lunes, 5 de julio de 2010

¿EXISTEN CATÓLICOS 'NO CRISTIANOS'?

Jairo del Agua

¿Existen católicos "no cristianos"? Pues parece que sí, puesto que existen católicos de faca al cinto que arremeten contra todo lo que se mueve. Los hay y los ha habido siempre a lo largo de nuestra historia. Pero ahora muchos de ellos pululan por Internet como "blogger" o comentaristas y arremeten contra cualquier viento nuevo sin compasión ni modales. Y lo hacen de forma reiterada, consciente, violenta, frecuentemente embozados en seudónimos y datos falsos. Es uno de los fenómenos actuales que más me llaman la atención.

Sin embargo los cristianos somos, ante todo, personas libres porque libres nos creó el Creador y porque a liberarnos vino el Señor. He aquí algunas pruebas:

"El Señor es Espíritu y donde está el Espíritu del Señor allí hay libertad" (2Cor 3,17).

"Hablad y obrad como quien debe ser juzgado por una ley de libertad" (Sant 2,12).

"Pero ahora, al morir a la ley, a la cual estábamos sujetos, hemos quedado libres para servir a Dios no conforme a la letra de la vieja ley, sino conforme a la nueva vida del Espíritu" (Rom 7, 6).

"Cristo nos ha liberado para que seamos hombres libres… Los que queréis ser justificados por la ley quedáis desligados de Cristo y separados de la gracia. Nosotros aguardamos la justicia esperada por la fe, mediante la fe del Espíritu... Lo que importa es la fe y que esta fe se exprese en obras de amor… Pero si os mordéis y devoráis los unos a los otros, llegaréis a destruiros mutuamente… Pues si os dejáis conducir por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Ahora bien, las obras de la carne son bien claras: lujuria, impureza, desenfreno, idolatría, supersticiones, enemistades, disputas, celos, iras, litigios, divisiones, partidismos, envidias…" (Gal 5,1 y ss).

Los supuestos católicos de armadura y pica demuestran muy poco respeto a la libertad. Por ahí ya empiezan a descalificarse como cristianos. Si no te gusta un articulista, no lo leas. Si una opinión te parece contraria a la verdad, aporta la tuya con respeto. ¿Por qué ese afán de dar espadazos a diestro y siniestro? "No apaguéis el Espíritu, no despreciéis el don de Profecía. Revisadlo todo y quedaos sólo con lo bueno" (1Tes 5,19). Y toma sólo lo que hoy puedas digerir: "Os di a beber leche, no alimento sólido, porque no lo podíais soportar; ni podéis todavía, pues aún sois carnales. Desde el momento que hay envidias y discordias entre vosotros, ¿no es porque aún sois carnales y vivís a lo humano? Porque cuando uno dice: «Yo soy de Pablo», y otro: «Yo de Apolo», ¿no procedéis de una manera puramente humana?" (1Cor 3,2).

Pero hay más. Para los cristianos es básica la omisión de juicio: "No juzguéis y no seréis juzgados"(Mt 7,11). "Así pues, nada juzguéis antes de tiempo, hasta que venga el Señor, que iluminará los escondrijos de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones del corazón, y entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que merezca" (1Cor 4,5). No todos vemos lo mismo, ni hemos adquirido los mismos conocimientos, ni tenemos el mismo desarrollo personal. ¿Quién te dice a ti que ése que escribe o habla no lo hace desde lo mejor y gratuitamente? Sólo eso merecería un delicado respeto: "Nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído" (He 4,20).

Sin embargo, estos "católicos de papel" prefieren cualquier papel doctrinal, por apolillado que esté, a la Escritura y descargan sus arcabuces verbales contra sus hermanos por saltarse no sé qué canon, número del catecismo o superada interpretación. Olvidan que todo compendio doctrinal requiere permanente actualización, que los papeles y cuadrículas son tantos que es imposible mantenerlos al día. Así nos encontramos con que parte del Catecismo oficial se ha quedado obsoleto (hay puntos y temas de urgente reforma), que la Liturgia tiene gazapos escondidos en la rutina (en contra de los que todavía afirman que "lex orandi, lex credendi": todo lo que se ora hay que creerlo; al parecer, aunque sea erróneo), que la selección del Leccionario es inapropiada para nuestros días (no lo digo yo, lo dijo el Sínodo de Obispos en octubre 2008), etc.

Estos católicos en celo -o lo que sean- se comportan como los apóstoles antes de su conversión: "Pero los samaritanos no lo recibieron porque iba camino de Jerusalén. Al ver esto, los discípulos Santiago y Juan dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?». Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió: No sabéis de qué espíritu sois, porque este Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos"(Lc 9,53).

O, lo que es peor, se muestran como los nuevos fariseos: "Los guardias respondieron: «Nadie habló jamás como habla este hombre». Los fariseos les dijeron: «¿También vosotros os habéis dejado engañar? ¿Ha creído acaso en él algún jefe o algún fariseo? Esa gente que no conoce la ley son unos malditos»” (Jn 7, 45). "A algunos que, pensando estar a bien con Dios, se sentían seguros de sí y despreciaban a los demás, les dirigió esta parábola: Dos hombres fueron al templo a orar; uno era fariseo y el otro publicano" (Lc 18,9). ¿Qué más dijo el Señor de los fariseos?

Los que escriben o comentan en los "blogs" o en cualquier foro -virtual o real- con los bolsillos cargados de pólvora y los ojos cegados de ira olvidan una verdad evidente: la vida del hombre sobre la tierra es progresiva -individual y colectivamente- como lo es la revelación del Espíritu. Al menos lo es nuestra capacidad de descubrirla: "Muchas cosas tengo que deciros todavía, pero ahora no estáis capacitados para entenderlas. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará a la verdad completa. Pues no os hablará por su cuenta, sino que os dirá lo que ha oído y os anunciará las cosas venideras" (Jn 16,12).

Olvidan igualmente que la "doctrina oficial", ciertamente muy valiosa, constituye la señalización conocida y recomendada para un momento dado. Pero nada impide que se puedan descubrir nuevos caminos y luces, accesos anteriormente ocultos. Apedrear a los buscadores sinceros porque hablan lenguas nuevas es tan necio como negarse a usar los inventos recientes o desechar los descubrimientos científicos. Me gusta preguntar: ¿Qué hubiera sido de los israelitas sin los exploradores o los profetas?

Y por último, olvidan un valor básico para cualquier cristiano: la prioridad de la Paz. Somos discípulos de un pacifista. Lo que no quiere decir que seamos flojos, débiles, vencidos, ni cobardes. Todo lo contrario. Para ser pacifista, para salir a la palestra armado solamente con el deseo de hacer el bien, hay que ser muy fuerte, muy profundo y muy cristiano. Después de tantas"guerras de religión" y "abusos contra las personas"con los que hemos deshonrado a la Iglesia, por fin Juan Pablo II nos lo dijo muy claro: "La fe se propone no se impone", por muy reluciente, excelsa e irrevocable que nos parezca nuestra fe particular. Ni tú, ni yo, ni nadie, tenemos derecho alguno a "excomulgar" a quien no se expresa como yo pienso, digo o practico. Proponer es lo nuestro, nunca imponer. Y menos con las envenenadas armas de la injuria, la maledicencia, la difamación o la calumnia.

Si lo que éste o aquél afirman haber descubierto no te hace bien, pues sigue tu camino y tu conciencia. Desde luego yo nunca pretenderé imponerte lo que escribo. Si escribo es porque deseo hacer el bien. Es más, porque muchas personas me confirman reiteradamente que les hace bien lo que escribo. ¿Negaré a otros escritores católicos, estudiosos, teólogos, escriturarios, etc. esa misma recta intención?

No creo que se pueda ser católico sin ser cristiano, a pesar de los violentos de todas las épocas. Aunque nuestra intención sea erradicar el error y el supuesto mal que vemos en ojo ajeno, nunca podemos pretender arrancarlo violentamente. Lo dice el Evangelio y lo olvidan, incluso, muchos guías espirituales: "¿Quieres que vayamos a arrancarla? Les contestó: ¡No! No sea que, al recoger la cizaña, arranquéis con ella el trigo. Dejad crecer juntas las dos cosas hasta la siega" (Mt 13,28). ¿Qué doctrina oficial avala entonces a ésos que no se separan de la guadaña?

Muchos, demasiados católicos, olvidamos nuestras señas de identidad y hacemos el ridículo más sonoro. El signo por el que empezó a reconocerse a los cristianos fue aquella rotunda admiración: "¡Mirad cómo se aman!" (1). Hoy día, cualquiera que surfee un poquito por páginas religiosas podría decirnos: ¡Mirad cómo se insultan, juzgan y apedrean! ¿Por qué? Porque olvidamos el Evangelio y negamos el Espíritu.

Repetimos lo mismo que nuestro Señor censuró: el fanatismo, el rigorismo humano y la rigidez de una religión miope que se apega a lo secundario (letra, rito, doctrina y tradición) y olvida lo principal (el amor, el Espíritu y el camino a la plenitud). Nos lo dejó clarísimo en su testamento: "Os doy un mandamiento nuevo, que os améis unos a otros; igual que yo os he amado, amaos también entre vosotros. En esto conocerán que sois discípulos míos, en que os amáis unos a otros" (Jn 13,34).

Cuando oigas o leas palabras nuevas, interpretaciones distintas, voces inéditas, tómalas o déjalas, cuestiónate o sigue por la senda de lo trillado. ¡La elección es tu derecho! Pero no acuses a nadie de hereje o de enemigo. Antes de descalificar, agredir o matar relee el martirio de san Esteban: "«Veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios». Ellos, lanzando grandes gritos, se taparon los oídos y se lanzaron todos a una sobre él; lo llevaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo" (He 7,56). ¿No hacemos hoy lo mismo?

A esos católicos inmovilistas de agresión rápida y verbo ofensivo les recordaré: "El cristianismo es Camino que hay que caminar, Verdad que hay que descubrir y Vida que hay que desarrollar". El inmovilismo es contrario al cristianismo: "Jesús le dijo: «Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos»" (Mt 8,22).

