanecido y el riesgo del desempleo ya no entiende de antigüedad.

Para las personas extranjeras a la falta de trabajo se une la preocupación por poder mantener su situación regular si están en trámites de renovación. La Ley de Extranjería contempla distintas situaciones de renovación, pero todas pasan por un mínimo de cotización de tres meses, además tener una oferta de trabajo en firme, algo que cada vez es más complicado para inmigrantes y autóctonos. Si los trabajadores y las trabajadoras no cumplen con este requisito se pueden ver abocados de nuevo a ser irregulares, una situación en la que se calcula que viven (por diferentes motivos) unas 700.000 personas en España.

 Se penaliza el color de la piel

Esta situación de irregularidad puede conllevar la reclusión en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), auténticas cárceles para unas personas que no han cometido ningún delito, sino una falta administrativa grave -no disponer de documentación en regla- y la posterior expulsión. Algunas asociaciones de toda España han denunciado, además, que en los controles de identidad la policía aborda preferentemente a personas pertenecientes a minorías étnicas sin más motivo que el color de su piel.

En un informe reciente publicado por Amnistía Internacional (AI) se asegura que “con el pretexto del control de la inmigración, en un mismo día se puede parar varias veces para comprobar su documentación a cualquiera que no tenga aspecto europeo”. El estudio titulado Parad el racismo, no a las personas. Perfiles raciales y control de la emigración en España denuncia cómo, a pesar de que la Constitución española garantiza en su artículo 13.1 la igualdad de derechos por encima de raza, sexo o religión (tanto a la población española como a la extranjera) en la realidad se ejercen estas distinciones a la hora de pedir la documentación.

Esta persecución se plasma también en el endurecimiento de las medidas sancionadoras para las personas que están en situación irregular, “utilizando de forma generalizada la expulsión” - afirma AI- frente a otras formas de sanción. Aunque la Ley de Extranjería recoge la expulsión como pena, encontrarse irregularmente en territorio español constituye una “falta administrativa grave” y, por lo tanto, puede ser sancionada con multa. Este supuesto fue respaldado por el Tribunal Supremo en 2006. Sin embargo, AI denuncia que muchas de las órdenes de expulsión se están dictando por el procedimiento preferente (48 horas) lo que hace imposible recurrir la decisión.

 Cruzando el estrecho

La llegada de personas a bordo de embarcaciones a las costas españolas no ha cesado pese a la falta de oportunidades laborales. Tan sólo en el primer semestre de 2011 ya había aumentado en un 80% la llegada de inmigrantes irregulares a las costas después de jugarse la vida en el estrecho.

Según datos de la Agencia Europea de Control de Fronteras Exteriores (Frontex), en el primer semestre 2011 fueron interceptadas en las costas españolas 2.600 personas inmigrantes. Cifras de los que llegaron pero, como apunta el secretario general de Andalucía Acoge, Mikel Araguás, “la llegada en pateras y en cayucos es un drama humano del que se habla poco y en el que se calcula que han perdido la vida más de 1.000 personas”.

Otra realidad que enfrentan las personas inmigrantes es la falta de reconocimiento público respecto a lo que aportan a la economía y a la sociedad de este país. Si hablamos en términos monetarios, la inmigración es un factor dinamizador del sector productivo. El 30% del crecimiento del PIB entre mediados de los años 90 del siglo XX y la primera década de este siglo se debió a la entrada masiva de personas inmigrantes en el mercado laboral español.

La cifra, en ese periodo, se concreta en cerca de 5.000 millones de euros anuales a través de impuestos y contribuciones sociales. O, dicho de otro modo, el 50% del superávit de la Seguridad Social en los tiempos de mayor crecimiento se produjo gracias a esas aportaciones. Hoy, en tiempos de crisis, la contribución de las personas inmigrantes representa el 10% del total de las cotizaciones a la Seguridad Social. Pero no sólo eso. La riqueza cultural que supone el intercambio y la mezcla, una de las señas de identidad de España desde el inicio de su historia, está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana.

