martes, 20 de enero de 2009

OTRO CRISTIANISMO ES POSIBLE.- 10

10. Una pirámide invertida. La “Santísima Virgen y Madre de Dios María” (En este vínculo aparece el texto del capítulo de Lenaers)

El subtítulo parece, si no nos equivocamos, un compendio de lo que cree el pueblo cristiano, jerarquía incluida, sobre María y que ésta en realidad no es. La veneración de María sería más bien un culto “casi idolátrico” sin apenas apoyo en la Escritura para ninguna de las grandes advocaciones marianas.


Fue lógicamente desechado por la Reforma, defensora de la “sola Scriptura” y con tanto mayor ahínco propiciado por el magisterio desde Trento como si el ‘desarrollo dogmático’ fuese legítimo aún cuando no se apoye en algo originario que desarrollar. Con lo cual el “sensus fidelium” se podía amparar en la asistencia del Espíritu Santo, sin más restricción que la jerárquica subjetiva.

  • 1. Una perspectiva teónoma choca con los cuatro puntos más fuertes de la mariología: por eso María no puede ser ni “madre de Dios”, ni “virgen”, ni “sin pecado original”, ni “asunta al cielo”. Un buen cristiano puede prescindir de toda esta mariología.
  • 2. Inflación de los escuálidos textos de la Escritura:
    • - El anuncio del ángel y el Magnificat pertenecen al evangelio de la infancia de Lucas de estructura estrictamente mítica, sin fiabilidad histórica…
      - En Luc. 2, 27-28 : “otros merecen más alabanzas que María”, comenta Lenaers.
      - En Mt 13, 46: los verdaderos ‘madre y hermanos’ de Jesús son otros que quienes le buscan inquisitorialmente.
      - En Caná: “Señora, por favor, no me diga lo que yo tengo que hacer” traduce Lenaers la controvertida expresión bíblica.- El 4º evangelio sitúa a María al pie de la cruz por razones teológicas, cosa históricamente impensable. Los sinópticos hablan de mujeres mirando de lejos.- Con el “esta es tu madre” de Juan parece que María entra, sólo entonces, a ser considerada del círculo de los discípulos.- Es significativo el continuo recurso de liturgia, tradición y magisterio a textos bíblicos que nada tienen que ver con María.

    •3. El ‘teótokos’, fundamento del pensamiento mariano.

      a) En Éfeso, el término ‘teótokos‘, ‘paridora de Dios’, tuvo más que ver con la necesidad psicológica popular de vincular la ternura materna al poder del padre (el complemento femenino de Dios) que con la teología del maquiavélico Cirilo de Alejandría. Éste lo utilizó como el grito de guerra que envió a Nestorio y a sus obispos al destierro.b) Una segunda razón del éxito del ‘teótokos‘. Permite sustituir a las diosas paganas y sus cultos, tanto en la antigüedad como después (colonización de Sudamérica).

      c) Parece que la carencia de sustrato bíblico fue suplida por el Espíritu Santo, alimentando el ‘sensus fidelium’ sea con argumentos emocionales como racionales: ¿cómo Jesús sería un hijo menos dadivoso que otro no omnipotente? “¿Pudo…?, se decía, ergo lo hizo”.

      d) ¿qué papel psicológico ha podido jugar la sublimación de la feminidad mediante la virginidad en la pesada carga del celibato clerical y religioso?

  • 4. La Santísima “Virgen”
    • - Los evangelios de la Infancia, de nuevo, son de estricta factura mítica y heterónoma.

      - Este misterio se ha alimentado de la inconfesada condena por la iglesia de la sexualidad, alimentada por la supuesta oposición entre carne y espíritu.

      - La marginación de José pudo, tal vez, ser expresión de la especial gratuidad de Dios en la concepción de Jesús. La iniciativa es de Dios y así Jesús es imagen de Dios más que de José.

      - Sin embargo, hay que reconocer que el “sensus fidelium” (¡) durante dos milenios ha entendido la virginidad de María no como símbolo sino fisiológicamente, hasta el punto de incluir en el dogma además de la concepción de Jesús el parto sin rotura del himen y la virginidad perpetua. “¿Qué buena nueva para toda la humanidad, se pregunta Lenaers, puede contener esta anatomía elevada a una altura dogmática?” (p. 120).