La prueba final es breve y rotunda: "Por sus frutos les conoceréis" (Mt 7,20). Si se apedrean entre sí o apedrean a otros, ni católicos ni cristianos; sólo violentos y agresivos homínidos. Confundir religión con violencia -sea en el grado que sea- es una de las mayores degradaciones de nuestra historia y la negación de nuestra identidad.



domingo, 4 de julio de 2010

UNA EX-MONJA ANCIANA DENUNCIA A ROUCO VARELA

El diario de El País publica hoy un reportaje (firmado por el periodista José Luis Barbería) imprevisto y novedoso, en el que lo más llamativo es que una ex monja, que pasó 60 años en un convento de clausura, presenta ante el Nuncio de España una denuncia contra el cardenal Rouco.
Otros laicos, implicados en el origen, contenido y posibles acciones posteriores de la noticia, la asumen y consideran importante darle máxima difusión.Para ello, y deseando completar la información del reportaje, nos envían dos documentos que el periódico no ha podido incluir dada su gran extensión.
Cumplimos con su deseo para que lo publicado llegue en su totalidad y pueda conocerse y valorarse mejor.
 Una ex monja que pasó 60 años en un convento de clausura denuncia a Rouco Varela ante el Papa por coaccionar a los teólogos disidentes
¿Por qué levanta el dedo acusador contra sus obispos esta mujer de 84 años después de haber vivido seis décadas en un convento de clausura de las monjas redentoristas? 
¿Es la "santa audacia" lo que guía sus pasos o esa "frescura laica" aborrecida por el fundador del Opus Dei, Escrivá de Balaguer?

La feligresa que ha osado denunciar al cardenal Antonio Rouco Varela ante el papa Benedicto XVI tiene un físico quebradizo, mirada límpida, memoria y reflejos intelectuales extraordinarios para su edad y la alegría pintada en la cara. "¿Y qué aportaría yo a este mundo si le añadiera la tristeza? Soy una cristiana alegre, consciente de ser hija de Dios", dice. Y eso que, a causa de la escoliosis y de otras dolencias, María Victoria Gómez Morales tiene un andar inestable y una salud frágil que ya no le permite ayudar como antes a los heroinómanos con sida de su barrio de Madrid.

Cuando todavía era monja -se salió del convento hace cuatro años por una cuestión de conciencia-, discutió con Rouco Varela sobre las instrucciones de aplicación de la nueva liturgia que, entre otras cosas, plantea volver a decir misa de espaldas al pueblo. Este es el extracto que María Victoria Gómez guarda de aquella charla:

-¿Cómo están ustedes, hermanas?
-Bien, don Antonio, la nueva instrucción sobre la liturgia...
-¿Ah?, pues no sé.
-Sí, la nueva instrucción que...
-¿Y cómo se ha enterado usted?
-Por la prensa. Me ha parecido horrible.
-¿Por qué?
-Obliga a delatar a los que no cumplan las instrucciones.
-¿Eso le parece mal?
-Me parece fatal.
-¿Y cómo me voy a enterar yo si no se hace así?

Dice que cuando el Vaticano se opuso a la despenalización de los homosexuales sintió como si una daga le atravesara el corazón y que por eso le escribió a Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, para preguntarle si se podía actuar así desde el Evangelio. "Su respuesta fue si es que yo ignoraba la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad".Con paso renqueante, pero gesto decidido, el pasado 22 de abril, la sierva de Dios María Victoria Gómez presentó al nuncio apostólico de Su Santidad en España, Renzo Fratini, una denuncia contra Rouco Varela, Agustín García-Gascó, arzobispo emérito de Valencia, y Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona, por violación del derecho canónico, omisión de deberes pastorales, coacciones y consentimiento de denuncias calumniosas en medios católicos.

Es una denuncia de más de 400 folios, muy documentada en las publicaciones digitales que, bajo el barniz de un catolicismo militante, denigran, humillan y acosan a teólogos refractarios al integrismo religioso.

Aunque los clérigos poco ortodoxos constituyen el blanco preferido de las insidias que algunos predican en esas webs, las furias digitales del rebrotado nacionalcatolicismo no tienen empacho en arrastrar por el lodo a cualquiera. "Juan Carlos ya no solo es traidor y doblemente perjuro, sino doblemente abortero. (...) El Rey es culpable de crímenes de lesa humanidad, genocidio y prevaricación", se lee en la web en la que participan algunos de los obispos ahora denunciados.

La antigua religiosa les acusa de ejercer la coacción, directamente o a través de grupos ultras, con el propósito de doblegar voluntades y conseguir el silenciamiento de las voces que respiran los aires aperturistas aprobados hace 45 años en el Concilio Vaticano II. "No nos consta que esa denuncia haya sido presentada", sostiene un portavoz anónimo de la Nunciatura, a despecho de la documentación que certifica el acuse de recibo efectuado por el propio nuncio Fratini.

Cabe preguntarse si la voz de María Victoria puede algo contra el todopoderoso presidente de la Conferencia Episcopal y si el destino de su denuncia no será otro que el de engordar el apartado reservado a los "locos y desesperados" en el archivo vaticano. "Jesús le dijo a la samaritana que perdonaría todos los pecados, pero no los cometidos contra la luz", indica María Victoria, licenciada en Ciencias Bíblicas. Quiere decir que amordazar a los teólogos que tratan de iluminar a los creyentes es volver a las tinieblas de la fe del carbonero, esa fe muerta escondida en la oficialidad y los dogmas de la que habló Unamuno. "Desde el amor permanente a Jesús he buscado y seguiré buscando la luz hasta mi último aliento. La ley del Evangelio es la ley del amor fraterno, no la del chantaje, ni la del martillo y el yunque", subraya.

Dice que su denuncia supone un gesto de rechazo a la obediencia servil que ha consentido el arrinconamiento de cerca de 300 teólogos en las últimas décadas y "una invitación a ponerse en pie de luz, humanidad y respeto".Habla con el brillo en los ojos y la sonrisa franca, convencida de que hay que construir una Iglesia fraternal, humana y libre. "Me fui del convento con 80 años, sin saber muy bien cómo sobrevivir, pero libre y alegre como unas castañuelas porque el Señor sostiene mi vida", afirma. Buena parte de su denuncia está articulada sobre los casos recientes del catedrático de Bioética Juan Masiá, que vive en Japón, y del antiguo vicario de la diócesis donostiarra José Antonio Pagola. La Conferencia Episcopal ha obligado a la editorial a retirar el libro sobre Jesús escrito por Pagola pese a que contaba con el níhil óbstat de José María Uriarte, el anterior obispo de la diócesis.

Para los teólogos ajenos a la ortodoxia integrista, la descalificación de esta obra que humaniza la figura de Jesús viene a ser la prueba de que la caza de brujas desatada ha alcanzado un punto irracional.Juan Masiá ha sido sometido a una persecución implacable desde que en el curso de un ciclo de conferencias en enero de 2005 se declaró "desconcertado" por el comportamiento "anómalo" de la Iglesia española en asuntos como la investigación con células madre y comentó que no sabía si echarse a reír o a llorar ante la condena eclesial del uso del preservativo. Al día siguiente, el ahora obispo Juan Antonio Martínez Camino llamó a los superiores del jesuita y quedó activado un proceso en el que gentes que se autodenominan "fieles sencillos" acosan a Pagola con denuncias y vejaciones desde sus tribunas periodísticas. "Te van apretando, apretando, para ver si pueden romperte los nervios y conseguir que saltes, que cometas un error que les permita decir: '¿Veis cómo es este hombre?", explica el jesuita. Aunque ha sido expulsado de la cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas y puesto en la picota digital, la jerarquía no se ha molestado en señalarle sus supuestos errores doctrinales.Cuando se enteró de la campaña, María Victoria Gómez pensó que debía lanzar el SOS "Salvad al padre Masiá" para contrarrestar la ofensiva político-religiosa que, en su opinión, está acabando con las mejores cabezas pensantes de la Iglesia. Se pertenezca o no a la comunidad creyente, produce rubor intelectual, vergüenza ajena, constatar cómo finos y creativos teólogos son despedazados por insultos y calumnias proferidos por algunos abanderados de la obediencia ciega y la renuncia a cualquier otra reflexión teológica propia. En su denuncia ante el Papa, la antigua religiosa detalla las coacciones ejercidas sobre los superiores de congregaciones con el propósito de silenciar a los teólogos disidentes, los chantajes a las editoriales católicas, las presiones dirigidas a impedir que los grupos cristianos de base se reúnan en locales de la Iglesia.

En abierto contraste con esa actitud, la jerarquía avala expresa o implícitamente a colectivos laicos identificados con la extrema derecha ideológica que afloran en plataformas digitales como Infocatólica, Intereconomía, Hazte Oír y otras. He aquí una simple muestra de las diatribas de esa partida digital. "¡Basta de impunidad para los enemigos de la cruz dentro de la Iglesia! No se trata de que se callen. Se trata de que se larguen". (...) "Esos cristianos socialistas, y toda la chusma progre eclesial que les apoya...". (...) "Esta gente no forma parte de nuestra Iglesia". (...) "Estos no son pedófilos, ni gays, ni homosexuales; estos son, sencillamente, unos maricones de mierda". Sobre Masiá han escrito que es "una mente enferma y preocupada por perdurar expeliendo heces" y que "es más peligroso que un pederasta". A los obispos considerados tibios se les coloca el sambenito de "obispos perros mudos".Dicen las víctimas que lo peor son la manipulación de sus palabras, las mofas y befas humillantes que en el caso de las religiosas sin hábito llega al insulto y a comentarios vejatorios como "la pasarela de adefesios". Por mucho que cueste creer que la jerarquía católica pueda servirse de estas gentes zafias y de mal corazón, no consta reprimenda alguna ni desautorización a quienes tratan así a sus hermanos de fe.