“En los próximos años el verdadero reto está en definir el modelo de convivencia en el siglo XXI. Debemos alcanzar el concepto de ciudadanía por encima de la nacionalidad”, asegura Mikel Araguás, secretario general de Andalucía Acoge, para el que “debemos dejar de asumir la inmigración como un fenómeno utilitarista en el cual el inmigrante es únicamente un trabajador, porque además de eso es padre, madre, vecino, contribuyente…”.

 "Prohibir el uso del velo no tendrá un efecto liberador" (Imane Boulaich, mediadora cultural)

A sus 31 años, Imane rompe algunos de los esquemas que muchos tenemos sobre las mujeres musulmanas. De ojos azules y eterna sonrisa asegura que respeta y apoya a sus amigas que ocultan su pelo detrás de un pañuelo.

Imane llegó a Cádiz hace cinco años y hoy trabaja como mediadora intercultural. Los tres idiomas que habla a la perfección –español, árabe y francés- le son de gran ayuda. Musulmana y practicante, nos aclara que el origen del uso del velo “no es religioso, ni mucho menos”, sino que se remonta a la época de conflictos entre tribus en las que las hijas del enemigo eran secuestradas como botín de guerra.

Imane vistió el hijab en algún momento de su vida. Hoy en día no lo hace pero considera que prohibir su uso “no tendrá ningún efecto liberador en las mujeres. Lo más probable es que no optaran por quitárselo, sino por quedarse en casa. Por aislarse. Esa sería la mejor manera de ahondar en la marginación”, concluye.

 "Me piden la documentación porque soy negro" (George Mendy, 20 años, gambiano)

George Mendy salió de su país natal, Gambia, con 17 años, hoy tiene 20. Hace tres años -y después de acabar el bachillerato y obtener su Diploma en Informática- decidió buscarse la vida en otro sitio y España fue su destino final. Hoy vive en el área de El Ejido (Almería), donde trabaja en el campo al tiempo que estudia en el Centro de Adultos para sacarse el título de la ESO y aún le queda tiempo para ser voluntario en un Centro de Acogida, Bantabá, de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús.

Los principios no fueron fáciles: sin hablar el idioma, sin trabajo, con miedo a ser detenido y viviendo en unas condiciones que él nunca pensó que llegaría a vivir. Pero, como él dice, “gracias a Dios hoy todo es diferente”. Sin embargo, George asegura que se siente “discriminado cuando la policía me para y empieza a preguntarme por la documentación simplemente porque soy negro” y cuando la gente piensa que “los inmigrantes somos una clase inferior”.



sábado, 11 de febrero de 2012

LA JUSTICIA NI ES CIEGA NI ES IGUAL PARA TODOS

Carlos Fonseca

El Tribunal Supremo ha condenado al juez *Baltasar Garzón* a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación cometido al intervenir las comunicaciones en prisión entre los jefes (presuntos) de la *trama
Gürtel*y sus abogados. No voy a entrar en los argumentos de la defensa y de la acusación, de los que ya di cuenta a lo largo de la vista oral, ni a valorar la sentencia, cosa que ya han hecho profusamente especialistas en Derecho (jueces, fiscales, abogados y catedráticos de la materia) y políticos.

Voy a limitarme a plantearles las dudas que me merecen las contradictorias decisiones de la *Justicia* en este y otros casos. Los "pinchazos" ordenados por Garzón fueron avalados por el fiscal (podría haberse opuesto a ellos, aunque la decisión última era del instructor), que nunca planteó su ilegalidad, y cuando la causa pasó al *Tribunal Superior de Justicia de Madrid*, el juez *Antonio Pedreira* no solo no las anuló, sino que ordenó su prórroga.