  • 5. El frenesí de la infalibilidad papal: “Inmaculada” y “Asunción”.
    • a) La Inmaculada. Parece que cuanto más cuestionada se siente la institución eclesial más recurre a la devoción mariana popular. De ésta nace, sin ningún fundamento bíblico, la acometida jerárquica pro María de los dos últimos siglos, con los dogmas de la “Inmaculada” y de la “Asunción”.- “¿Hasta qué punto podemos mirar como una obra del espíritu de Dios a este producto final?”, pregunta el autor (p. 121).¿De qué pecado original inexistente fue preservada María? Porque el ‘apaño’ de salvar el dogma del pecado original cambiando su significado secular por el de ‘precariedad’ congénita de toda la creación deja a la “Inmaculada” sin contenido: es evidente que de semejante ‘precariedad’ no fue preservada María.

      - se ha recurrido artificialmente al concepto hinchado de “llena de gracia” del anuncio del ángel. Vano intento, el original griego sólo habla de “agraciada”, es decir, ‘escogida’…

      b) La Asunción. Este dogma “se debe a la marea creciente durante siglos de una veneración de María capaz de arrastrarlo todo consigo (hasta la razón misma), pero ni la Sagrada Escritura ni la razón tienen causa ni culpa alguna en el nacimiento de este dogma” (p. 122).

      c) Afortunadamente el creciente rigor teológico del siglos XX desbarató el intento de documentos romanos de finales del siglo anterior en pro de dos nuevos dogmas, “María mediadora de todas las gracias” y “Co-redentora”. Estos dogmas, totalmente ajenos a la tradicional única mediación de Cristo, habrían sido el golpe de gracia a la ya deteriorada imagen del magisterio jerárquico.

  • 6. Declive de la inflación mariana en la modernidad.
    • “A pesar de todos los esfuerzos de la dirección de la Iglesia, la veneración de María va en retirada entre los creyentes de la modernidad (…). Quizás, uno de los factores que influyen en la reserva que tiene la fe moderna frente a la veneración de María es que la glorificación romana de la ‘Esclava del Señor’ es normalmente el preludio de una glorificación correspondiente de la dominación masculina en la Iglesia” (p. 123).
  • 7. María ¿más una convertida tardía que una “purísima”?
    • Parece que el título del capítulo dice bien lo que dice: la veneración mariana es una inmensa pirámide, tan colosal como un hongo atómico, que reposa, invertida, sobre un punto de apoyo prácticamente inexistente. Y, sin embargo, sí que parece existir un punto de apoyo en la Escritura para una imagen de María mucho más evangélica si la evolución eclesial no hubiera tomado el sentido opuesto al Evangelio. Antes que Pablo, María bien parece no una seguidora sino una ‘perseguidora’ de la misión de Jesús, finalmente convertida. Repásense todos los textos desde esta perspectiva y anótese la impresión.Tanto los datos más históricos como los de contenido más mítico (lavado posterior de la memoria de María, parecen bastante significativos : de la boca de María no sale un solo ‘piropo’ hacia su Hijo sino más bien quejas y reproches. Hará falta un siglo para que el cuarto evangelio la recupere en la escena al pie de la cruz. Escena mítica aunque teológicamente sea en este evangelio una “confirmación de que por fin María pertenece al círculo de los discípulos, pues en los textos citados de Lucas y Mateo todavía estaba fuera de este círculo” (p. 113). María, no agraciada con ningún anuncio angélico ni con revelación especial tuvo que “dar muchas vueltas en su corazón a todas aquellas cosas” y vivir profundamente contrariada como madre antes de aceptar la misión de su hijo. El “sensus fidelium” tal vez fue un olfato romo.

      Si el magisterio de la iglesia se hubiera atenido más al rigor de lo bíblico, de lo razonable, y hubiera impedido que se desbocara el sentimentalismo religioso popular, hoy estaríamos probablemente en una iglesia más jesuánica, ecuménica y plural. Sin duda.


    1 comentarios:

    mccarceles dijo...

    Seguramente tiene usted toda la razón.Pero le hago una pregunta que se que no me va a contestar.Si Dios Padre nos produce miedo,a Jesús lo entendemos poco, a Iglesia nada; los cristianos normales, los que no sabemos nada de todo lo que ustedes saben ¿En quién nos podemos refugiar, pedir ayuda,creer que nos va a escuchar?
    Nos han presentado a un padre duro,de esos que siempre tienen razón la tengan o no. Pues buscamos a nuestra madre, a esa persona que, como usted dice muy bien, lo tuvo que pasar fatal por tener un hijo "distinto". Estamos seguros de que ella nos va a entender.¿Puede ser una razón?