La Fundación Infocatólica tiene su domicilio declarado en el número 28 de la calle de Fermín Tirapu de Villaba (Navarra), el mismo en que reside la comunidad de las Esclavas del Amor Misericordioso. Y los procaces animadores de esa web encuentran cumplida promoción en Ecclesia, revista de la Conferencia Episcopal, de igual manera que los obispos más caracterizados de la corriente involucionista -el de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha publicado medio centenar largo de artículos- participan con sus escritos en ese espacio del nacionalcatolicismo.Estigmatizado en una campaña sostenida -solo en el último año ha sido vilipendiado en no menos de 50 artículos-, Juan Masiá ve en su caso y en el de otros el secretismo inmoral que practicó la curia en el escándalo de la pederastia dentro de la Iglesia. "Son procesos en los que la víctima pasa de ser acosada a ser acusada. Cierto mitrado de la cúpula eclesiástica anima a la ultraderecha político-religiosa a que delate a un teólogo disidente. Cuando eso se produce, el mitrado, aparentemente sorprendido, muestra las acusaciones a su auxiliar y este persuade a los superiores del disidente para que lo silencien, pero sin decir de qué honda sale la piedra. Les dice que si se portan bien, protegerán su institución y dejarán de poner zancadillas a su congregación", describe Juan Masiá.No hace falta jugar a las adivinanzas para deducir que la figura del presidente de la Conferencia Episcopal encaja perfectamente en la de ese mitrado que lanza la piedra y esconde la mano. Quienes conocen al cardenal comparten la descripción del personaje hecha por el periodista José Antonio Zarzalejos. "Es un eclesiástico con una fuerte pulsión de poder" (...) "habilísimo en el manejo de los resortes de la política -ora persuasión, ora coacción, ora dejar pasar, ora plantar cara-, y destaca en su carácter una forma galaica de retranca que le lleva a presentarse como el ser más ingenuo y menos informado de la tierra, según convenga a cada circunstancia".

Más inquietante resulta el acendrado "afán de gobernanza temporal" que el destituido director de Abc detectó en el arzobispo de Madrid. "Antonio María Rouco Varela ha interiorizado que la esencia de España es su catolicismo y atribuye a los poderes públicos el fenómeno de increencia que se produce en nuestro país. (...) Sus tesis me interesaban tanto como me inquietaban sus conclusiones, porque observaba en él una dureza ideológica muchas veces reñida con el sentido pastoral que se supone a todo obispo católico". La Conferencia Episcopal exigió a los superiores de Juan Masiá que le prohibieran pisar tierra española y ejercer cualquier tipo de actividad académica o pastoral hablada o escrita en su país natal. Como quiera que en marzo último vino a España desde Japón para presentar su libro Vivir en la frontera, ha sido advertido de que puede ser expulsado de la Compañía por desobediencia en materia grave. "Llegará un momento en que lo que se dijo de noche, se gritará a plena luz del día; lo que se susurró al oído, se proclamará desde las azoteas". La profecía de Lucas y Mateo parece cumplida en el caso de Masiá, de forma que el jesuita se encuentra ya con la amenaza de ser arrojado a las tinieblas exteriores, a la intemperie profesional, salarial y psicológica que bien conocen los purgados.

La pregunta es si una organización como la Iglesia puede prohibir a uno de sus miembros volver a su patria o utilizar su lengua materna. La Constitución establece que el derecho a fijar residencia, circular, salir y entrar libremente en el territorio nacional "no puede ser limitado por motivos políticos o ideológicos"."Para la sociedad es importante que la Iglesia sea democrática porque en países como España, poco secularizados históricamente, la Iglesia ha sido la transmisora de los valores de fraternidad, dignidad humana y solidaridad. Si la jerarquía continúa entrampada en la intransigencia, impedirá que esos valores pasen a la sociedad", señala, a su vez, Antonio Duato, promotor del espacio digital Atrio y editor de la Revista Iglesia Viva.

También él detecta una efervescencia político-religiosa integrista avalada por la hornada de obispos educados en el molde que el cardenal Marcelo González Martín, el mismo que ofició el funeral por Franco, creó en el seminario de Toledo.En su libro La destitución, José Antonio Zarzalejos asegura que el cardenal Rouco formó un complot para escorar al PP y a la misma Iglesia hacia la derecha. Mientras monseñor Demetrio Fernández Madrid, obispo de Córdoba, cree llegado el momento de "que salga a la palestra un partido político de inspiración cristiana", el obispo donostiarra José Ignacio Munilla dice que "España está siendo utilizada como campo de experimentación de una ideología que atenta contra la antropología cristiana, la razón y la naturaleza".Una de las primeras decisiones de Munilla ha sido la de silenciar al teólogo franciscano de Aranzazu José Arregui y reclamar su destierro a América. Ha dicho de él que es "como agua sucia que contamina a todos, a los de fuera de la Iglesia igual que a los de dentro".

Cabe también preguntarse con qué autoridad moral los prelados pueden llamar "pecadores públicos" a los representantes de la ciudadanía y permitir que sus propagandistas tachen de "asesinos" o "aborteros" a los partidarios de regular cuestiones como el derecho a una muerte digna o a la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Hay que seguirles el juego a estos reaccionarios dogmáticos que pontifican y ven al diablo apostado en todas las esquinas?"También la Iglesia debe usar la vara de pastor, la vara con la que protege la fe de los farsantes", reclaman los apologistas de la involución repitiendo las palabras de Benedicto XVI en la clausura del Año Sacerdotal. Y a fe que Masiá y los demás teólogos tienen la prueba de que esa vara se está usando, como se usó contra los "amonestados" Marciano Vidal, Casiano Floristán, José María Díez Alegría, Benjamín Forcano, Juan José Tamayo, Pedro M. Lamet, Manuel Fraijó, Xabier Pikaza, J. M. Castillo, J. A. Estrada y Juan Bosch, entre otros. Después de haber dedicado su vida a la contemplación espiritual, la oración y la meditación, María Victoria Gómez está convencida de que las predicadas "santa intransigencia" y "santa intolerancia", la coacción, la mordaza y el secretismo viciado tienen tan poco de cristiano como la mano que dirige el golpe del martillo en el yunque.

Documento 1 CARTA AL NUNCIO 
A la atención de:Exmo y Rvmo. Mons. Renzo FratiniNunciatura Apostólica Avenida Pio XII, 4628016 -Madrid De: María Victoria xxxxxxxxxxxxxxx Madrid, a 22 de Abril del 2010Exmo. y Rvmo. Mons. Fratini.

Me dirijo a usted para solicitar una audiencia privada con usted como representante de Su Santidad Benedicto XVI, para informarle de unos hechos que están ocurriendo en la Iglesia Española y que, en mi humilde consideración, son muy graves y en conciencia, movida por la caridad y justicia cristianas, debo notificar a usted.

Comprendo que sus muchas responsabilidades le pueden tener altamente ocupado como para poder recibirme a mí, una humilde fiel de la Iglesia, de 84 años de edad. Por ello, y por si no pudiera recibirme, le remito junto a esta petición de audiencia, la carta que le entregaría en mano en caso de ser recibida en Nunciatura.Esta carta es para introducirle a la información que para su conocimiento le haré llegar en un documento aparte, que aun siendo muy voluminoso (unas 400 páginas) no es exhaustivo pero, permite documentar suficientemente lo que a continuación le referiré.

Este dossier se ha ido elaborando con información que está publicada en internet y a fecha de 16 de Abril de 2010 está completamente visible y accesible a cualquier persona. El origen de esta recopilación, realizada por varios laicos, fue el hostigamiento continuado, con una saña innecesaria que viene padeciendo Juan Masiá Clavel S.J. por parte de medios de comunicación y personas que dicen ser totalmente fieles al Magisterio de la Iglesia y al Papa. Hace unos días y tras cerrar el P. Masiá sus blogs en español con una breve nota, me informaron que el P. Masiá recibió recientemente una advertencia firme de que podía ser expulsado de la Compañía de Jesús y de su posible reducción al estado laical, con motivo de su desobediencia en materia grave, a la orden dada por su Superior Provincial de “no escribir en el idioma español y no tener ninguna actividad pastoral o académica en el Estado Español, recibida” en octubre del 2009. Orden que fue requerida, al parecer, por parte de algunos Obispos españoles a los superiores de la Compañía, entre ellos, según comentó el P. Masiá, Monseñor García-Gascó.

Las distintas personas que han recopilado estos datos me informaron de ello y la pusieron en mis manos. Considero un deber en conciencia mandárselo a usted para que conste de forma fehaciente ante la Santa Sede. Por ello, tenga mi escrito como comunicación oficial de este asunto al Romano Pontífice. Escritos leídos enwww.Infocatólica.com1.- En esta web existen más de 40 artículos publicados en 11 meses, sobre Juan Masiá S.J. En que se pide muy frecuentemente que sea expulsado de la Compañía de Jesús, reducido al estado laical y excomulgado de la Iglesia Católica.

En numerosos artículos de varios autores se juzga y denomina a este jesuita, por quienes no tienen la autoridad eclesiástica necesaria para hacerlo, como hereje y anticatólico, que no es sacerdote, ni jesuita, y otras alusiones a él como trastornado mental, abortista, mala persona, dañino para la iglesia, así como otros muchos insultos, juicios de valor y falsos testimonios sobre su persona y sus escritos. En esta web citada hay montajes fotográficos con su imagen personal, que a todas luces suponen una falta de respeto a su dignidad y buena fama que como toda persona merece Juan Masiá S.J. En esta web existe un comentario firmado por ““masiá clavel sj””, como sólo existe él como jesuita con esos apellidos, y no lo escribió él, pienso que podría tratarse de un delito de usurpación de identidad.

http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/0912281024-abro-el-plazo-para-recoger-ad

Un autor de este sitio, Eleuterio Fernández Guzmán, con frecuencia reinterpreta los escritos de Masiá para hacerle decir cosas contrarias a las que realmente dijo y así justificar sus ataques contra él.

2.- En esta web se pueden leer comentarios con acusaciones al Rey de España y la Familia Real, como éstas:

-El rey es culpable de crímenes de lesa humanidad, genocidio y prevaricación.- A los Bobones son una monarquía corrupta. Véase la Leti, el ppe, las infantas (uno de cuyos maridos está en temas de corrución en Palma y por esos se ha ido a Washington...-Ayer, álguien proclamó al rey, como Juan Carlos el abortero. Propongo que pase a la historia con ese apodo.- Juan Carlos, ya no solo es traidor y doblemente perjuro, sino doblemente abortero.-Este rey ha sido siempre el mismo golfo y sin vergüenza. Lo que pasa es que nos lo han metido por los ojos con una imagen que no se corresponde.

Cientos y cientos de telediarios de todas las cadenas y artículos y noticias en la prensa que no eran más que publireportajes. Este rey es un vividor, que usa su posición para sus propios intereses, para hacer negocios con sus amiguetes, para irse de caza o a esquiar o a navegar cuando debería estar trabajando, para tener sus amantes de todos conocidos mientras el país va cuesta abajo y sin freno, sobre todo en lo moral. Que nadie espere una reacción heroica de semejante personaje, solo vive para su estomago. Ni que el rey espere nada de mi, no movería un dedo por él.