Si Garzón ha prevaricado porque dictó una resolución ilegal a sabiendas de que lo era, como dice la sentencia, ¿por qué no ha sido acusado del mismo delito el juez Pedreira o los fiscales? *¿Garzón utilizó la ley torciteramente y Pedreira se equivocó?* Alguien debería explicar semejante contradicción si la *Justicia*, con mayúscula, no quiere que los ciudadanos crean que además de los fundamentos jurídicos de la sentencia en la misma han pesado otros motivos inconfesables. ¿Cometen prevaricación quienes no
han tenido en cuenta este "detalle",o sólo interpretan la ley de la manera que consideran mas justa?

Más dudas. Si la *Ley General Penitenciaria* establece que sólo se pueden intervenir las comunicaciones entre terroristas y sus abogados (Garzón y Pedreira coincidían en que algunos letrados de la Gürtel, además de actuar como tales colaboraban en el blanqueo de capitales), ¿prevaricó el juez *Alberto
Jorge*, instructor del caso *Marta del Castillo*, al autorizar que se "pincharan" en prisión las conversaciones entre los acusados y sus abogados? Los primeros no eran terroristas y las intervenciones se justificaron con el argumento de que se pretendía conocer el paradero del cadáver de la joven, y al instructor no le pasa nada. No critico su decisión, me limito a contextualizar los hechos.

Si Garzón ha prevaricado porque dictó una resolución ilegal a sabiendas de que lo era, como dice la sentencia, ¿por qué no ha sido acusado del mismo delito el juez Pedreira o los fiscales? ¿Garzón utilizó la ley torciteramente y Pedreira se equivocó?

Otra pregunta más. ¿Recuerdan el *caso Naseiro* sobre la presunta *financiación ilegal del PP*? Les recuerdo. La Policía tenía intervenido el teléfono de un concejal del ayuntamiento de Valencia, *Salvador Palop*, por su presunta implicación en un caso de narcotráfico. Las escuchas desvelaron un supuesto
caso de financiación ilegal del PP, además del enriquecimiento de algunos miembros de la trama.

Uno de los imputados era el diputado popular *Ángel Sanchis*, lo que obligó a que la causa pasara al *Tribunal Supremo*, que la archivó con el argumento de que la autorización de las escuchas era para un caso de narcotráfico y no de corrupción. El juez instructor debió incurrir en un simple error, porque nadie le molestó por haber continuado con las escuchas. Los "argumentos jurídicos" del archivo los dejo a su consideración.

Hay muchos más casos sobre decisiones judiciales, cuanto menos discutibles en sí mismas, pero me extendería demasiado, de modo que voy a plantearles una última duda: el *caso Urdangarín*. Aquí no hay escuchas, pero sí actuaciones muy llamativas. Por ejemplo, que se haya afirmado sin género de dudas que el *Rey* estaba al tanto de los negocios de su yerno, al que habría enviado a Washington para alejarle de las "malas compañías". ¿Si tienes conocimiento de un delito estás obligado a denunciarlo, o no estás obligado si el presunto autor es familiar directo?

Sigo. La *infanta Cristina*, mujer de Iñaki Urdangarín, aparece en los órganos de administración de una de las compañías que su marido utilizaba presuntamente para desviar fondos públicos en beneficio propio. ¿Debería ser citada al menos como testigo?, porque en el caso Gürtel, por volver al principio, han pasado por el juzgado las mujeres de los imputados. En este caso no ha hecho falta porque el instructor ha considerado que era un mero figurante y como tal *no tenía nada que ver con los negocios de su marido*que, además, desconocía. Si no fuese la hija de los Reyes ¿habría sido citada como testiago o como imputada?

Urdangarín comparece el próximo día 25 (su testimonio se ha demorado y demorado y demorado, pero el resto de sus colaboradores ya han declarado y están encausados) y a dos semanas de que declare nos enteramos de que el *Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)* ha abierto una investigación al juez
instructor, *José Castro*, por las *filtraciones de la causa a los medios de comunicación*. Si es por ese motivo, el Consejo tiene por delante una tarea abrumadora, porque no hay procedimiento, ni aún secreto, al que los periodistas no tengamos acceso por distintas vías. Saben sus excelentísimas señoría que además del juez y del fiscal, en una causa hay una acusación y una defensa que tienen acceso a ella. A ésta le suele convenir que no se conozca nada de lo actuado, y a la acusación que se airee. ¿Por qué se abre una investigación en el caso Urdangarín, con la aquiescencia nada menos que del órgano de gobierno de los jueces, y en otros casos las quejas se archivan? ¿Es una coincidencia?