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=5705

3.-Existen, tanto artículos como comentarios degradantes a: Ministros del Gobierno Español, Presidente del Congreso de los Diputados D. José Bono, diputados, Obispos como el Cardenal Martínez Sistach, Mons. Catalá Obispo de Málaga, Monseñor Uriarte, Mons. Blazquez, etc, diversas órdenes religiosas, instituciones académicas y muchos otros teólogos y teólogas. Son decenas las personas afectadas. Merece la pena llamar la atención sobre D. José Antonio Pagola, y D. Andrés torres Queiruga por la cantidad tan excesiva de artículos y la saña continua contra ellos.

4.- Infocatólica.com está registrada como fundación, declara ser católica y manifiesta su adhesión al Papa y MagisterioInfoCatólica.com es un portal de información y opinión socio-religiosa cuyo fin y misión es la difusión de información, formación y opinión basada en la doctrina católica, en todas las cuestiones y debates de interés que se presentan en la opinión pública.InfoCatólica ofrece la agilidad e interactividad propia de un portal de internet, así como la dedicación de su equipo humano, formado por personas con vocación de servicio eclesial, competencia y experiencia en herramientas multimedia, con seria preparación doctrinal, adhesión al Papa y al Magisterio y relaciones con muy diversos ámbitos sociales y eclesiales de España e Hispanoamérica.InfoCatólica nació el 29 de abril de 2009, fiesta de Santa Catalina de Siena. A partir del 12 de octubre de 2009, fiesta de la Virgen del Pilar y de la Hispanidad, se edita por la Fundación InfoCatólica, constituída notarialmente en Pamplona el 7 de noviembre de 2009.

http://infocatolica.com/?t=ic&cod=3912

5.- Figura como colaborador habitual Monseñor Fernando Sebastián Aguilar. Arzobispo Emérito. Además figuran como autores de artículos publicados, los siguientes Obispos: Monseñor Arizmendi Esquivel (1 artículo) l Monseñor Demetrio Fernández (14 artículos) l Monseñor Fernando Sebastián (2 artículos) l Monseñor Francisco Gil Hellín (2 artículos) l Monseñor Francisco Pérez González (3 artículos) l Monseñor Javier Martínez (1 artículo) l Monseñor Jesús Sanz Montes (19 artículos) l Monseñor José Ignacio Munilla (52 artículos) l Monseñor Mauro Piacenza (1 artículo) l Monseñor Santiago Agrelo (2 artículos)

http://infocatolica.com/?t=autores

6.- Varios de los autores de blogs de infocatólica.com y el propio director han pedido el voto para el partido político “Alternativa Española”. Coincidente con el apoyo que ofreció en su día Monseñor D. Fernando Sebastián a ese partido y también la propia Conferencia Episcopal Española, como más adelante le referiré.

7.- En su página piden donativos y ofrecen justificantes para deducirlos del IRPF, sin embargo no consta que haya sido declarada como “entidad de utilidad pública”, ni que se pueda acoger, en vista de los contenidos que publican, a lo estipulado en el art. 42 de la “Ley 30/1994, de 24 de noviembre, de Fundaciones y de incentivos fiscales a la participación privada en actividades de interés general”. Requisitos necesarios para tal deducción. Deducción IRPF en EspañaSi desea recibir justificante de su donativo para beneficiarse de la deducción por donativos en su declaración del IRPF, envíenos adonativos@infocatolica.com los datos siguientes: Nombre y apellidos, DNI o CIF y Dirección postal.Agradecemos sinceramente su colaboración.

http://infocatolica.com/?t=ic&cod=10

8.- El director de infocatolica.com a fecha de hoy es D. Luis Fernando Pérez Bustamante. Este señor denunció en el año 2007 al P. Masiá ante la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal que presidía Mons. García-Gascó. Además desde hace años, afirma el director que el P. Masiá tiene que ser expulsado de la Compañía de Jesús, del estado clerical y excomulgado. La denuncia que presentó contra él motivó otra carta del laico Julián Moreno Mestre a la CEE diciéndoles esto:Mi petición es que antes de tomar cualquier decisión, tengan presente que Luis Fernando Pérez Bustamante lleva mucho tiempo resentido con el padre Masiá, y que la idea de escribir esta carta se basa en una venganza personal contra el padre Masiá. Por otra parte, quiero comentarles que Luis Fernando Pérez Bustamante está decidido a que se castigue como sea al padre Masiá, y por ello está planteando escribir una carta a la Congregación Para la Doctrina de la Fe en Roma, al superior de los jesuitas y a promover un escándalo contra su persona, por si con ustedes no consigue lo que se propone.

http://blogs.periodistadigital.com/fisicoycatolicopamasinri.php/2007/11/28/carta-a-la-comision-episcopal-para-la-do

Escritos de D. Francisco José Fernández de la Cigoña Nuñez.

1.- Constan desde el año 2006 comentarios suyos en internet sobre Juan Masiá SJ, diciendo que le quiere ver fuera de la Compañía de Jesús y de su condición de sacerdote.

2.- El Sr. Fdez. De la Cigoña, quien escribe en un medio de comunicación, Intereconomía, presume y se jacta de adelantar noticias de alto nivel, sobre acciones, o nombramientos de obispos dentro de la iglesia católica, y asegura públicamente que su informante confidencial es el cardenal Ottaviani, fallecido en 1979. Con lo que no se ajusta a la veracidad requerida en la ética periodísitica, abriendo además la duda entre los fieles católicos de quien o quienes le facilitan la información.

3.- El Sr. Fdez. De la Cigoña informó ser el padre de Dª Carmen Fdez. de la Cigoña, actual Vicerrectora del CEU “San Pablo” de Madrid y Secretaria Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas, en datos publicados por la Conferencia Episcopal.4.- En sus blogs, el Sr. Fdez. De la Cigoña frecuentemente utiliza un estilo despectivo y degradante contra las personas o instituciones que critica. Es de uso común la burla y menosprecio hacia católicos, con alusiones a sus características personales para mostrar desprecio (edad, vestimentas, aspecto y fisonomía, nombre, vida privada, uso de fotografías sin autorización, etc. ), ya sean teólogos, teólogas, obispos, figuras relevantes de la iglesia, laicos, e incluso personajes fallecidos.

Especial mención del trato que ha dado al Prepósito General de la Compañía de Jesús, Rvdo. P Nicolas y sus colaboradores. En mi opinión, supone una falta de respeto a la dignidad debida a toda persona por el hecho de serlo, bien protegido por nuestras leyes españolas, pero también por el Código de Derecho Canónico. Además él mismo dijo ya en el 2005 y en público que lo hace para molestar y fastidiar. Esto le dijo al ya fallecido sacerdote, Julio Asterio:Lo que me fastidiaría muchísimo es que mis opiniones molestas no molestaran. Así que me alegra mucho su molestia. Si le pica es que ha comido ajos. Mis ajos. Pues que le aprovechen. O se le indigesten. Creo que no necesito decir que lo que pretendía era su indigestión. Seguramente por vanidad, siempre me he reconocido pecador, no me tengo por tonto. Lo sería si, queriendo fastidiar, no fastidiara.

http://agenciajai.mforos.com/418065/2813757-desaparecen-los-dinosaurios-del-progresismo/

También ha manifestado que las quejas enviadas por fieles a Monseñor Rouco Valera en protesta por sus escritos le dan igual:También es gracioso lo de las cartas al arzobispado. Las reciben y ¿qué hacen con ellas? ¿Me comunican que las han recibido? ¿Y qué? ¿Me dicen que no les gusta el Blog? ¿Y qué? Mi conciencia me la administro yo y no el señor cardenal, sus obispos auxiliares o mi párroco. Si me piden que deje de escribir no tengo obligación de obedecerles. Como si me piden que vaya de romería al Rocío. ¿Y me lo van a pedir sólo a mí? ¿No a los Masiá, Forcano, Miret, Castillo, Tamayo...? Sacerdotes, salvo Miret, y muchos en ejercicio.

http://blogs.periodistadigital.com/laciguena.php/2009/02/17/p219126#more219126

5.- E Sr. Fdez de la Cigoña coaccionó de forma pública y visible al Obispo de Cartagena para que hablara en contra del Teólogo Juan Masiá SJ. Esto dijo el 26 de diciembre de 2009:Si mañana esto llegara a aparecer en La Verdad el obispo de Murcia algo tendría que decir. Y, si no, se lo recordaremos. Aunque todavía está a tiempo de mover sus influencias para que estas blasfemias no aparezcan en su ciudad y así evitaría no ser puesto en la picota si callara ante las mismas.

http://www.intereconomia.com/blog/cigueena-torre/estoy-indignado-pero-mas-que-jesuita-masia-quienes-lo-consienten

La Conferencia Episcopal Española.En varias ocasiones la revista Ecclesia Digital ha publicitado al partido Alternativa Española. En una ocasión informó de la rueda de prensa dada por AES con motivo del proceso judicial del “caso Isadora” y del que la justicia española determinó después que era un “montaje” sin indicios de delito y con fines intimidatorios. También la revista Ecclesia Digital como la Agencia SIC (Servicio de Información Católica de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación) se hacen eco en varias ocasiones de las informaciones de Infocatólica.com, legitimando a mi modo de ver la “catolicidad” del sitio. En otra ocasión se publicó la convocatoria de AES para acudir a los actos de renovación de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús ¿Qué sentido tiene esa publicidad? En la iglesia española conviven una pluraridad de sensibilidades políticas en un país democrático. También hay formas de vivir la fe, la religiosidad, con pequeñas diferencias pero que todas tienen cabida y son conformes al magisterio de la iglesia. Me parece que la CEE no respeta esa pluralidad democrática y libertad religiosa al apoyar un tipo de iniciativas tan concretas y no otras.

A la vista de toda esta información, que encontrará justificada en el dossier que le entregaré, y teniendo en cuenta el canon 221 del Código de Derecho Canónico (CDC) que como fiel católica me asiste, le expongo y ruego:A) Sobre El Rey de España y AutoridadesQue usted como Decano del Cuerpo Diplomático Español, presente de inmediato una denuncia ante la Fiscalía Española por las posibles injurias vertidas contra el Rey como Jefe del Estado y demás autoridades afectadas, en la webwww.infocatólica.com editada por la Fundación Infocatólica.

Comunique también a la Fiscalía por si el hecho de constituirse la Fundación Infocatólica como de interés público, que ha publicado todo lo que se denuncia en mi escrito, puede ser objeto de un delito de falsedad documental en documento público, así como informar a la fiscalía de los acosos reiterados a lo largo del tiempo, al menos hacia el P. Masiá SJ y el P. Pagola.

B )Sobre Juan Masiá¿Cómo es posible que cuando el profesor Masiá fue destituido de la Catedra de Comillas, sin seguir el procedimiento reglamentario de expulsión, los obispos no le dieran ningún argumento ni le pidieran retractación de nada? ¿Qué clase de comportamiento es ese que no permitió al P. Masiá defenderse? ¿No tiene la Iglesia suficientes mecanismos doctrinales y un Derecho Canónico para tomar este tipo de acciones legalmente contra él?¿Cómo es posible que habiendo sido denunciado por L. F. Pérez Bustamante ante Mons. García-Gascó, este Obispo tampoco le comunicara oficialmente errores doctrinales a corregir, al P. Masiá y sin embargo intervino ante la Compañía de Jesús para que le obligaran, mediante el voto de obediencia, a no expresarse en castellano y a que cesara su actividad académica y pastoral en España, sin dar ni un solo argumento, más que “había fieles sencillos escandalizados”? Esto además de ir contra la caridad y la justicia con el P. Masiá, atenta al derecho que como católicos tenemos en los cánones 213 y 214.

¿Cómo es posible que se obligue con el voto de obediencia a un ciudadano español, empadronado en Madrid, a que no pueda hablar su idioma ni visitar su país libremente, ni ejercer su profesión como profesor y su pastoreo como sacerdote en él? ¿Se da cuenta de que esta exigencia vulnera derechos fundamentales que la Constitución Española garantiza para todos los ciudadanos? ¿Es que la Iglesia Española no acepta la Constitución Española? ¿Es que en la iglesia se puede actuar contra los derechos de una persona con esa impunidad? Nos mueve la caridad de Cristo en todo y ante todo y aquí no veo que sea así.¿Cómo es posible que tras esta orden tan injusta como infundada, basada en un hostigamiento y persecución que hemos presenciado muchos católicos, por parte de unas cuantas personas que ya anunciaron a la vista de todos, su esfuerzo en despojarle de sus privilegios sagrados, se les permita aún dirigirse al Vaticano y al P. General para denunciarle por incumplir el voto de obediencia, y así poder expulsarle de la Compañía de Jesús?

En mi opinión vulnera el canon 219 del CDC que dice: En la elección del estado de vida, todos los fieles tienen derecho a ser inmunes de cualquier coacción. El canon C1321 dice: P1 Nadie debe ser castigado, a no ser que la violación externa de una ley o precepto que ha cometido le sea gravemente imputable por dolo o culpa.¿Cual es la gravedad de la culpa de desobediencia en este caso?A tenor de todo esto, le comunico para que haga llegar a la autoridad que corresponda y conste de forma oficial en el proceso canónico contra Juan Masiá si estuviera ya abierto o se fuera abrir con motivo de su desobediencia, que hay un testigo que desea personarse en la causa para demostrar que Juan Masiá no desobedeció y actuó en su legítima defensa, tal como recoge el canon 1323, cuando el Provincial de Japón comunicó la orden a Juan Masiá en Octubre del 2009.C1323 No queda sujeto a ninguna pena quien, cuando infringió una ley o precepto:5º. actuó en legítima defensa contra un injusto agresor de sí mismo o de otro, guardando la debida moderación;

También le pido que:

1.- Eleve mi denuncia ante los Tribunales de la Rota o el Sumo Pontífice contra Monseñor Agustín García-Gascó por coaccionar (c. 1375) a la Compañía de Jesús a una acción que es injusta, abusando de su poder como recoge el canon 1326 y por impedirnos a muchos fieles el derecho que tenemos y se recoge en los cánones 213 y 214.

2º. a quien está constituido en alguna dignidad, o abusó de su autoridad u oficio para cometer el delito;

3º. al reo que, cuando se haya establecido una pena para un delito culposo, previó lo que habría de suceder, y sin embargo omitió las cautelas para evitarlo que hubiera empleado cualquier persona diligente.C1375Pueden ser castigados con una pena justa quienes impiden la libertad del ministerio, de una elección o de la potestad eclesiástica, o el uso legítimo de los bienes sagrados o de otros bienes eclesiásticos, o coaccionan al elector, al elegido o a aquel que ejerció una potestad o ministerio eclesiástico.

2.- Eleve mi denuncia ante los Tribunales de la Rota o el Sumo Pontífice contra Monseñor Fernando Sebastián Aguilar por no evitar el grave escándalo público que ha supuesto ver como día a día se ha menoscabado la dignidad de el P. Masiá y muchas otras personas, en un sitio donde él personalmente colabora y por incumplir el deber que debe al canon 823.Canon 1328.

1.Quien hizo u omitió algo para cometer un delito, pero independientemente de su voluntad, no llegó a consumarlo, no queda sujeto a la pena establecida contra el delito consumado, a no ser que la ley o el precepto dispongan otra cosa.

2. Si los actos u omisiones conducen por su misma naturaleza a la ejecución del delito, el autor puede ser castigado con una penitencia o remedio penal, a no ser que, una vez comenzada la realización del delito, hubiera desistido de ella voluntariamente. Pero, si hubiera habido escándalo u otro grave daño o peligro, el autor, aunque hubiera desistido voluntariamente, puede ser castigado con una pena justa, pero siempre menor que la establecida para el delito consumado.

2. C823 P1 Para preservar la integridad de las verdades de fe y costumbres, los pastores de la Iglesia tienen el deber y el derecho de velar para que ni los escritos ni la utilización de los medios de comunicación social dañen la fe y las costumbres de los fieles cristianos; asimismo, de exigir que los fieles sometan a su juicio los escritos que vayan a publicar y tengan relación con la fe o costumbres; y también reprobar los escritos nocivos para la rectitud de la fe o para las buenas costumbres.

3.- Eleve mi denuncia ante los tribunales correspondientes de la Iglesia Católica contra D. Luis Fernando Pérez Bustamante y demás autores implicados de www.infocatolica.com, y contra D. Francisco José Fernández de la Cigoña Núñez, por incumplir el canon 220 y el canon 831. Por los múltiples delitos canónicos continuados a lo largo del tiempo de falso testimonio, menosprecio público, juicios a priori y menoscabo de la buena fama del P. Masiá SJ y otros fieles católicos y que se recogen en el canon 1390.

Asimismo por no guardar el deber que los fieles laicos tenemos de respetar a los obispos. También por suscitar estas personas de forma pública en odio de los súbditos de algunos Obispos españoles (C. 1373)C1390 P2 Quien presenta al Superior eclesiástico otra denuncia calumniosa por algún delito, o de otro modo lesiona la buena fama del prójimo, puede ser castigado con una pena justa, sin excluir la censura.P3 El calumniador puede también ser obligado a dar la satisfacción conveniente.C1373 Quien suscita públicamente la aversión o el odio de los súbditos contra la Sede Apostólica o el Ordinario, con motivo de algún acto de potestad o de ministerio eclesiástico, o induce a los súbditos a desobedecerlos, debe ser castigado con entredicho o con otras penas justas.

C) Fundación infocatólica y el Código de Derecho canónico.El canon 300 del CDC dice:C300 Ninguna asociación puede llamarse "católica" sin el consentimiento de la autoridad competente, conforme a la norma del can. 312.El canon 227 dice: Los fieles laicos tienen derecho a que se les reconozca en los asuntos terrenos aquella libertad que compete a todos los ciudadanos; sin embargo, al usar de esa libertad, han de cuidar de que sus acciones estén inspiradas por el espíritu evangélico, y han de prestar atención a la doctrina propuesta por el magisterio de la Iglesia, evitando a la vez presentar como doctrina de la Iglesia su propio criterio, en materias opinables.No consta de forma fehaciente que la Iglesia haya dado ese consentimiento, por lo que le pido a usted que

1. Exija que retiren la palabra “católica” de su web y sus Estatutos, así como afirmarse ser obedientes al magisterio y al Papa cuando lo que vemos muchos fieles, con grave escándalo, es una conducta injuriosa y delictiva canónicamente hacia muchos miembros fieles de la iglesia y autoridades de España, y en ese sentido es un grave ataque a la iglesia y al Estado Constitucional.

2. Esta misma conducta puede incurrir en los delitos contemplados en el libro VI parte II y Título II del Códico de Derecho Canónico “De los delitos contra las autoridades eclesiásticas y contra la libertad de la Iglesia”.

3. Exija a la Conferencia Episcopal que retire de forma pública el apoyo que desde sus medios se ha ofrecido a Infocatólica.com, así como a los Obispos que escriben allí y que de una forma u otra están dando legitimidad católica a una web que no se comporta cristianamente.D) Por ello y por todas estas circunstancias, documentadas en esta carta y/o en el dossier que le entregaré, le ruego eleve ante el Sumo Pontífice mi denuncia contra Monseñor Antonio María Rouco Varela, como Presidente de la Conferencia Episcopal, por:

-Incumplimiento de sus deberes recogidos en los cánones 822 y 823.

-Haber consentido a Monseñor Agustín García - Gascó Vicente su comportamiento doloso contra el teólogo Juan Masiá Clavel SJ.

- Por no haber defendido (omisión) a los demás obispos Monseñor Martinez Sistach, Monseñor Jesús Catalá, Monseñor Blazquez, Monseñor Uriarte, etc. de los ataques públicos de unos laicos que afirman hablar por fidelidad a la Iglesia y a su magisterio.

-Por consentir que se coaccionara a Mons. José Manuel Lorca Planes para ir contra Juan Masiá SJ.

-Por las presiones desde la conferencia episcopal para que se retirara de las librerías el libro “Jesús. Una aproximación histórica” del P. José Antonio Pagola sin dar una razón justificada ya que esa edición contaba con el “nihil obstat” necesario, con abuso de poder.

-Por consentir que se esté utilizando y filtrando información proveniente de la propia Conferencia Episcopal y/o del Vaticano para atraer lectores y amplificar la difusión de artículos calumniosos y vejatorios hacia muchos católicos.

-Por consentir en los medios de comunicación de la CEE que se apoye a partidos muy minoritarios que no tienen ningún tipo de representación parlamentaria sin tener en cuenta la pluralidad ideológica de la mayoría de los católicos españoles.