Las leyes están abiertas a la interpretación y ésta no deber sustraerse del contexto en el que se producen los hechos enjuiciados, pero a la vista está que hay contextos y contextos, visto lo cual mantengo el título de esta columna. Si la Justicia no es ciega ni es igual para todos, ¿podemos llamarla Justicia?  



jueves, 9 de febrero de 2012

LOS RICOS TAMBIÉN SE BENEFICIAN CUANDO LOS POBRES DEJAN DE SERLO

Tremendas e impactantes declaraciones de Luiz Inacio Lula Da Silva

"El expresidente de Brasil contó durante su visita a Colombia detalles de la política social que hoy es ejemplo en el mundo. Le recomendó a Colombia no dejar en manos de intermediarios la administración de los recursos públicos.

A Luiz Inácio Lula da Silva no se le olvida que lo que hizo el primer día de su gestión como presidente de Brasil fue reunir a todos sus ministros, subirlos a un avión y llevarlos a los lugares más pobres del país. Quería que el presidente del Banco Central o su ministro de Hacienda "vieran a ese país que no se queja, que no hace manifestaciones, pero que está ahí, que es real y verdadero. Eso quizá haya ayudado a cambiar las cosas".
Da Silva conocía muy bien esos sectores. Salió de una de esas zonas donde es común que los niños vayan a la cama sin comer o pasen un domingo sin almuerzo. "Conocí el pan por primera vez a los 7 años -recordó el exmandatario-. Hasta esa edad, el café que me tomaba por la mañana era con harina de yuca. Sé que es la desesperación de una madre que está delante de un fogón sin gas y sin lo más elemental para hacer una comida para sus hijos".
Durante su visita al país, el expresidente de Brasil compartió no sólo su historia de vida, sino los resultados de su política social que sacó a 28'000.000 de brasileros de la pobreza y que redujo drástricamente los niveles de desnutrición y desescolarización de los niños y jóvenes de su país.
Brasil es una de las diez economías más importantes del mundo, pero para Lula esto de poco ayuda si no hay democracia ni políticas de distribución del crecimiento para evitar que el dinero siga en manos de pocos "y el pueblo siga pobre y desnutrido".
"Cuando empecé mi gobierno, el 10 por ciento de la población más rica cogía la mitad del dinero del país y le dejaban a los más pobres apenas el 10 por ciento", recordó el exmandatario quien logró cambiar estas cifras aumentando el salario mínimo en un 62 por ciento en cinco años, aún con voces en contra que le advertían que lo único que lograría era el crecimiento de la inflación.
"Y la inflación no aumentó", dice ahora con satisfacción. Esta sola decisión sacó a millones de brasileros de la pobreza. Es más, asegura que con la crisis del 2008 Brasil salió adelante gracias a esta población. "El consumo creció siete veces más, sobre todo en los sectores populares. Los pobres comenzaron a ser tratados como ciudadanos".
Para Luiz Inácio Lula da Silva hubo varias estrategias clave para lograr los resultados. Una fue bancarizar la población pobre: en un año 45'000.000 de brasileros tenían cuentas bancarias activas, y esto ayudó a hacer viable la segunda estrategia: no dejarles a intermediarios la administración ni la entrega de estos recursos públicos.
"No creo que deba existir la figura del intermediario, porque la mitad de la plata se queda con él. En Brasil las personas que reciben beneficios del gobierno no tienen contacto con intermediarios. Reciben una tarjeta magnética con la que puede ir al banco y sacar el dinero. Eso es sagrado", recalcó el expresidente.
Y una tercera estrategia que garantiza el éxito es tener registros de calidad y hacer seguimiento a los programas y beneficiarios. Equipos del gobierno viajaron a lugares remotos en donde encontraron habitantes que ni siquiera tenían actas de nacimiento; eran ciudadanos que no existían. Ellos son hoy beneficiarios del programa bolsa familia, que entrega tarjetas a las mujeres del hogar para que cuenten con el dinero para la alimentación y la educación de su familia.
"Son 13 millones de tarjetas. Las personas van al banco y no les deben favores a alcaldes ni a gobernadores ni al presidente. Me decían que estaba desperdiciando el dinero, que estaba creando vagabundos que no trabajaban.
Había personas que criticaban que los pobres compraran lápices o zapatos para los niños y no comida. Eso es fácil decirlo para alguien que los tiene, pero no para los que nunca lo han tenido. Quienes nunca han pasado hambre ni necesidades no saben qué son 80 dólares en manos de una madre de familia".
Combatir el hambre fue una prioridad del gobierno de Lula da Silva, al punto de crear un ministerio dedicado exclusivamente para esta tarea. En seis años la desnutrición de Brasil se redujo un 73 por ciento y la mortalidad infantil en un 45 por ciento.
La política es ejemplo en el mundo. Esta apuesta incluye restaurantes populares, programas de lactancia materna, promoción de la agricultura familiar, distribución de alimentos a los más pobres, la entrega de microcréditos y fomento de la economía local a través de la compra al pequeño productor para abastecer los programas de alimentación del gobierno, entre otros.
"La garantía para la buena alimentación de la población debería ser la prioridad de todos los hombres públicos y de los ciudadanos de buena voluntad. No es normal -dijo- que un gobernante del mundo no ponga la lucha contra el hambre como una prioridad de sus presupuestos, así como en sus políticas".
La generación de millones de empleos formales para padres de familia buscó reducir el trabajo infantil y por el contrario, llevar a estos niños y jóvenes a las 214 escuelas de educación básica nuevas, así como a las 14 universidades federales construidas durante su periodo. Hoy hijos de albañiles estudian carreras como medicina en estas universidades.
Estos resultados, aseguró, son una muestra de que "no hay nada más barato que invertir en los pobres" y deja atrás la teoría de que hay que esperar al desarrollo para ser inclusivos. En el caso de Brasil, la inclusión llevó al desarrollo. "Los ricos también se benefician cuando los pobres dejan de serlo", dijo.
"Hasta le pagamos la deuda el Fondo Monetario Internacional. Después de dos años de gobierno le devolvimos 16.000 millones de dólares que le debíamos. Hoy el FMI nos debe 14.000 millones de dólares que les prestamos para ayudar a la crisis de los países ricos".