-Por el escándalo público ante los fieles que él mismo ha dado por omisión de estas acciones ante todos estos delitos denunciados en el presente escrito.Por último, solicito de usted que :Emita un comunicado que restablezca el honor y la buena fama a D. Juan Masiá Clavel y D. José Antonio Pagola Elorza así como a los demás teólogos, personas y congregaciones afectadas por este grave escándalo. Informe de la existencia de un testigo en el caso de Juan Masiá SJ, al Rvdo P. Adolfo Nicolás SJ, e ínstele para que sea retirada la orden de silencio impuesta injustamente a D. Juan Masiá.

Esta carta se dará a conocer a los fieles católicos afectados por los hechos descritos.

Le ruego finalmente, que informe a través de la Nunciatura Española a:Consejo Pontificio para los Laicos,Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica,Congregación para los Obispos,Tribunal de la Rota Romana,Y Su santidad Benedicto XVI Con el agradecimiento en la confianza de que mi escrito será escuchado y tenido en cuenta por usted, a esta fiel que movida por la caridad y justicia cristianas se ha atrevido a dar este paso, le envío un cordial saludo en el Señor.



jueves, 1 de julio de 2010

ES PARA LOS INMIGRANTES... PERO MUCHOS ESPAÑOLES SUSPENDERÍAN EN ESPAÑOLIDAD

¿Qué sucedió en 1868?, ¿cómo se llama el último Premio Nobel español de literatura?, ¿en qué bando luchó Franco durante la guerra civil?, ¿puede decirme tres nombres de poetas españoles de la posguerra?

Esta son algunas de las preguntas que, según varias asociaciones de Getafe, el juez del Registro Civil de esa ciudad plantea a los inmigrantes que quieren obtener la nacionalidad española. El procedimiento de su señoría está avalado legalmente y así lo ha hecho constar el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que argumenta que de esa manera se evitan fraudes en la adquisición de la nacionalidad.

Es un argumento razonable, al margen de que el juez se extralimite al realizar estos exámenes orales, según un portavoz del Consejo General de Poder Judicial. Pero también sería razonable que se enseñase a los candidatos a hacer una tortilla de patata, una paella o nociones de cocina catalana en caso de quiera instalarse en el Baix Empordà.

Sin embargo, sería aún más razonable poner a su disposición un temario de cultura general para que pudieran saber que el último Nobel se lo dieron a Cela y que Franco se batió el cobre del lado "nacional", claro. Porque en cuanto a los poetas de la posguerra, ¿cuál es la fecha oficial de conclusión de este período? ¿Es poeta de posguerra Félix de Azúa, por ejemplo?

Por curiosidad, esta tarde hice a algunas personas varias de las preguntas que el juez hace a los inmigrantes que deben someterse a su criterio. ¿Resultado? Suspenso general. Nadie se acordó de Cela ni, por supuesto, citaron tres nombres de poetas que escribieron durante la posguerra.

Eso me lleva a pensar que muchos españoles, aplicando el criterio de juez Celemín, suspenderían en "españolidad".



miércoles, 30 de junio de 2010

INERMES FRENTE A LAS CATÁSTROFES

Federico Mayor Zaragoza

Tan preparados están para la guerra y tan pingues beneficios proporciona que, cuando no hay enemigo, hay que inventarlo, porque la colosal maquinaria bélica no puede detenerse. Submarinos, portaviones, acorazados, aviones con y sin piloto, tanques, obuses, cohetes de corto alcance y de largo alcance, con ojivas nucleares y sin ellas... .

Sin embargo, para defendernos de las catástrofes que asolan el mundo, nada. Frente a la naturaleza enfurecida o los desastres producidos por la mano del hombre, nada de nada. Si se tratara de fenómenos infrecuentes, podría explicarse. Pero son recurrentes. Y, como no forman parte de la “defensa” tradicional, las estructuras de seguridad –con una visión muy miope de lo que “seguridad” significa- no las han incluido en sus estrategias y carecen de los recursos personales y técnicos necesarios para prevenirlos o, al menos, reducir su impacto.

Inermes, a pesar de que las Naciones Unidas, durante el decenio de 1989-1999 estudiaron con detenimiento, recabando el concurso de los mejores especialistas, las medidas que deberían adoptarse antes e inmediatamente después de los sucesos. Tuve la oportunidad, como Director General de la UNESCO en aquel momento, de “poner en marcha” las acciones a desarrollar durante los diez años, con el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Javier Pérezde Cuellar. Al término del periodo indicado se publicaron las medidas más adecuadas –“Gestión de las catástrofes naturales”- y la Asamblea General de las Naciones Unidas siguió periódicamente su actualización, particularmente a través de la UNESCO, en cuyo Programa Sexenal sigue figurando como una de las prioridades (educación ciudadana, observatorios marinos, sísmicos, etc.).

Pero, como sucedió con las recomendaciones para el desarrollo social y sostenible, las fórmulas aconsejadas por el Sistema de Naciones Unidas fueron olímpicamente despreciadas por los grupos plutocráticos de los “globalizadores” (G7, G8, …).

Las medidas a adoptar se establecieron sobre:

i) Desastres hidrometereológicos: ciclones, huracanas (como el huracán Katrina, en Nueva Orleáns, agosto de 2005, y el ciclón Margis, que en mayo de 2008 tuvo un efecto devastador en Myanmar); inundaciones; sequía; tornados; temperaturas extremas; rayos;… .

ii) Geológicas: terremotos (agosto de 2007, en Pisco, Perú; mayo de 2008, Sichuan, China; abril del 2009, L’Aquila, Italia; 12 de enero de 2010, Haití; febrero de 2010, Chile; abril de 2010, Qinghai, China;); volcanes (volcán Eyjafjalla, Islandia, abril de 2010); tsunamis (Océano Índico, diciembre de 2004); corrimientos de tierra; glaciares…

iii) Medioambiental y tecnológica: incendios (agosto de 2007, Grecia; verano de 2007, Islas Canarias; agosto de 2008, Los Ángeles, Estados Unidos…).

La Resolución de la ONU, relativa a las medidas mencionadas indicaba que era necesario… “seguir perfeccionando una amplia estrategia orientada a lograr la máxima cooperación internacional posible en la esfera de los desastres naturales, sobre la base de una división eficaz del trabajo, desde la alerta temprana, la repuesta, la mitigación, la rehabilitación y la reconstrucción…”. Los cuatro objetivos principales de la “Estrategiainternacional para la Reducción de Desastres” (ISDR) son: incrementar la conciencia pública sobre el riesgo, vulnerabilidad y reducción de los desastres a escala global; favorecer el compromiso de las autoridades; provocar la participación interdisciplinar; y aumentar el conocimiento científico.

Una de las contribuciones recientes más importantes es el proyecto GAP (Guard, Anticipation and Prediction), de la Unión Europea, sobre las amenazas a la “salud global”, que une a los desastres naturales los nucleares, grandes epidemias, catástrofes industriales y terrorismo. Los problemas que afectan a la humanidad deben ser tratados a escala planetaria, por todos los pueblos de la tierra conjuntamente. Las instituciones científicas deben colaborar, según su especialización. La utilización de satélites para la alerta precoz, la gestión de las emergencias mediante reglas de comunicación e intercambio de experiencias, son absolutamente indispensables, al tiempo que se va forjando una actitud ciudadana dotada de una mayor capacidad de reacción.

lunes, 28 de junio de 2010

MUERE JOSE MARIA DÍEZ ALEGRÍA, JESUITA CASTIGADO POR ROMA Y GRAN TEÓLOGO

El español fue uno de los grandes teóricos del postconcilio y acompañó al padre Llanos en el Pozo del Tío Raimundo

Juan Bedoya, en 'El País'

Ayer murió José María Díez-Alegría, uno de los grandes teólogos españoles. Iba a cumplir en octubre los 99 años de vida. Fue jesuita impenitente, obligado por los inquisidores del Vaticano a dejar la orden de Ignacio de Loyola por no aceptar silencios, componendas ni censuras. Pese a todo, nunca dejó de vivir en (y con) la Compañía de Jesús. "Soy un jesuita sin papeles", solía ironizar.

Nacido el 22 de octubre de 1911 en la sucursal del Banco de España de Gijón, de la que su padre era director, Díez-Alegría se cambió pronto al bando de los mineros y empezó a tener problemas con la dictadura franquista, poco amiga de curas de combate. Sólo el apellido Díez-Alegría, con dos famosos generales en la familia, lo libró de la cárcel, aunque no de marginaciones y desplantes. Una vez le preguntaron cómo un banquero podía ser católico, y Díez-Alegría contestó con esta anécdota brechtiana. Fue un banquero a confesarse y le dijo: 'Mire, padre, yo soy banquero'. Y el cura le respondió: '¡Mal empezamos!'. El rico penitente se enfadó y se fue.

Alegría (al teólogo Díez-Alegría todos le llamaban Alegría) era un reputado profesor en la imponente Universidad Gregoriana de Roma cuando en la Navidad de 1972 publicó sin la censura previa obligada el libro 'Yo creo en la esperanza', que en apenas semanas dio la vuelta al mundo. Exclaustrado de la Compañía de Jesús para evitar males mayores con el Vaticano, regresó un año después a Madrid y se fue a vivir a una chabola del Pozo del Tío Raimundo, la barriada en la que otro jesuita, el famoso padre Llanos, ex capellán de Falange y ex amigo del dictador Francisco Franco, llevaba practicando una radical teología de la liberación desde 1955. Alegría, cuyo sentido del humor y paciencia evangélica no tenían límites, se hizo imprimir allí esta tarjeta de visitas: "José María Díez-Alegría. Doctor en Filosofía. Doctor en Derecho. Licenciado en Teología. Ex profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana. Jubilado por méritos de guerra incruenta. Calle Martos, 15. Pozo del Tío Raimundo".

Una vida en el Pozo del Tío Raimundo

En el Pozo del Tío Raimundo Llanos y Alegría hicieron teología de liberación de la buena, a pie de obra, y entraron en la mitología popular. Su sensibilidad por las víctimas del sistema económico inhumano era ontológica. Una vez, en una sonada conferencia en la Cámara de Comercio de Madrid, Alegría dijo, ajeno a las consecuencias, que "la clase dirigente vive en situación de pecado". Díez-Alegría no cesó de proclamar su convicción de que si un socialismo de rostro humano es muy difícil, un capitalismo de rostro humano es imposible.

Alegría ha fallecido en la residencia de los jesuitas de Alcalá de Henares. Decenas de discípulos, amigos y admiradores peregrinaban allí con frecuencia para disfrutar de su conversación, sabia, beatífica y pícara, sin pelos en la lengua, de una belleza incomparable. Hace unos meses empezó a declinar y a consumirse poco a poco. "Se nos está agotando Alegría", corrió la voz. Anteayer ya no se esperaba más noticia que la de su muerte. Ocurrió esta mañana a las cinco.

Cuando fue expulsado hace 37 años de la Compañía de Jesús por publicar 'Yo creo en la esperanza', Alegría vivía en Roma y era un bullicioso profesor de la Gregoriana, es decir, un pensador lanzado a la fama. Tiempos del postconcilio, aunque ya se vislumbraban nubarrones en aquella primavera eclesial. Díez-Alegría pide permiso para editar su libro. No ha lugar, le dicen. Y toma una decisión que cambiaría su vida. El libro aparece en 1972 en la editorial Desclée de Brouwer, de Bilbao y se vendieron 200.000 ejemplares en numerosos idiomas. Su salto a la fama fue fulminante. Quince días más tarde, el periódico más vendido en Roma, Il Messagero, y el más importante de EE UU, The New York Times, tronaban: "El best seller de un jesuita español aclama a Marx y ataca a Roma".

Díez-Alegría tardó poco en regresar a España y en "tomar la mejor decisión" de su vida, dijo más tarde. Se fue a El Pozo del Tío Raimundo, se quitó el bonete de jesuita, se pone la boina de cura y puso en práctica la teología que había enseñado en Roma. Cuando llegó a Madrid, el 24 de febrero de 1974, "una nube de periodistas le buscaba, como si fuera un famoso actor de cine", recuerda Pedro Miguel Lamet, su biógrafo (Díez-Alegría. Un jesuita sin papeles. Editorial Temas de Hoy. 2005).

A los 90 años, Díez-Alegría publicó la segunda parte de su famoso libro, esta vez con el título 'Yo todavía creo en la esperanza', pero en medio hay muchas otras obras de impacto, como Actitudes cristianas ante los problemas sociales (1967), Cristianismo y revolución (1968), Yo creo en la esperanza (1971), Teología en broma y en serio veras(1977), Rebajas teológicas de otoño (1980). La cara oculta del cristianismo (1983). ¿Se puede ser cristiano en esta iglesia? (1987) o Cristianismo y propiedad privada (1988). Él mismo se consideraba un miembro más de la Teología de la Liberación, orgulloso de que el padre Ignacio Ellacuría, asesinado por el fascismo clerical de El Salvador, Jon Sobrino o Gustavo Gutiérrez le considerasen "un viejo compañero". Sostuvo siempre que en el fragor de la injusticia que vive este mundo global no cabía otra cosa que el compromiso social.

Díez-Alegría tenía admiradores incluso entre los jerarcas del catolicismo porque era un cristiano irreductible, pese a sus sabrosas impertinencias con el poder. En eso se parecía a Jesús, el fundador cristiano, crucificado por decir lo que pensaba. En un mundo de eclesiásticos acomodados junto al poder político y económico, que apenas usan el nombre de Cristo porque prefieren las figuras tiernas pero pacíficas y melifluas de María, o la de los papas lujosamente instalados en la soberanía vaticana, Díez-Alegría aconsejaba humildad, volver a Cristo y menos papanatismo. "Hay que citar más a los Evangelios y menos al Papa", decía. En la última conversación con EL PAÍS proclamó que en unos veinte o treinta años se admitiría el matrimonio de los clérigos y, un poco más tarde, el sacerdocio de la mujer.

"Okupa del Universo"

Cuando cumplió 94 años y empezaba a sentirse "un okupa del Universo", pese a estar todavía como un chaval, Díez Alegría recibió un homenaje de sus amigos en el paraninfo de la Casa de América, repleto de público. Fue recibido con larguísimos aplausos, todos puestos en pie para verlo mejor bajar las escaleras camino del escenario, como si el que llegaba fuese un profeta o un galán de cine. El encargado de hacer la 'laudatio' aquel día fue el entonces ministro de Defensa, José Bono, fallido aspirante a jesuita de pequeño. La ocasión sirvió además para presentar la biografía de Alegría escrita por otro jesuita ilustre, sabio y rebelde, Pedro Miguel Lamet.

La jerarquía eclesiástica ha soportado la fama y la voz de Alegría con pasmo o pánico. Por ejemplo, el 28 de mayo de 1977. Ese día, EL PAÍS acogía en su primera página una gran fotografía del jesuita Llanos saludando puño en alto ante 60.000 personas reunidas en el campo de fútbol de Vallecas (Madrid). "El mitin comunista de ayer contó con dos protagonistas de excepción, tan dentro de la lógica de la historia de la Iglesia española como fuera de programa: los padres jesuitas Díez-Alegría y Llanos. El padre Llanos -en la fotografía- saluda, puño en alto, a su pueblo de El Pozo. De alguna manera viene a simbolizar el compromiso histórico de cierta Iglesia pasada dolorosamente del nacional-catolicismo al saludo de identificación marxista", decía el pie de foto.

Díez-Alegría contó más tarde que el padre Llanos tenía carnet del PCE y de Comisiones, aunque apreciaba más el segundo que el primero "cuando vio que no era oro todo lo que relucía en aquel idílico eurocomunismo". Él no. "Lo que yo era es hegelianamente anti-antimarxistas", explicó jugando con la famosa teoría del filósofo alemán sobre la tesis, la antítesis y la síntesis. "Yo no soy marxista, pero tampoco antimarxista. Me tomo en serio el marxismo. La crítica que hace Marx del capitalismo es válida. Nunca me leí El capital, pero sí otros libros suyos, y en mi libro Rebajas teológicas de otoño escribí un capítulo titulado Recuerdos a Marx de parte de Jesús en el que contaba que tuve un sueño en el que Jesús se me presentaba y me decía: 'Oye, y este Carlos Marx, del que tanto hablan escandalizados mis discípulos actuales, ¿qué me dices de él?'. Entonces yo le recitaba algunos textos de Marx, y después Jesús me decía: 'Mira, si ves a Carlos Marx, dale recuerdos de mi parte y dile que no está lejos del Reino de Dios. Pues ése era un poco nuestro marxismo".

Pese al temprano castigo por Yo creo en la esperanza, Díez-Alegría no volvió a tener problemas con el Santo Oficio de la Inquisición. Otros teólogos, por decir cosas menos valientes o menos fuertes, los han tenido. La explicación es que matizaron muchísimo, y que manejaban la Biblia con gran conocimiento. "Siempre había un Padre de la Iglesia que había dicho antes lo que ellos sostenían", dice Pedro Miguel Lamet, que trabajó muchas veces en El Pozo.

Tampoco tuvieron, ni Llanos ni Alegría, problemas con la severa dictadura franquista y nacionalcatólica, obligada, en cambio, a abrir en Zamora una cárcel sólo para curas. La explicación fue el origen de los dos protagonistas. Llanos era hijo de un general, y Díez-Alegría, de un banquero de Gijón, además de hermano de los tenientes generales Luis Díez-Alegría, jefe de la Casa Militar de Franco y ex director general de la Guardia Civil, y Manuel, ex jefe del Alto Estado Mayor del Ejército. Un día, el general Luis cometió una infracción de tráfico y el agente que le tomaba nota para la multa, al ver su apellido en el carné, le preguntó si era familiar del "famoso teólogo Díez-Alegría". Y no hubo sanción.

Además, cuando llegaron a evangelizar y, sobre todo, a prestar amparo y compañía a los chabolistas de El Pozo, los dos ya eran famosos por sí mismos, Llanos por artículos de prensa, y Díez-Alegría porque venía de Roma envuelto en un descomunal escándalo editorial. El sangriento dictador Franco recelaba castigar o reprimir cuando las víctimas podían recibir algún amparo internacional.

En la biografía de Alegría, Lamet cuenta anécdotas y sucesos deliciosos, que explican por qué fue Alegría fue un jesuita "sin papeles". He aquí una de las historias que contaba Díez-Alegría, con arrobo teológico, para armonizar con la fe católica su radical teología de liberación. Un catequista de mujeres adultas en Andalucía se topó con una joven muy pobre, casada y con hijos, que se había ido a vivir con un viejo.

-Mujer, tienes que volver, no puedes seguir con el viejo.

-Pues claro que sí, señorito. Pero es que el viejo se va a morir en seguida, y me voy a quedar con una casica muy apañada, me traigo a mi marido y a mis hijos, y problema resuelto.

-Pero, mujer, es que eso es contra la ley de Dios.

La mujercita, con convicción: "No, señorito, si yo con el Señor no tengo dificultad. Yo le digo al Señor: Señor, tú me perdonas a mí y yo te perdono a ti ["por tenerme tan pobre", matizó Alegría], y estamos en paz".



DÍEZ ALEGRÍA, LA ESPERANZA NO ENTERRADA

Javier Morán, enviado especial de LA NUEVA ESPAÑA

Ni la tierra ni el fuego terminarán con el cuerpo del jesuita gijonés José María Díez-Alegría Gutiérrez, teólogo social y de la esperanza, que falleció en la madrugada del pasado viernes, a los 98 años, y cuyas últimas voluntades incluían que su cadáver fuera donado a la investigación científica. La Compañía de Jesús, orden religiosa a la que perteneció y en cuyo seno ha vivido después de que la Santa Sede exigiera su expulsión, en 1972, celebró ayer su funeral sin entierro en la espartana capilla del colegio y residencia San Ignacio, en Alcalá de Henares, donde el veterano sacerdote residía desde 2007.

No ser canónicamente miembro de la Compañía, pero vivir como si lo fuera, era lo que el propio Díez-Alegría denominaba «ser un jesuita sin papeles», aunque no por ello carecía de espíritu crítico hacia la Iglesia, pero siempre con esperanza. «Ésa fue una de las grandes palabras de la vida de José María, y la esperanza ha sido fecunda en él», expresó ayer el superior de la residencia alcalaína, Enrique Climent, en la homilía del funeral.

«Aseguraba que todos tenemos sitio en el corazón del Padre y se veía a sí mismo como hermano y amigo fiel de Jesús», agregó el superior jesuita, que también destacó en Díez-Alegría la combinación de «trabajo intelectual» -licenciado en Teología, doctor en Filosofía y Derecho, y profesor de Doctrina Social de la Iglesia en la prestigiosa Universidad Gregoriana de Roma-, con su «solidaridad cercana», concretamente en el Pozo del Tío Raimundo, el lugar más deprimido de Madrid, donde el gijonés trabajó junto al también jesuita José María de Llanos. «Construir una sociedad nueva, humana y fraterna» fue su empeño, aseguró Climent.