martes, 7 de febrero de 2012

JESÚS CURA PARA QUE SEAMOS CAPACES DE SERVIR

Fray Marcos

Recuerda que los evangelios no son crónicas de sucesos. Son teología narrativa. No tiene ninguna importancia que las palabras de Jesús sean exactamente las que él pronunció; ni que los hechos narrados hayan acontecido así, en un momento y lugar determinado.

Lo importante es el mensaje que quieren trasmitirnos y que seamos capaces de traducirlo a nuestro lenguaje, siempre relativo, de manera que lo podamos entenderlo hoy. Para ello es imprescindible que nos coloquemos en el ambiente de aquella época y conozcamos las características de aquella cultura. Es lo que intento.

CONTEXTO

Seguimos en el primer día de la actuación de Jesús. Marcos intenta perfilar a grandes rasgos y con firmes trazos, la figura de Jesús. Se trata de un montaje programático, para dejar muy clara la manera habitual que tenía Jesús de desarrollar su ministerio.

No podemos desligar la perícopa que hemos leído hoy de la del domingo pasado. Ambas forman un todo teológico progresivo, que empieza en el lugar de oración del pueblo, la sinagoga, y termina orando solo en descampado. Allí revive la experiencia de Dios, que le permite hablar y actuar con autoridad.