Había asimismo en Díez-Alegría una «humanidad entrañable», lo que explica que los jesuitas con los que convivía lo acogieran sin reserva. Fue «asturiano de pro, y ejerciente», y dotado de «un gran sentido del humor». Una de sus frases más frecuentes era: «No quiero llegar a los cien años, no vaya a ser que empiecen a enseñarme como una mona de feria», comentó Climent, y añadió otra: «Dicen que soy de izquierdas, y la verdad es que, viendo mal, veo mejor por el ojo izquierdo; y oyendo mal, lo hago mejor por el izquierdo. Se ve que Dios me ayuda a reírme de mi mismo».

Climent relató también una escena sorprendente del obispo de Alcalá, Antonio Reig Plá, en apariencia uno de los más duros y severos miembros del Episcopado español. «El obispo visitó esta casa y le llevé a la habitación de José María; Reig tomó sus manos y le saltaron las lágrimas cuando él le dijo: “Espero encontrarme pronto en la casa del Padre”; o “Quiero morir como Juan Pablo I, por la noche y sin enterarme”». Los últimos días de vida de Alegría fueron, no obstante, duros: la respiración se le extinguía y necesitó oxígeno y una vía para ser alimentado. «Pero aun así estaba fuerte físicamente; fue un asturiano fuerte hasta el final», sentenció Climent.

Además de física, su fuerza había sido moral. En 1970 quiso publicar «Yo creo en la esperanza», que de antemano asustó al Vaticano. El Papa Pablo VI indicó al superior general de los jesuitas, Pedro Arrupe, que situara a Díez-Alegría ante una disyuntiva: o abandonaba la publicación del libro, o abandonaba la Compañía de Jesús. Pero aquel texto era una purga de su propia alma y el tenaz jesuita asturiano siguió adelante con una publicación que resultó un éxito de ventas e influencia.

«Me impresionó “Yo creo en la esperanza”, y más cuando lo leí con una persona muy cercana a mí que falleció, pero a quien le fue muy útil en esos últimos momentos», comentó ayer Paquita Sauquillo, abogada, ex diputada y ex dirigente del PSOE, y presidenta de Movimiento por la Paz. Sauquillo, a quien la vida ha azotado con varias tragedias familiares, evocó su «relación de hace muchos años con José María, desde que le conocí en los setenta; me ha impresionado como teólogo y como persona que entendía los problemas del mundo y les daba un espíritu nuevo». Para Paquita Sauquillo, «es una figura histórica, que ha abierto muchos caminos y horizontes, aunque ha tenido detractores».

El jesuita Pedro Miguel Lamet, poeta, escritor y biógrafo de Díez-Alegría, juzgó ayer que «él ha roto códigos y ha sido un profeta del siglo que vivimos: sobre la actualidad del egoísmo económico de las grandes finanzas, él ya había denunciado claramente la propiedad privada; sobre la sexualidad y la actualidad de la pederastia, él ya dijo que el celibato podía ser una fábrica de locos; y sobre el actual repliegue del catolicismo, él veía que la Iglesia había sido infiel a Jesús y al Evangelio».

Tras verse forzado a abandonar la Compañía, Arrupe le dio autorización para continuar de por vida residiendo con los jesuitas. Aquel castigo que recibía Díez-Alegría era indicio de que el posconcilio iba agotándose y que el pontífice Montini, muy inteligente, pero ya confuso, cada vez percibía más que «el humo de Satanás» estaba penetrando en la Iglesia por diversas rendijas. La rendijas que proponía el jesuita gijonés consistían en que la propiedad privada no era de ninguna forma un derecho dado por Dios a los hombres mediante ley natural; o que el análisis marxista iluminaba al cristianismo; o que Jesús no debía ser mitificado, sino tenido por compañero; o que el papado debía renunciar a la opulencia vaticana; o que el celibato era un carisma que podía descubrir el sacerdote, pero nunca una imposición.

El funeral de Díez Alegría fue celebrado por doce jesuitas y contó con un centenar de asistentes: viejos amigos del Pozo y de la progresista Asociación de Teólogos Juan XXIII; familiares descendientes de sus hermanos, los generales Luis y Manuel, y miembros muy veteranos de la Compañía de Jesús. Uno de ellos era Antonio Arroyo, profesor jubilado de Finanzas en la Universidad de Comillas-Icade y vinculado a Asturias. «Mis abuelos se casaron en Covadonga cuando todavía no existía la basílica». Arroyo sintetizó en tres ideas a Díez-Alegría: «Primero, solución salomónica, pues murió fuera de la Compañía y, sin embargo, ha muerto en una casa de la Compañía y acompañado por los jesuitas; segundo, crítico, insobornable y oscuro como profesor; y tercero, paradójico, que obliga a portarse paradójicamente con él a los que le escuchábamos, y yo fui alumno suyo en Chamartin».

Climent cerró el funeral de ayer: «José María era investigador y crítico, pero devoto; recemos la salve». Una mujer emocionada acarició lentamente el ataúd de José María Díez-Alegría cuando era extraído de la capilla para ser recogido por los operarios de un centro no identificado. La tierra no iba a serle ni grave ni leve, ni se tragaba su esperanza.



ALMA DE PROFETA José María Díez Alegría

Pedro Miguel Lamet

El día que comencé las conversaciones con José María Díez Alegría destinadas a nutrir mi biografía titulada Un jesuita sin papeles recuerdo que me recibió con su acostumbrada sonrisa y me dijo: “Quiero decirte una cosa importante: siéntete libre para escribir lo que te apetezca”.Y es que su mensaje o pensamiento puede resumirse en esa palabra: libertad y coherencia con el Evangelio

Arranca de una postura ética ante Dios y el mundo. De su tesis doctoral sobre la Ley Natural, que completó con otro doctorado en Derecho y que le condujo a creer en la conciencia del hombre. José María estaba convencido, después que buceó en Max Scheller y la fenomenología de Husserl, de la importancia de la libertad de conciencia, la inmoralidad de la guerra y la lucha por la justicia como imperativos irrenunciables.

En contacto con el padre Llanos y el barro de El Pozo del tío Raimundo, empieza a denunciar en diferentes conferencias tachadas de subsersivas sobre los abusos del franquismo, la situación del obrero, el silencio de la Iglesia. A partir de ese momento cuando, de acuerdo con su amigo Aranguren, se convierte en un jesuita peligroso, es “promovido para ser removido” de España a su cátedra de Roma.

Pero su ecuador mental, cuando cree estar por una enfermedad al borde de la muerte, lo señala la aparición de su libro Yo creo en la esperanza, que publica como imperativo interior , haciendo objeción de conciencia contra sus superiores y arriesgándose a tener que exclaustrarse y luego salir de la Compañía de Jesús, como hizo.En esta obra se pronuncia contra un cristianismo ontológico-cultual (es decir de misa y doctrina) y defiende un cristianismo comprometido y profético. “Yo hago ver cómo la esencia de la religión es el amor al prójimo como sacramento del amor de Dios, el amor a prójimo como dialéctica del espíritu de justicia”. En ese sentido acepta que Marx puede ser un profeta y tener parte de razón cuando dice que “la religión es el opio del pueblo”.”Marx me ha llevado a redescubrir a Jesucristo y el sentido de su mensaje”, se atreve a afirmar-

Critica en consecuencia la concepción de propiedad privada tal como la ha defendido la Iglesia, y se apunta a una esperanza histórica que se traduce en la lucha por la justicia afirmando sin rodeos que el cristianismo tal como se ha vivido hasta ahora es una religión falsa. Ni los padres de la Iglesia, ni siquiera la tradición escolástica, según Alegría, defienden que la propiedad privada sea un derecho natural. · “Como dice San Juan Crisóstomo, ‘el rico o es ladrón o heredero de ladrón’” Por tanto la Iglesia, que ha traicionado a Jesús, no debe empujar a decisiones políticas, sino predicar el Evangelio y dejar libertad de elección al cristiano en estas opciones.

Otro punto que escandalizó sobremanera fue su postura en materia de moral sexual. Su frase “el celibato puede ser una fábrica de locos” y “estoy a punto de cumplir sesenta años y no he tenido ninguna aventura amorosa. Tal vez se deba a que soy un poco estúpido en cuestiones de mujeres”, levantaron un gran escándalo es aquella España tardofranquista. Calificará la postura de muchos moralistas católicos de “totalitaria” por sus imposiciones. Defenderá un celibato opcional para los sacerdotes de rito latino. Un pensamiento que tiene resonancias especiales en estos tiempos de “pederastia”. “Es una cosa para volverse loco, porque la dimensión sexual es algo que está en las entretelas del ser humano” . Aunque en diversas ocasiones se manifiesta contra la sexualidad como mera explotación o goce y defiende su dignidad. Tampoco ve sentido a una fecundidad indiscriminada: “No necesitamos muchos hijos, sino verdaderos frutos y signos del amor”.

En otra cuestión de fresca actualidad fueron duras sus palabras contra el neoliberalismo económico y el economicismo puro y duro. Respecto al terrorismo decía que “es intolerable; pero para solucionarlo lo que hay que hacer es aumentar la justicia”. Y añadía: “Estamos lejos de la verdadera paz. La actual política armamentista es un escándalo”. Por su parte “La Iglesia no debe pretender conquistar el mundo, sino procurar dar un buen testimonio de Jesús y estar en diálogo con todos”.

Pero sobre todo era un gran hombre de fe. “Reafirmo que mi fe en la resurrección se refiere con toda rotundidad y con íntimo gozo a Jesús. Se refiere también con fuerza a los pobres y marginados injustamente oprimidos“. Cuando un día le pregunté si tenía miedo a la muerte, me dijo: “No. Tengo esperanza de encontrarme con Dios. Pero creo que mi vida ha tenido mucho sentido tal como es y no me preocupa la muerte, incluso como puro descanso”. ¿Y si no te encuentras a Dios?, insistí. José María respondió con una frase de un jesuita francés: “Pues me honro en haber creído en Dios, pues si no existe, debería existir”. Y es que el humor, que es una forma de amor, siempre era el alma que hizo a este asturiano universal libre y genial.