EXPLICACIÓN

El paso de la sinagoga a la casa, y después a la calle, nos dice que Jesús lleva la salvación a todos los lugares en donde se desarrolla la vida y a todas las personas que tienen necesidad de liberación.

Con toda naturalidad se nos habla de la suegra de Pedro, aunque nunca se hable de la esposa. En aquella sociedad era impensable el estado de soltero, y Jesús nunca cuestionó las normas existentes con relación a la sexualidad, al matrimonio o a la familia.

Las mujeres se casaban a los 12 - 13 años; los hombres a los 14 – 15. Recordad que no formaban una familia aparte, sino que seguían integrados en el clan. La media de vida era de 35 - 40 años. Si no se casaban a esa edad, no tenían tiempo de educar a sus hijos hasta que se casaran.

Los cambios que después se produjeron en la doctrina sobre la sexualidad, no se pueden vender como cristianismo.

“La cogió de la mano y la levantó. La palabra katekeito para decir “estaba postrada”, puede significar enfermedad o muerta, en cualquier caso, escasa de vida. También para decir que la levantó, Marcos emplea hgeiren, que puede significar levantar o resucitar. Está claro el sentido que quiere dar Marcos a las dos palabras.

“Se le pasó la fiebre y se puso a servirles”. Jesús cura para que la mujer pueda servir. En el mundo griego, el servicio (diakonía) se consideraba una deshumanización. En las primeras comunidades cristianas, era el signo de seguimiento de Jesús.

El verbo que se utiliza en griego es dihkonei = servía. Los cristianos eligieron precisamente la palabra “diakonía” para expresar el nuevo fundamento de las relaciones humanas en la comunidad. El mismo Jesús dirá que no ha venido a ser servido, sino a servir.

“Al anochecer...” Nos está indicando que los que se admiraban de las palabras y obras de Jesús, no habían superado la dependencia de la Ley, que era la causa de la opresión. Al ponerse el sol terminaba el sábado, y la obligación de descanso. Por lo tanto, ya podían ellos llevar a los enfermos y Jesús curar, sin faltar al primer precepto de la Ley.

“Cura a muchos y expulsa muchos demonios”. Todos buscan a Jesús para ser curados. Aquí debemos hacer una profunda reflexión. En todos los evangelios se comienza con un éxito espectacular de la predicación de Jesús. Más tarde se verá que no les interesa nada más que ese beneficio material de ser atendidos en sus necesidades.

“Se marcha a descampado y allí se puso a orar”. Es muy significativo que en muchos lugares de los cuatro evangelios se diga que Jesús se retiró a orar. "Se levantó de madrugada, se fue a un descampado y allí se puso a orar". "Pasó la noche en oración". "Por la mañana estaba allí sólo". Es la clave de la vida de Jesús.

Esta necesidad de la oración echa por tierra nuestra concepción mitológica de la figura de Jesús. Si era la segunda persona de la Trinidad, si era Dios entendido literalmente, ¿qué necesidad tenía de orar? O ¿se trataba de un paripé para enseñar a los otros lo que tenían que hacer, aunque él no lo necesitara? No, realmente lo necesitaba como verdadero ser humano que era. Descubrir lo que era su Abba para él, fue la clave de su espiritualidad.

El desierto es siempre el lugar del mal. En el desierto, Jesús lucha contra las fuerzas del mal. La oración, tal como nosotros la queremos entender, se debía desarrollar en el monte, que es el lugar donde habita Dios.

El domingo pasado decía el evangelio que hablaba con autoridad, no como los letrados. La clave está en este descubrimiento continuado de la presencia de Dios en él. A pesar de la absorben­te actividad, encontraba tiempo para estar a solas consigo mismo y cargar las baterías.

Los evangelios nos dicen que también iba al templo, pero el verdadero encuentro con Dios lo realizaba a solas y en medio de la naturaleza.

“¡Todo el mundo te busca!” En el relato encontramos tres exageraciones intencionadas: todo el mundo te busca; la población entera; todos los enfermos y poseídos.

Los discípulos están en la misma dinámica que la gente. No quieren que su Maestro pierda la ocasión de afianzar su prestigio. Pero Jesús sabía muy bien lo que tenía que hacer: “Vámonos a otra parte…”.

En el principio del relato se habló por dos veces de su enseñanza (didach). El escrito más antiguo del cristianismo lleva ese título: “didaje” Ahora nos dice que ha venido para predicar (khruxw, de donde viene kerigma, concepto clave de la primera comunidad).

No es su objetivo presumir y arrollar con un éxito espectacular. El evangelio es buena noticia, pero no siempre la buena noticia coincide con lo que la gente espera. Deja entrever que la búsqueda es sólo interés egoísta.

APLICACIÓN

Todos los evangelios empiezan constatando la euforia de la gente en el seguimiento de Jesús. Pero poco a poco, se va apoderando de ellos, primero la decepción, después el abandono, y finalmente la oposición total.

En Juan, este proceso se escenifica de manera genial en un solo capítulo. En el cap. 6, después de la multiplicación de los panes, quieren hacerle rey por la fuerza, y terminan abandonándole todos diciendo: “Duras son estas palabras, ¿quién puede hacerle caso?”

El por qué de esta actitud es claro: Todos se apuntan a los aspectos liberadores de la enseñanza de Jesús. Están encantados de ser curados, de ser liberados, de ser queridos. Lo malo empieza cuando se descubren las exigencias del mensaje: tienes que curar al otro, tienes que servir, tienes que amar…

Si tomásemos conciencia del por qué se produjo este cambio en la gente, tal vez empezásemos a comprender dónde falla nuestro cristianismo. La respuesta está en el relato de la curación de la suegra de Pedro. Jesús cura para que seamos capaces de servir. Esto es precisamente lo que no nos gusta del mensaje.

Cuando Jesús va dejando claro que Dios no es un tapagujeros, que su predicación lo que persigue es cambiar las actitudes fundamentales del ser humano y convertirle en libre servidor en vez de opresor del otro, la gente empieza a sentirse incómoda y le abandona sin contemplaciones.

El evangelio no habla en ningún caso de resignación ante cualquier clase de dolor, sea físico, sea psíquico, sea moral. Pero no identifica la salvación con la supresión del dolor. Todo lo contrario, afirma expresamente que la verdadera salvación puede alcanzarla todo hombre a pesar del mal que nos rodea (bienaventuranzas).

Siempre que se pueda, se debe suprimir, pero la victoria contra el mal no está en suprimirlo, sino en evitar que te aniquile. Toda verdadera teología es liberadora, pera esa liberación no siempre coincide con la eliminación del opresor. Aun permaneciendo el opresor, el oprimido puede ser libre y plenamente humano. Suprimido el opresor, puede ser sustituido por cualquiera de los que antes fueron oprimidos.

La solución al problema vital del hombre no puede venir de fuera, la tenemos que encontrar dentro. Sólo un conocimiento de lo hondo del ser nos descubrirá lo que somos. El hombre tiene que aceptar sus limitaciones. Pero solo lo conseguirá descubriendo que esas limitaciones no le impiden alcanzar su plenitud. Conocerme a mí mismo es conocer a Dios como fundamento de mi propio ser. Ser fiel a sí mismo es la única manera de ser fiel a Dios.

El gran fallo del cristianismo fue convertir la buena noticia liberadora del evangelio en una religión. La buena noticia de Jesús consistió en liberar al ser humano de todo lo que le impide ser él mismo, incluida la religión. El organigrama de una religión, nos da seguridades y nos sumerge en la ilusión de ser algo absoluto.

Jesús no ha venido a resolver los problemas materiales de los hombres, ni a liberarle de las limitaciones de su naturaleza, sino a enseñarnos cómo podemos ser libres a pesar de los problemas y aunque no se resuelvan. Hay problemas que no tienen solución, pero una vida más humana siempre es posible.